MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La ini­cia­tiva busca tam­bién con­tra­rrestar la cre­ciente in­fluencia china en el área

EEUU recobra interés inversor por Latam

Se marca como ob­je­tivo im­pulsar la in­ver­sión pri­vada en in­fra­es­truc­turas

Economía en EEUU
Inversión de EEUU.

Inmerso en ten­siones co­mer­ciales con China, EEUU vuelve los ojos a Latam, re­gión que la Administración Trump pa­recía haber ol­vi­dado. Pero la cre­ciente pre­sencia co­mer­cial e in­ver­sora de China en el área, donde el gi­gante oriental co­mienza a comer te­rreno a los tra­di­cio­nales so­cios de Latam, como EEUU o España, ha hecho re­ca­pa­citar a la Casa Blanca, que re­lanzó este di­ciembre una ini­cia­tiva para in­cre­mentar la in­ver­sión pri­vada es­ta­dou­ni­dense en in­fra­es­truc­tura y energía en el área.

La ampliación del programa ‘América crece’ (‘Growth in the Americas’) es la ‘hoja de ruta’ que se ha sacado Trump de la chistera para recobrar influencia y hacer contrapeso a la influencia china en el área. El plan, que persigue catalizar la inversión privada en Latam más eficazmente para tener impacto económico a corto, nació en 2018 como iniciativa centrada en infraestructuras de energía y ahora se amplía a telecos, puertos, carreteras, aeropuertos y redes digitales. Según Washington, la “cooperación ampliada EEUU-Latam ayudará a reducir las excesivas barreras regulatorias, legales, de adquisiciones y de mercado inversor”. “’América Crece’ impulsará empleo y crecimiento al promover el sector privado como motor para desarrollar infraestructuras”.

“Los países de América son socios prioritarios y queremos que sigan siendo socios clave”, destacó Washington en la presentación de la iniciativa, presidida por los secretarios de Comercio y Tesoro en presencia de una decena de ministros de Finanzas de Latam. En el evento, el secretario de Comercio, Wilbur Ross, llamó a las firmas estadounidenses a ser más activas porque hoy están involucradas en apenas el 2% de los proyectos de construcción en Latam, frente a un 19% de las empresas españolas y al 7% de las chinas.

Por parte de EEUU, funcionarios de alto rango adscritos a siete agencias involucrarán a líderes empresariales clave, así como a funcionarios de alto nivel de Latam en busca de promover “un desarrollo sostenible y de alta calidad mientras se fortalece el Estado de derecho y la democracia, se mejora la gobernanza y se promueven estabilidad y prosperidad.

Difícil momento inversor

La iniciativa llega en un momento complicado para algunos países del área, donde la creciente protesta social contra la desigualdad ha llegado a poner en apuros a los Gobiernos de Chile, Colombia y Ecuador y donde otros países viven convulsiones político-sociales (Bolivia). EEUU implicará en el plan a los departamentos de Estado, Tesoro, Comercio y Energía, a la USAID, a la Agencia de Comercio y Desarrollo (USTDA) y a la Corporación para la Inversión Privada en el Exterior.

Para EEUU, es la primera iniciativa de esta magnitud liderada por el sector privado y coordinada por el Gobierno en el que se usarán herramientas del siglo XXI con garantías de préstamos y asistencia técnica para catalizar la ventaja competitiva que tiene el sector privado y sistema financiero de EEUU. Trump parece haberse dado cuenta de que la fuerte retórica anti-latina de los inicios de su mandato y la ausencia de una estrategia para generar confianza y asociaciones en el área han dado oportunidades a China y Rusia, que han elevado su presencia en Latam. EEUU cierra 2019 con gestos hacia Latam como la ratificación del pacto comercial T-MEC (que reemplaza al TLCAN) y con esta iniciativa, pero mantiene una posición dura contra Cuba y Venezuela.

Venezuela, Cuba y Nicaragua, excluidas

Según el asesor de Trump Mauricio Claver-Carone, a través de ‘América crece’ EEUU trabajará “en estrecha colaboración” con los Gobiernos del área, con excepción de Venezuela, Cuba y Nicaragua, que quedan excluidas del plan. De momento se han firmado memorandos de entendimiento con Argentina, Chile, Jamaica, Colombia y Panamá y está preparados pactos con El Salvador, Perú y Brasil. Por otro lado, EEUU prevé lanzar en 2020 un acuerdo subregional diseñado para Guatemala, Honduras y El Salvador, con el apoyo de México.

Washington se hace eco en este plan de un déficit de infraestructuras que FMI, BID y BM vienen identificando como el gran escollo para el progreso regional. Según Washington, Latam afronta una falta de inversión en infraestructura que lastra el crecimiento y precisa 100.000-150.000 millones anuales de inversión. “Si los países ofrecen el entorno adecuado, el sector privado de EEUU tiene capacidad para financiar completamente esa inversión que requiere la región”.

En la presentación del plan, Claver-Carone hizo referencias a China y su busca de influencia económica y política en la región: “No es fácil para EEUU brindar apoyo porque no es un Gobierno controlado por el Estado”, dijo. China ha comprometido más de 141.000 millones en Latam desde 2005 y es ya uno de los grandes prestamistas, inversores y socios comerciales, si bien EEUU fue el principal emisor de los 147.000 millones de IED que llegó al área el año pasado. “Pese a iniciativas (chinas) para captar amigos y oportunidades EEUU sigue siendo de lejos el primer inversor y el plan va a acelerar esto. Queremos decirle a Latam que EEUU es el mejor de los amigos”, dijo Claver-Carone.

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