En ocho se­sio­nes, las ci­fras de ne­gocio sólo han al­can­zado una vez los 2.000 mi­llones

Los especuladores mueven el mercado y ponen en duda el rebote del Ibex-35

La ac­ti­vidad se re­duce cuando cae la vo­la­ti­lidad y los in­ver­sores a muy corto salen de es­cena

Parqué madrileño.
Parqué madrileño.

El Ibex 35 se ha sos­te­nido en las dos úl­timas se­siones por en­cima de los 9.600 pun­tos. Consolida por lo tanto el pe­queño rally de cuatro se­siones que desde el martes ha puesto el ín­dice en los ni­veles más altos de los úl­timos 18 me­ses. Está a punto de acabar un ejer­cicio in­dis­cu­ti­ble­mente bueno en el mer­cado es­pañol, con ren­ta­bi­li­dades de doble dí­gito que mu­chos ha­brían fir­mado cuando em­pezó 2019. Y eso que la banca ha vuelto a pin­char en hueso. Pero no es oro todo lo que re­luce. Hay que mirar más allá.

Más de un avezado bolsista observa con cierta preocupación el rebote de los últimos días. Y remiten, como siempre, al volumen de contratación. "Importa mucho lo que pasa bajo la superficie. Y lo que vemos es que hay muy poca actividad de inversores finales. Son los operadores a corto los que mueven el mercado aprovechando los picos de volatilidad. Creo que a la subida le falta fondo y que eso se reflejará en los próximos días", asegura un veterano analista.

Las cifras le dan la razón. En las últimas siete sesiones (es decir antes y después del mini rally) el volumen de contratación se ha movido en una banda muy amplia. Sólo en un ocasión ha superado los 2.000 millones de euros diarios y en dos de ellas apenas ha superado los 1.500 millones. Poca chicha para un mercado que en zona de récord anual y que aspira a mantener el rebote hasta el último momento de este 2019 que acaba.

Los días de menor volatilidad en el índice, la contratación ha caído en el mercado español, y al contrario. Mientras, los inversores finales entran y salen con mucha moderación. Para muchos el año bursátil en España terminó hace tiempo, cuando cerraron sus carteras para asegurar las ganancias acumuladas. No hay que olvidar que ya en primavera el Ibex 35 se quedó a las puertas de los 9.600 puntos que ahora intenta consolidar.

Inversores finales y particulares

Por lo tanto, los inversores finales (y muy especialmente los particulares) están teniendo un papel muy secundario en las ultimas subidas. Los expertos destacan como en las tres ultimas sesiones, en las que la volatilidad se ha reducido mucho y el Ibex ha cerrado con movimientos cortos, la contratación no ha hecho sino bajar. Por lo tanto, la actividad se mantiene en los niveles modestos que han sido habituales a lo largo de todo el año.

También preocupa a los bolsistas que el rebote en marcha se coma el potencial alcista del mercado en 2020. Los analistas de Bankinter acaban de advertir que el Ibex apenas tendrá margen el año que viene por el complejo escenario internacional y por la incertidumbre política en España. Y también esta semana los de Banca March han dejado al Ibex 35 fuera de sus preferencias por el elevado peso de la banca en el índice y el impacto de los tipos de interés bajos.

Por lo tanto, lo que ocurra en este tramo final de 2019 puede condicionar mucho el resultado final de un 2020 que llega en un escenario macro algo más relajado. La mejora de la confianza empresarial en Alemania hasta máximos de seis meses contribuye al repunte del riesgo asumido por los gestores, que han elevado la exposición a los mercados de acciones a los niveles más altos en un año.

Un cambio de velocidad que la bolsa española está agradeciendo a golpe de máximos en año y medio pero que no se traslada a las cifras de contratación. "Hasta que no veamos un repunte de la actividad de más del 25% no podremos decir que el mercado ha entrado en una fase nueva", señalan fuentes bursátiles que creen que a medio plazo el mercado bursátil español sigue suscitando muchas dudas. Los máximos no hacen sino acentuarlas.

Artículos relacionados