Todas las nuevas pro­mo­toras in­mo­bi­lia­rias en­tran en ne­ga­tivo en lo que va de año

El frenazo económico y el ruido político dejan en suspenso la recuperación bursátil

Los va­lores más li­gados al ciclo em­piezan a su­frir más en el par­qué, con la banca y el la­drillo al frente

Bancos en la Bolsa
Bancos en la Bolsa

Los in­ver­sores se han puesto en modo de­fen­sivo des­pués de cons­tatar que el motor de la eco­nomía eu­ropea se ha gri­pado. La zona euro sólo creció un 1,8% en 2018, que es la cifra más débil desde 2014. Alemania crece al menor ritmo desde 2013 e Italia ha en­trado en re­ce­sión. Pero lo que más im­porta es la ten­den­cia, y Bruselas ya ha re­ba­jado sus pre­vi­siones en seis dé­cimas hasta el 1,3% para este año y una dé­cima en 2020 en el 1,6%. Hay ra­zones para la preo­cu­pa­ción.

España no sale especialmente malparada. Crecerá más que la media, como viene siendo habitual en los últimos años. Pero es el factor político el que impide al mercado bursátil nacional marcar las diferencias. El Ibex 35 fue el segundo índice europeo más castigado la semana pasada tras el DAX alemán y, en lo que va de año, es el que menos sube junto al alemán. Menos de un 4% en los dos casos. Los inversores y analistas están haciendo acopio de precaución.

"El clima político está muy enrarecido y las grandes firmas internacionales de análisis ya están advirtiendo a sus clientes de que se está preparando el terreno para un adelanto electoral. De por sí, eso ya es un elemento que aporta enorme incertidumbre, pero la escalada verbal entre los distintos líderes políticos y el problema de Cataluña de fondo aumentan el nivel de ruido. Y la bolsa española sigue pagando un alto precio", señalan fuentes bursátiles.

En este escenario de inestabilidad, varios sectores están pagando un precio muy alto. La banca sufre porque los tipos no van a subir este año salvo gran sorpresa, pero también por las dudas que generan pruebas tan incuestionables de intervencionismo como la Tasa Tobin. O que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya afirmado la semana pasada que se podría retomar el impuesto a la banca acordado con Podemos si la reacudación esperada por las medidas fiscales no cumple los objetivos.

Que el mercado no las tiene todas consigo es que sectores que deberían beneficiarse de la bonanza del ciclo, como el inmobiliario, se están quedando fuera de las preferencias de los inversores. Llama poderosamente la atención que las tres nuevas promotoras inmobiliarias cotizadas, Aedas, Neinor y Metrovacesa, ya están en números rojos en 2019 en bolsa, con caídas que en el caso de la última alcanzan ya el 5%. Las tres están muy cerca de sus mínimos históricos.

Inditex, las compañías ligadas al sector de la automoción o las televisiones, sufrieron un duro castigo la semana pasada que demuestra que los inversores están protegiéndose cada vez más de una posible caída relevante del consumo en un entorno de debilidad económica creciente. "Como pasó en 2018, el español es un mercado bajo sospecha. Hay muchas dudas entre los fondos, que van a esperar a conocer nuevos datos macro y la evolución del clima electoral antes de tomar una decisión", señalan en un 'broker' nacional.

Tampoco ayuda que enero fuera un buen mes en bolsa. Muchos gestores están ahora realizando parte de los beneficios acumulados. "Muchos fondos no tienen prisa ahora por entrar en el mercado.Van a esperar a que se aclare el escenario político, sobre todo. Es muy posible que la bolsa vaya a seguir muy taciturna en las próximas semanas", señalan las misma fuentes. El rebote de las primeras semanas del año amenaza con ser flor de un día.

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