Los sin­di­catos re­claman la mayor trans­pa­rencia a la di­rec­tiva pre­si­dida por Torres

Al BBVA le sale otro grano: la plantilla acusa a la cúpula de ocultismo sobre los recortes

Estas fil­tra­ciones no pueden ocultar el caso Villarejo que afecta a la imagen del banco

FG y Carlos Torres
FG y Carlos Torres

Absoluto des­co­no­ci­miento entre los tra­ba­ja­dores del BBVA sobre los planes de la cú­pula di­rec­tiva para aco­meter una sig­ni­fi­ca­tiva re­duc­ción de la plan­tilla du­rante el pró­ximo ejer­ci­cio. Fuentes sin­di­cales ase­guran que no ha ha­bido la más mí­nima co­mu­ni­ca­ción al res­pecto por parte del banco, des­pués de vivir meses de in­cer­ti­dumbre sobre un ERE que afec­taría hasta 3.000 per­so­nas. Estos planes de re­duc­ción de plan­tilla se co­nocen casi en vís­peras de que se le­vante el se­creto de su­mario por el caso FG-Villarejo, el pró­ximo cuatro de enero.

Los trabajadores del BBVA han ingerido un trago amargo al conocerse los planes de la directiva del banco de ajustar la plantilla, incluso, en áreas consideradas claves como 'Client Solutions', menos tocadas por anteriores podas laborales como las comerciales que se hicieron tras la integración de Catalunya Banc y Unnim.

"No sabíamos absolutamente nada", afirma la secretaria general de Comisiones Obreras (CCOO) en BBVA, Isabel Gil. En algunos sindicatos, como UGT, el desconocimiento también era absoluto sobre los planes del presidente, Carlos Torres, y el consejero delegado, Onur Genç, a punto de cumplir el primer año en sus respectivos cargos tras la salida anticipada del todopoderoso Francisco González (FG).

En fuentes sindicales sospechan de la filtración de dichos planes, adelantados por el diario Expansión, ya que se vuelve a hablar del cierre de hasta 200 oficinas, medianamente confirmado por Genç durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, y de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría hasta unos 3.000 trabajadores de la entidad financiera.

"A pesar de que se anunciaba por activa y por pasiva desde primeros de año, se dejó de hablar del ERE hacia el verano, con la citación del banco como persona jurídica en el caso Villarejo", recuerda Isabel Gil de CCOO.

El consejero delegado del BBVA, Onur Genç, no llegó a concretar durante la presentación de los resultados del tercer trimestre, a finales de octubre, el número de oficinas que cerrarían durante 2020 pero sí se mostró categórico al afirmar que "no tenemos previstos EREs".

Sin embargo, algunas otras informaciones, como la publicada por El Confidencial, también apuntan a una drástica reducción de los agentes financieros en los últimos tiempos y a la que se podrían sumar 1.200 bajas más. Fuentes sindicales indican que sobre estos trabajadores autónomos no pueden actuar porque son "contratos externos".

Mala tapadera

Los representantes sindicales consideran que estos anuncios, casi en vísperas de que se levante el secreto de sumario y tras todas las declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional, sirven de poco para tapar todo el escándalo de los espionajes encargados en la época de FG al comisario jubilado José Manuel Villarejo.

Muy al contrario, lamentan que la firmeza de la plantilla durante todo este año, sobre todo la que está en la red comercial, pueda desmoronarse ante la incertidumbre sobre sus puestos de trabajo si se acomete una reducción significativa de puestos de trabajo en distintas áreas de negocio.

"A la mayoría de los clientes no les está afectando todo este escándalo, pero sí que afecta a la imagen del BBVA y a nosotros nos preocupa por los puestos de trabajo que están en juego", asegura Isabel Gil de CCOO. "Que pague quien tenga que pagar por todo lo ocurrido, sea el número uno o el quinto", añade la representante sindical.

Artículos relacionados