Las ac­ciones de los dos bancos si­guen por de­bajo de sus so­portes claves a corto plazo

Las manos fuertes de Sabadell y CaixaBank compran sus acciones ante la caída bursátil

Gonzalo Gortázar, David Vegara y Manuel Valls apuestan de­ci­di­da­mente por sus bancos

Banco Sabadell
Banco Sabadell

Hay mo­mentos de má­xima di­fi­cultad en bolsa en los que un miembro del con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción se re­trata ante la co­mu­nidad in­ver­sora. Cuando el precio de la ac­ción se des­ploma y cae muy por de­bajo de las pro­yec­ciones de los ex­per­tos, puede re­sultar lla­ma­tivo, in­cluso sor­pren­dente para el in­versor de a pie, que los hom­bres y mu­jeres que más y mejor co­nocen las tripas de la en­tidad no den un paso ade­lante com­prando tí­tu­los. Un ejer­cicio que sí se está pro­du­ciendo en CaixaBank y Banco Sabadell.

Los dos bancos están pasando por un momento más que delicado en bolsa. Sobre todo Sabadell, que está probando el amargo sabor de los mínimos históricos por debajo de los 0,90 euros por acción, muy lejos del soporte de 1 euro que fue capaz de defender hasta la presentación de los resultados de 2018. El desplome le ha convertido en uno de los peores bancos de Europa este año, y sus consejeros no han dudado en dar muestras de confianza comprando.

El proceso lo ha liderado David Vegara. El ex secretario de Estado de Economía empezó comprando 39.000 acciones del banco a 0,87 euros. Pero la acción apenas ha levantado cabeza. Por eso es más que representativo que quien acaba de ser nombrado director de riesgos de la entidad haya repetido la jugada adquiriendo otros 11.000 al mismo precio. El salto al equipo directivo del banco lo ha acompañado de un compromiso personal en bolsa sin precedentes.

El de 0,87 euros es el mismo precio al que el presidente de la comisión de auditoria y control, Manuel Valls, adquirió otras 55.000 acciones. Para el banco apenas hay tregua en bolsa. La revisión por parte del supervisor de la exigencia de solvencia ligada al perfil de riesgo del banco desde el 1,75% al 2,25%, con un objetivo de colchón anticíclico del 0,14% sobre activos ponderados por riesgo, no hace sino elevar el nivel de vigilancia del mercado sobre la entidad, que apenas muestra capacidad de reacción en el parqué.

En una situación menos límite en el parqué se encuentra CaixaBank. Lo hizo claramente mejor que Sabadell el año pasado en el mercado bursátil, y este ejercicio se está repitiendo la jugada a pesar de que la entidad que preside Jordi Gual ha sido objeto de una oleada de ventas tras los resultados, que se quedaron claramente por debajo de las previsiones. La entidad ha perdido su soporte clave de los 3 euros con relativa facilidad y trata de recuperar la posición vertical en bolsa con difucultades.

"Creo que el mercado ha exagerado mucho con CaixaBank", asegura un reputado analista del sector que cree que la entidad ha sido muy conservadora con su cuenta de resultados. "Decir que vienen tres años más de tipos de interés muy bajos ha asustado para los inversores, pero a cambio creo que la caída de la acción deja al banco sin margen para retroceder más. Todo lo peor está descontado ya en la cotización, lo que no deja de ser un alivio, a pesar de todo", señalan las mismas fuentes.

Confiado en que la caída ya no puede ir a mucho más, el consejero delegado Gonzalo Gortázar ha comprado este mes algo más de 100.000 acciones siempre por debajo de los 3 euros por acción. Fueron adquiridas inmediatamente después del desplome provocado el primer día de febrero por la presentación de resultados. De momento, los dos bancos que más han sufrido tras la publicación de las cuentas sí están recibiendo el apoyo de sus manos fuertes.

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