Conlleva el im­pulso de me­didas di­ri­gidas a li­mitar el au­mento de la tem­pe­ra­tura por en­cima de los dos grados

La banca española alinea su actividad con los objetivos de París de cambio climático

Apoyará todos los pro­yec­tos, tec­no­lo­gías y mo­delos de ne­gocio con bajas emi­siones de car­bono

Compromiso de la Banca.
Compromiso de la Banca.

Los prin­ci­pales bancos es­pañoles han fir­mado un acuerdo para ali­nearse con el ob­je­tivo de Acción por el Clima de Naciones Unidas y el Acuerdo de París se­llado en di­ciembre de 2015. Este com­pro­miso con­lleva el im­pulso de me­didas en­ca­mi­nadas a li­mitar el au­mento de la tem­pe­ra­tura global por de­bajo de los dos grados cen­tí­gra­dos, en un es­fuerzo para lo­grar que no su­pere los 1,5 grados de la era prein­dus­trial.

La firma de este pacto ha tenido lugar durante la sesión “Compromiso colectivo de la banca española con la acción climática” celebrada hoy en el Pabellón España, sesión que ha contado con la presencia de la secretaria de Estado de Economía y Empresa, Ana de la Cueva y Luis Martí, director de Política Económica del Ministerio de Economía. En el acto, ha estado igualmente presente el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, y el presidente del ICO, José Carlos García Quevedo.

Con este compromiso, las entidades financieras españolas quieren poner en valor el compromiso de la banca con la acción climática y los objetivos del Acuerdo de París. El pacto estaría alineado a su vez con el Compromiso Colectivo de Acción por el Clima de Naciones Unidas que firmaron el pasado mes de septiembre un total de 31 bancos mundiales

La presión social

El eco social que está teniendo la COP25 que se celebra en Madrid ha obligado a los bancos españoles a alinearse con los compromisos de París que obligará en 2020 a los países firmantes a poner en práctica las medidas aprobadas en 2015. Otras asociaciones bancarias como el Banco Europeo de Inversiones (BEI) se ha comprometido a que en 2025 la mitad de sus fondos se destinen a financiar proyectos climáticos y el otro 50% a ideas que no atenten contra el medio ambiente.

El jefe del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha anunciado que en cuanto arranque la legislatura aprobará la ley de Cambio Climático. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) enviado a Bruselas conlleva una apuesta decida por las energía renovables, en el que se invertirán unos 236.000 millones de euros hasta 2030. Paralelamente, se necesitarán invertir otros 195.000 millones.

Respaldo de la banca a la inversión privada

Tanto el Ejecutivo en funciones como las empresas energéticas, han señalado que para acometer este plan hará falta el apoyo de los inversores privados y de la banca. Por tanto, el acuerdo de los bancos está, en parte, alineado con los planes del PNIEC.

Entre los objetivos que persiguen los bancos que han sellado el pacto, está el de contribuir a impulsar medidas encaminadas a limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los dos grados centígrados, en un esfuerzo conjunto para que no supere los 1,5 grados con respecto al nivel preindustrial y reducir la vulnerabilidad de los distintos agentes económicos ante las consecuencias del cambio climático.

Los bancos se comprometen además a informar anualmente sobre el progreso individual y, cada dos años, en la implementación de este compromiso. A los 12 meses siguientes a la firma, se publicarán un conjunto de medidas adoptadas para apoyar y acelerar el cambio hacia tecnologías, modelos de negocio y sociedades con bajas emisiones de carbono y resistentes al clima.

Los bancos que han firmado el acuerdo son: Banco Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Banco Sabadell, Bankinter, Kutxabank, Unicaja Banco, Abanca, Ibercaja Banco, Liberbank, ING Bank, BNP Paribas, Banca March, BCC-Grupo Cajamar, Cecabank, Société Générale, Bankoa Grupo Credit Agricole, VBanco Mediolanum, Triodos Bank, Caja de Ahorros y Mote de Piedad y Colnya-Caixa D’Estalvis de Pollençá.

Involucrados en el compromiso del cambio climático

Los bancos firmantes centrarán sus esfuerzos en los sectores dentro de sus carteras, más intensivos de carbono y vulnerables al clima, que son clave para la transición hacia una economía baja en carbono y para construir la resiliencia en aquellas comunidades expuestas a los efectos del cambio climático. Se proponen también involucrar a sus clientes en este proceso de transición.

Según el presidente de la AEB, José María Roldán, el acuerdo pone de manifiesto que “los bancos son conscientes de que tienen en sus manos el modo de hacer frente a los desafíos y también aprovechar las oportunidades que ofrece la lucha contra el cambio climático”.

Roldán ha añadido que, por esa razón, “quieren contribuir a realizar los cambios necesarios para lograr una economía baja en carbono y resistente al clima”.

Por su parte, el presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), José Carlos García de Quevedo, ha señalado que la adhesión del ICO a este acuerdo “refuerza el compromisos del banco público de contribuir, desde el modelo de colaboración público-privada, a la iniciativa del sistema bancario de promover un modelo de crecimiento sostenible”.

El director general de la CECA, José María Méndez, ha destacado igualmente que “la descarbonización de la economía es un enorme desafío. La única manera de encontrar el camino correcto es a través de la construcción de consensos entre reguladores, las autoridades de la supervisión y el sector privado”.

“A través de la firma de estos compromisos, estamos demostrando que las entidades bancarias somos conscientes de nuestras responsabilidades ante el cambio climático”, ha recalcado.

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