El cre­ci­miento se man­tendrá por en­cima de su po­ten­cial gra­cias al crudo, según BBVA Research

Pedro Sánchez condena a la economía a una pesadilla si no convoca elecciones

Si salva los Presupuestos, la caída del pe­tróleo le ayu­daría a man­tener su po­lí­tica ex­pan­siva

Pedro Sanchez y Pablo Iglesias
Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

El pre­si­dente del Gobierno, Pedro Sánchez, se juega su fu­turo esta se­mana. Si los grupos in­de­pen­den­tistas man­tienen sus en­miendas a la to­ta­lidad en los Presupuestos de 2019 no le que­dará otra que con­vocar elec­ciones y puede ver trun­cado su deseo de se­guir en la Moncloa. De ser así, los 10 meses que restan de 2019 serán una in­cóg­nita, in­cluso una pe­sa­di­lla, para la eco­no­mía. Las pre­vi­siones dan un cre­ci­miento para este año de un 2,4% y un 2% para 2020, aunque todo va a de­pender de la si­tua­ción po­lí­tica.

La gran espada de Damocles que se alza en estos momentos sobre Sánchez son los Presupuestos. Sin su aprobación, puede sobrevivir pero tendrá siempre dos grandes frentes abiertos que no va a poder aguantar. Por un lado, la presión constante de los grupos independentistas catalanes que no le dejarán gobernar si no ven cumplidos sus deseos de convocar un referéndum para Cataluña. Y por otro, a la derecha política -PP, Ciudadanos y Vox- que están dispuestos a que el jefe del Ejecutivo se haga el harakiri si no convoca elecciones en breve.

De no ser por estos dos grandes frentes, Pedro Sánchez podría augurar esperanzas de acabar la legislatura y afrontar unas futuras elecciones con ciertas garantías de éxito. ¿Razones? Los síntomas que hay sobre la economía es que, aunque existen riesgos, hay signos positivos para la esperanza. El último informe elaborado por BBVA Research señala que se espera que la recuperación continúe y se mantenga la creación de empleo.

La incógnita del empleo

Con el escenario actual, la economía española podría crear alrededor de 800.000 empleos en el conjunto de 2019 y 2020, mientras que la tasa de paro se reduciría del 15,3% hasta 12,6% el próximo año. Sin embargo, la incertidumbre que se cierne sobre la política económica es en estos momentos muy elevada, lo que provoca, según el BBVA Research, una caída de hasta 0,3 puntos porcentuales sobre el PIB.

El jefe del Gobierno dispone ahora un aliado en su política económica. La corrección a la baja que está registrando en lo que va de año el precio del petróleo -ahora roza los 62 dólares-, supone un cierto alivio para el consumo y para el empleo. El petróleo puede convertirse de nuevo en uno de los vientos de cola que impulsa la economía.

Según las previsiones, el barril podría situarse en el entorno de los 60 dólares, un 15% menor de lo estimado hace tres meses. La reducción del precio de los combustibles no solo supone un ahorro en la factura energética del Estado sino que favorece especialmente al sector exportador que ganaría en competitividad.

Además, el BBVA Research considera que la mejora en la renta disponible de las familias puede ayudar a sostener el gasto en consumo. Por otro lado, las expectativas de tipos de interés bajos por un periodo de tiempo más prolongado intensificaría el tono expansivo de la política monetaria.

Riesgos a largo plazo

El informe destaca igualmente que algunas de las medidas aprobadas por el Gobierno de Sánchez en los últimos seis meses apoyarán el crecimiento de la demanda interna a corto plazo, aunque con costes a largo plazo. La subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) más los incrementos del gasto público en salarios y las pensiones favorecerán el consumo de las familias.

Las dudas se ciernen sobre el impacto que algunas de estas medidas pueden tener sobre el empleo. Las estimaciones apuntan a que en el caso concreto de la subida del SMI se puede generar un impacto negativo en la creación neta de empleo de entre 20.000 y 75.000 puestos de trabajo este año. A largo plazo, el impacto podría ser aún mayor y superar los 160.000.

Según el BBVA Research, esta situación afectaría especialmente a colectivos vulnerables y a sectores y regiones que están muy expuestos a la utilización de contratos ligados al SMI. Respecto a las pensiones, señala que la decisión de volver a fijar el incremento de las mismas de acuerdo a la variación del IPC, sin otras alternativas que aseguren la sostenibilidad del sistema, “introduce inseguridad sobre su futuro”. “Todo esto -añade- en un entorno donde no existe certeza sobre la aprobación de los Presupuestos de 2019”.

El riesgo más importante para el BBVA es que todas estas medidas sociales que Sánchez ha aprobado con vistas a las futuras elecciones, impedirán poder cumplir el objetivo de déficit del 1,3% del PIB a finales de 2019. Todo ello, sin tener en cuenta el fuerte incremento del gasto público que se está produciendo y que podría intensificarse con las elecciones autonómicas y municipales.

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