El BBVA desató las sos­pe­chas con su fo­lleto de emi­sión de deuda en Argentina

El BCE refuerza su cerco sobre FG por el caso Villarejo en la Audiencia Nacional

Tanto el go­ber­nador como Guindos, desde el BCE, alertan sobre el coste repu­tacional

Luis de Guindos
Luis de Guindos

Los su­per­vi­sores del sector ban­ca­rio, tanto el Banco de España como el Banco Central Europeo (BCE), marcan de cerca todo el caso FG-Villarejo y las con­se­cuen­cias que puedan tener para el grupo que ahora pre­side Carlos Torres, el se­gundo por im­por­tancia en el sector ban­cario es­pañol. Las sos­pe­chas o las aler­tas, que han lle­gado hasta re­querir in­for­ma­ción a la misma Audiencia Nacional, han tras­cen­dido a raíz del fo­lleto del propio banco emi­tido en Argentina por una emi­sión de deuda de su fi­lial en aquel país y en el que se ha­blaba de "investigaciones de au­to­ri­dades gu­ber­na­men­ta­les".

El origen de este interés se encuentra en el propio vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE) y ex ministro español de Economía, Luis de Guindos, que cada vez se muestra más firme en el marcaje sobre Francisco González (FG) por sus implicaciones y las del BBVA en los efectos sobre la entidad por la contratación de los espionajes al comisario jubilado José Manuel Villarejo bajo la presidencia del banco por el de Chantada.

Las desavenencias entre Luis de Guindos y FG, cuando el primero aún era ministro, pesan en el ánimo del actual vicepresidente del BCE, poco dispuesto a que el escándalo que rodea en vía judicial al BBVA salpique a sus actuales funciones como número dos del supervisor bancario europeo.

Por ese motivo, y según algunas fuentes consultadas, Luis de Guindos habría indicado a los inspectores del Banco de España que sean extremadamente minuciosos en las supervisión continua que mantienen sobre el conjunto del sector financiero.

Desde el organismo dirigido por Pablo Hernández de Cos recuerdan esa labor continuada de supervisión que mantiene sobre todos los bancos, aunque el propio gobernador se ha mostrado muy preocupado por el coste reputacional de algunos casos de determinados bancos españoles, sin llegar a señalar de manera directa al BBVA.

Al igual que Luis de Guindos, Hernández de Cos también ha exigido al grupo presidido por Carlos Torres la mayor rapidez para esclarecer toda su investigación interna sobre los encargos que realizaron a Cenyt, la sociedad del comisario jubilado José Manuel Villarejo bajo la presidencia de Francisco González.

El responsable jurídico del BBVA, Adolfo Fraguas, ha tenido que declarar en las últimas semanas, en tres sesiones distintas y por 14 horas, por la investigación o imputación del propio banco en todo el escandaloso asunto de espionajes.

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, aún no ha levantado el secreto del sumario sobre este caso, situación a la que se han acogido la mayoría de los citados como investigados para acogerse a su derecho a no declarar, salvo el exdirectivo del BBVA y expresidente de Castellana Norte, Antonio Béjar, y el propio Francisco González que exculpó a todos sus directivos, salvo a algunos, de cualquier implicación en los hechos que se investigan.

¿Investigaciones gubernamentales?

Las alertas se han disparado a raíz de un reciente folleto de emisión de deuda del BBVA en Argentina en el que se reconocían "investigaciones de autoridades gubernamentales" sobre el caso Villarejo, al mismo tiempo que se advertía que todo este asunto puede dañar tanto su reputación como su actividad, según informaba en primicia "La Información".

Sin embargo, desde el BBVA se ha descartado, en las comparecencias públicas de sus máximos directivos, que todo el caso FG-Villarejo haya afectado tanto a su actividad como a su cotización. Incluso, su consejero delegado, Onur Genç, corregía las declaraciones realizadas a finales de julio, en las que admitía un daño reputacional, para afirmar que tampoco se había visto afectada su imagen a lo largo del año, tal y como dijo en la presentación de los resultados del tercer trimestre.

Antes de este folleto en Argentina, el BBVA ya había reconocido a la SEC (el supervisor del mercado en Estados Unidos) las consecuencias que podrían derivarse del caso FG-Villarejo y que podrían acabar en multas.

El Gobierno de Pedro Sánchez, incluso en el largo periodo en el que está en funciones, también ha mostrado su interés por que se esclarezca cuanto antes todo lo relacionado con el escándalo de los espionajes, como ha manifestado en diversas ocasiones la ministra de Economía, Nadia Calviño.

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