La ope­ra­dora rompe la alianza es­tra­té­gica con la mul­ti­na­cional asiá­tica

Álvarez-Pallete cierra los cambios en Telefónica para afrontar el desafío del 5G

China Unicom deja de estar en el con­sejo y Huawei será un pro­veedor más en la tec­no­logía 5G

Álvarez.Pallete, en la presentación del plan de acción.
Álvarez.Pallete presenta el plan de acción.

Telefónica afron­taba hace unas se­manas una pro­funda trans­for­ma­ción en todo su mo­delo de ne­gocio y acaba de aco­meter una nueva es­truc­tura de su con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción, con la in­cor­po­ra­ción de Verónica Pascual Boé y Claudia Sender Ramírez. Su pre­si­dente, José María Álvarez-Pallete, ha seña­lado que su in­cor­po­ra­ción “ayudará a im­pulsar los cam­bios que hemos anun­ciado re­cien­te­men­te”. Pero los cam­bios del con­sejo tienen además otra de­ri­vada.

Álvarez-Pallete ha aprovechado no sólo la coyuntura para aumentar la cuota de participación de las mujeres en el consejo hasta el 30%, sino también para dar salida al presidente de China Unicom, Wang Xiaochu, una vez que la teleco española y la multinacional asiática habían dejado de tener la alianza estratégica que iniciaron hace varios años.

Las dos compañías que habían tenido una participación accionarial representativas, en estos momentos apenas era testimonial. A cierre del año fiscal en septiembre pasado, Telefónica poseía un 0,59% de la asiática, mientras que Unicom tenía un 1,24% de la teleco española.

Rebajar la dependencia de Huawei

El alto ejecutivo de la operadora española rompe con una alianza estratégica que ambas compañías mantenían desde hace tiempo. La nueva composición del consejo coincide precisamente con la decisión de Telefónica de rebajar su dependencia de Huawei en la tecnología 5G y marcar cierta distancia del fabricante chino, amparándose en que ha decidido apostar por varios proveedores en vez de uno solo. La teleco quiere disponer de garantías plenas en la ejecución del 5G y evitar algún tipo de dificultad operativa.

La compañía lo argumenta sobre la base de que se trata de una pura decisión “técnica”, en la que apostará por diferentes suministradores para impulsar la red de la nueva generación de telecomunicaciones. En este sentido, señala que, durante el despliegue del 5G, la compañía seguirá utilizando el ‘core’ de la actual red 4G proporcionado por Huawei en mercados clave como España y Alemania.

En cambio, subraya que para el despliegue masivo del 5G previsto para 2022, se requerirá una arquitectura en el núcleo completamente diferente, por lo que contará con varios proveedores y no uno solo.

Proceso de transformación

Todos estos pasos que se están produciendo en la operadora española se enmarcan dentro de la transformación que la compañía ha iniciado y que el presidente Álvarez-Pallete presentó recientemente al consejo para su aprobación.

En la nueva dimensión que el máximo ejecutivo quiere dar a Telefónica, España, Reino Unido, Alemania y Brasil serán los cuatro países sobre los que pivotará la nueva estrategia. Hispanoamérica, en cambio, se convertirá en una filial independiente de forma que no perjudique a los intereses generales del grupo.

La razón fundamental de este giro es alejar a Telefónica de aquellas zonas donde la inestabilidad política y cambiaria pongan en riesgo los beneficios del grupo y hagan que la cotización en Bolsa se resienta constantemente. La situación geopolítica de algunos países golpea continuamente a la marcha de la empresa por lo que busca blindar al grupo de estas situaciones que desestabilizan los ingresos. Con los cambios, Álvarez-Pallete prevé unos ingresos adicionales de 2.000 millones de euros.

Álvarez-Pallete ha admitido que esa misma inestabilidad en algunos mercados latinoamericanos como Colombia, Venezuela, Chile y Argentina, aconseja un cambio en su nuevo modelo de futuro. En la carta que envió a los inversores y accionistas, admite que la vía que ha permitido a Telefónica llegar a ser una empresa de éxito, “se ha agotado” y, por tanto, la rapidez de los cambios en el entorno, “empuja a acelerar y a modificar todo”.

El nuevo plan de acción aprobado por el consejo se propone priorizar los mercados en los que la empresa puede ser relevante. Es decir, España, Reino Unido, Alemania y Brasil. Estos cuatro países son considerados “clave” para Telefónica, pues considera que pueden aportar un valor diferencial a sus clientes y crecer de forma sostenible. “Son mercados de gran dimensión, con potencial de crecimiento y donde nuestra escala de liderazgo nos permiten ambicionar más, y donde vamos a concentrar nuestras inversiones para ser aún más relevantes y crecer”, dice Álvarez-Pallete.

La segunda de las grandes decisiones es aglutinar todas las filiales que posee en Hispanoamérica en una única unidad, con un equipo independiente del resto. La unidad de Hispam estará liderada por Alfonso Gómez, actual responsable de Hispam Norte. Ha sido la persona responsable de la reciente operación de red en México, de la venta de las unidades de Centroamérica y de la reestructuración de Colombia Telecom. Esta nueva unidad dependerá, a su vez, de la directora general de Finanzas y Control de Gestión, Laura Abasolo.

La nueva estructura de Hispam engloba las unidades de negocio del grupo Telefónica en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela. El equipo directivo pretende con ello dotar de más agilidad y autonomía en la gestión y proporcionar más independencia a las operaciones locales para poner el foco en el crecimiento y el valor de la región.

Artículos relacionados