Con de­pó­sitos y cuentas bajo mí­ni­mos, el di­nero bus­cará al­ter­na­tivas con riesgo

El buen año en Bolsa y los tipos cero relanzan a los fondos de inversión

Los es­pañoles aprenden la lec­ción y cada vez in­ter­na­cio­na­lizan más sus car­teras

Fondos de inversión.
Fondos de inversión.

El año 2019 deja un buen sabor de boca en el sector de la in­ver­sión co­lec­tiva. El año ha sido sen­ci­lla­mente ex­cep­cional desde el punto de vista de la ren­ta­bi­li­da­des. El ren­di­miento medio se si­tuará al­re­dedor del 7% cuando acabe el ejer­ci­cio. Una cifra a todas luces es­pec­ta­cular y di­fií­cil­mente re­pe­tible du­rante dos ejer­ci­cios se­gui­dos. Pero tam­bién hay al­guna som­bra, ya que el rally no ha sido del todo apro­ve­chado por los in­ver­sores es­paño­les, que han apos­tado por los fondos con pies de plomo.

Las cifras no dejan demasiado lugar a las dudas. Aunque al cierre de noviembre el negocio de los fondos firmaba su tercer mes consecutivo de suscripciones netas positivas, el saldo de 2019 arroja una subida del patrimonio gestionado de poco más del 6%, incluida la revalorización de las carteras. Pero las suscripciones neta no superan los 500 millones de euros. Una cifra que no obstante es todo un soplo de aire fresco para la industria, que hace exactamente un año se enfrentaba a un momento crítico, de extraordinaria dureza. Sólo entre noviembre y diciembre salieron más de 3.000 millones de euros en fondos.

El desplome de la bolsas en el tramo final del año pasado (con continuidad en el primer mes de este año) provocó una huida hacia la liquidez del dinero más miedoso que puso el sector patas arribas. "No se lo que hubiera pasado si los mercados no acompañan. Pero la realidad es que el año 2019 ha sido buenísimo. Otra cosa es que tengamos la sensación de que podría haber sido mejor en entradas de dinero. Se nota que el inversor español todavía tiene en la cabeza los momentos difíciles de 2018", señalan en una gran gestora internacional.

En cualquier caso, el sector afronta 2020 con buenas vibraciones. El ejercicio que acaba deja algunas tendencias que invitan al optimismo. La primera, y la más importante, es que el inversor español es cada vez menos local. La bolsa española, que lo ha hecho peor que la media de las mundiales por el nuevo mal año de la banca, ha encontrado recambio en los fondos internacionales. Ests productos han crecido un 25% en 2019, confirmando el cambio de perfil de los ahorradores nacionales.

Agosto para los gestores

Esta vía abierta de par en par ofrece enormes posibilidades a las gestoras, que además ven como la competencia es prácticamente inexistente. La mayor es la del mercado inmobiliario, pero la subida de los precios ha hecho que las rentabilidades de comprar para alquilar se hayan estancado. Y también deja fuera de los grandes mercados inmobiliarios como Madrid o Barcelona a personas con rentas medias que ahora dirigen sus ahorros hacia los fondos de inversión.

El desplome de las rentabilidades de los productos de ahorro tradicionales como los depósitos o las cuentas hace lo demás. "Creemos que 2020 será un buen año, pero los mercados tienen que acompañar. Todavía hay muchos inversores en fondos con muy poca experiencia en el universo del riesgo que no aceptarían pérdidas significativas, pero lo lógico es que el travase de liquidez hacia los fondos se mantenga a ritmo razonable" señalan en una firma nacional mediana.

En cualquier caso, la industria de los fondos afronta el nuevo ejercicio en un ambiente de mayor relajación. Los tipos de interés cero e incluso negativos en Europa son el mejor aval, porque la falta de alternativas es el mejor acicate para el crecimiento de los fondos con riesgo, los que más y mejores comisiones generan.

Los expertos del sector desean un 2020 de consolidación, sin grandes alegrías pero también sin sustos significativos para que los españoles que están apostando por la renta variable y la diversificación geográfica cojan confianza. El objetivo final será acercarse al gran objetivo de los 500.000 millones de euros de patrimonio gestionado. Una meta que cuando acabó 2018 parecía una utopía y que ahora parece cuestión de tiempo... siempre que los mercados lo permitan.

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