ANÁLISIS

Sánchez en la cuerda floja en una legislatura que comienza llena de incertidumbres

Mutismo ab­so­luto de los ob­je­tivos eco­nó­micos y la­bo­rales del pacto PSOE-Unidas Podemos

Pedro Sanchez y Pablo Iglesias
Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

En la re­ciente his­toria de la de­mo­cracia es­pañola nunca se ha asis­tido a tantas in­cer­ti­dum­bres po­lí­ticas y eco­nó­micas a es­casas horas de que se cons­ti­tuyan las mesas del Congreso y del Senado. En la ac­tual si­tua­ción po­lí­tica de in­cer­ti­dum­bre, estas mesas están lla­madas a jugar un papel de­ter­mi­nante en las pro­puestas de re­forma que pre­senten el Gobierno y los par­tidos po­lí­ti­cos.

Son nueves puestos en el Congreso y siete en el Senado que deberán regular los debates de una legislatura en la que, no solo ningún partido cuenta con mayoría suficiente para sacar adelante sus propuestas, sino que en el mejor de los casos necesitará el apoyo de al menos otros tres grupos y la abstención de una parte para poder ver aprobadas las iniciativas legislativas.

En concreto, el Congreso deberá elegir la presidencia, cuatro vicepresidencias, así como cuatro secretarías de la mesa. El Senado por su parte reduce a 7 personas los responsables de dirigir los debates de la Cámara alta, presidencia, dos vicepresidencias y cuatro secretarías.

La constitución de las mesas se produce en un momento en el que además de no estar garantizada la elección de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno se producen todo tipo de presiones para darle al Gobierno una orientación u otra.

Desde el lado de los empresarios, tanto desde la patronal CEOE como desde el Círculo de Empresarios, los dos lobbies empresariales españoles más significados en los últimos 35 años, están tratando de ejercer toda su enorme capacidad de influencia directa e indirecta para que Sánchez renuncie a su acuerdo de Gobierno con Unidas-Podemos.

Lo han hecho y lo siguen haciendo, según fuentes conocedoras de la mediación de las instituciones mencionados con el apoyo de organizaciones patronales internacionales de las que forman parte en el ámbito de los organismos de consulta de la Unión Europea.

Fuentes empresariales, consideran que el Ministerio de Trabajo es la pieza codiciada por Unidas Podemos, una de las razones fundamentales que justificaría el pacto con el PSOE. De todas las reivindicaciones de Iglesias, la cartera de Empleo es la más codiciada y la que más preocupa a los empresarios.

Estos entienden que la política económica viene muy condicionada desde Bruselas. Aunque ya no estamos en el ámbito de la supervisión por déficit excesivo, al no cumplir con todos los requisitos del marco de estabilidad, la Comisión cuenta con instrumentos para encauzar las líneas presupuestarias, como tan claro ha quedado en los últimos años y muy en especial cuando se impusieron a Grecia todas las líneas de actuación para que no tuviera que abandonar la Unión Económica y Monetaria y la propia Unión Europea.

En cambio, en el ámbito laboral, los países tienen todo el margen de maniobra para diseñar sus políticas, lo que da todo el poder al responsable de esta cartera. Coincide que cuentan con una amplia exposición pública, al presentar mensualmente las cifras del paro registrado a lo que se une la presentación de los datos trimestrales de la Encuesta de Población Activa, la EPA, y los datos mensuales de la Seguridad Social. En especial todo lo referente al ámbito de las pensiones.

El programa de Unidas Podemos plantea un cambio radical de las últimas reformas laborales aprobadas en España, las del Partido Popular e incluso la última aprobada durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. Coinciden con las propuestas de UGT, pero sobre todo con las de Comisiones Obreras.

De entregarse esta área a la coalición de formaciones lideradas por Pablo Iglesias, la patronal se considera que descompensaría el tradicional equilibrio que se ha mantenido en las negociaciones entre empresarios y patronal.

La constitución de las Cortes Generales, donde uno de los elementos del próximo martes será dilucidar si VOX forma parte de la mesa o no del Congreso de los Diputados, para lo que necesitará que algunos diputados del PP voten a sus candidatos, supondrá un primer paso para clarificar si Sánchez podrá formar Gobierno y la orientación que podrá dar a este ámbito tan fundamental de la vida ciudadano como es la regulación laboral.

Habrá anécdotas llamativas el próximo martes, pero lo clave es saber cómo afrontará el Gobierno el problema de la reforma laboral, qué hará para acabar con la excesiva tasa de temporalidad, cómo regulará el problema de los falsos autónomos y sus cotizaciones, cual será el alcance de la negociación colectiva, si predominará el convenio de empresa o el del sector, hasta cuanto se incrementará el Salario Mínimo Interprofesional y como se mejorará y financiará el subsidio de desempleo. Todos ellos son los objetivos prioritarios en los que quiere decidir Unidas Podemos y que puede provocar un seísmo en el ámbito de las relaciones laborales.

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