Cumbre del clima

Las energéticas españolas abrazan el compromiso de emisiones cero antes de 2050

España, en la COP25.
España, en la COP25.

Las em­presas ener­gé­ticas es­pañolas han apro­ve­chado la Cumbre del Clima para re­lanzar sus planes es­tra­té­gicos en­fo­cados todos ellos a la re­duc­ción de emi­siones de CO2 y ad­he­rirse al ob­je­tivo de París de 2015 de al­canzar los 1,5 grados cen­tí­grados de la era prein­dus­trial. El men­saje de las eléc­tricas es lo­grar cero emi­sio­nes. Repsol ha lan­zado tam­bién un plan de des­car­bo­ni­za­ción en sus ac­ti­vi­dades y anun­ciar, a la vez, una mayor apuesta por las eléc­tricas re­no­va­bles.

El carbón, el petróleo y el gas aparecen en todos los informes de científicos y expertos en el cambio climático como los principales culpables de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera -The Global Carbon Project acabe de afirmar que provocan el 75% de la emisión de dióxido de carbono-, por lo que las energéticas se han unido a las proclamas de Bruselas de hacer frente al calentamiento del planeta.

Y es que, todos los colectivos mundiales medioambientales tienen puestas sus miradas en las energéticas a quienes consideran son las principales culpables de la descarbonización. Por eso, en un intento de rebajar la presión que está teniendo el sector energético por parte de los lobby de presión, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acaba de publicar su informe anual en el que pone en la picota a los gobiernos y les conmina a liderar la bandera del cambio climático.

“Las iniciativas individuales, de la sociedad civil, las empresas y los inversores pueden marcar una diferencia crucial, pero la mayor capacidad para moldear nuestro destino energético la tienen los gobiernos. Son los gobiernos los que fijan las condiciones que determinan la innovación y las inversiones energéticas y es de quienes el mundo espera señales claras y una dirección inequívoca sobre el camino a seguir”, señala el documento World Energy Outlook 2019, que acaba de publicar la AIE.

En el caso de España, la situación comienza a cambiar tanto desde el lado de la Administración como desde la parte del sector energético. El Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez se ha marcado como principal meta liderar el cambio climático de España y de la Unión Europea. En su discurso inaugural de la Cumbre por el Clima (COP25) de Madrid, Sánchez señaló que “si fue Europa quien lideró la revolución industrial y el capitalismo fósil, ha de ser Europa quien encabece la descarbonización”.

En el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que el Ejecutivo envió a febrero pasado a la Unión Europea y que debe ser ratificado por Bruselas una vez se incluyan las recomendaciones emitidas por la Comisión, se pretende situar al país con cero emisiones contaminantes de aquí a 2050.

Sobre esta base están trabajado Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP y Viesgo además de las petroleras Repsol y Cepsa. Cada una de ellas, con volúmenes de inversión adaptados a sus objetivos, está revisando sus actuales planes estratégicos.

Endesa invertirá 6.300 millones

A las puertas de arrancar la Cumbre del Clima, Endesa, controlada en un 70% por Enel, anunció que invertirá 6.300 millones de euros en el periodo 2019-2022, con un crecimiento del 14,5% respecto al plan estratégico 2018-2020. El desarrollo de las energías renovables será el eje troncal de la nueva hoja de ruta que el grupo eléctrico se ha marcado para el nuevo trienio.

La apuesta por la descarbonización, el impulso de las energías verdes y el cierre de las centrales de carbón conforman los tres pilares de la nueva estrategia que en la eléctrica se han propuesto.

El grupo italiano respalda que las renovables alcancen en los próximos tres años el 60% de la capacidad de generación, eliminando progresivamente la participación del carbón en su mix energético. El consejero delegado, José Bogas, sigue la línea marcada desde Italia para convertirse en una de las eléctricas españolas con más energía verde del país.

El plan de la compañía es lograr 10.200 megavatios de energía verde en 2022, frente a los 7.000 MW que la eléctrica tendrá a finales de este ejercicio. Las plantas fotovoltaicas serán la parte más importante de las renovables, pues prevé pasar de los 400 megavatios instalados actualmente hasta los 2.200MW.

Iberdrola destinará 8.000 millones

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, está en esta misma órbita de lograr una compañía con cero emisiones en 2030 y hacia esa dirección va enfocado el plan que la compañía presentó en febrero pasado en Londres y que piensa actualizar en mayo de 2020. La eléctrica ha anunciado que invertirá 8.000 millones de euros hasta 2022 en el país, lo que supone un incremento de un 40% respecto al plan anterior.

Hace cinco años la eléctrica anunció que España había dejado de interesar y ahora ha cambiado totalmente el chip. “El país se ha convertido en una de las apuestas a futuro para la eléctrica”, señaló Galán en la City londinense.

“Con este plan, aceleramos las inversiones en España y damos un fuerte impulso a la transición energética hacia una economía baja en carbono”, declaró ante los analistas. “Es la primera vez que tenemos un plan claro, sabiendo la energía que el país requiere en los próximos 20 años”, señaló.

Hasta 2030, la compañía prevé desarrollar en el país al menos 10.000 megavatios de energía solar y eólica, lo que supondrá triplicar su potencia actual en el país con estas tecnologías. Para 2022, Iberdrola pondrá en marcha 3.000 MW nuevos en renovables, un 52% más que su capacidad eólica y solar actual. Su máxima es conseguir dentro de diez años una compañía eléctrica de cero emisiones, habiendo cerrado todas las centrales de carbón.

Naturgy, más eléctrica y renovable

Respecto a la tercera eléctrica, Naturgy, prevé invertir este año 2.000 millones de euros, de los que un 70% se destinarán a España y la mayor parte irá a proyectos de energías renovables. Durante este ejercicio, la compañía que preside, Francisco Reynés, pondrá en marcha 1.000 MW de potencia nueva instalada de energías verdes.

Coindice con Endesa e Iberdrola en que hay que cerrar las centrales de carbón con el objetivo de llegar a producir cero emisiones. La eléctrica y gasista no se ha marcado aún una fecha límite, aunque comparte los principios de descarbonización del Ejecutivo de Pedro Sánchez en funciones.

Repsol, reconversión de emisiones y energía verde

El grupo petrolero ha sorprendido con el anuncio de reconversión industrial de sus áreas para adaptarse a los desafíos del cambio climático y estar en la órbita de la descarbonización que reclama la Cumbre del Clima.

Su primera iniciativa es revisar el valor de los activos de petróleo y gas que le supondrá un impacto de unos 5.000 millones en las cuentas de este ejercicio tras tener que provisionar 4.800 millones de euros.

Paralelamente, aprobará en el primer semestre de 2020 el nuevo plan estratégico 2021-2025, enfocado a asumir el objetivo de cero emisiones en 2050. Sobre es compromiso de avanzar hacia la descarbonización, la compañía que preside Antonio Brufau se ha propuesto pasar de 4.500 MW de electricidad baja en carbono a 7.500 MW en 2025.

Por otro lado, la compañía está al acecho de compras de proyectos verdes que se pongan a tiro. Así, la petrolera ha admitido estar en negociaciones con Forestalia para adquirir más de 850 MW, que supondría un desembolso a Repsol de unos 900 millones de euros. El verano pasado ya compró a Forestalia 335 MW de potencia eólica en Aragón.

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