Banco de España pide a las entidades incluir el riesgo ambiental en sus marcos de aversión al riesgo

Banco de España
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La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, considera que las entidades financieras deben ser capaces de comprender las implicaciones del riesgo ambiental y sus efectos sobre el modelo de negocio, por lo que cree que tienen que incluir este parámetro en sus marcos de aversión al riesgo.

Durante su intervención en un panel de alto nivel celebrado en la COP25 este jueves, Delgado ha insistido en que la banca debe calcular el riesgo asociado al medioambiente en su toma de decisiones de forma proporcional a su tamaño y complejidad. Además, ha pedido que el consejo de administración esté debidamente informado y que algunos de sus miembros tengan la experiencia necesaria como para evaluarlos.

Asimismo, ha reconocido que no solo el sector tiene "que ponerse al día", sino también los supervisores. En este sentido, ha explicado que el Banco de España ha creado un nuevo departamento encargado de evaluar el impacto que tiene la propia institución en el medioambiente y que tiene como objetivo identificar los riesgos y coordinar las medidas necesarias para reducir su impacto.

También se ha referido a la necesidad de hacer test de estrés que cuantifiquen los riesgos que plantea la transición hacia una economía más sostenible en el sector financiero en general, definiendo diferentes escenarios que se puedan aplicar posteriormente de forma individual en cada banco.

"Estamos diseñando estructuras y metodologías de gobierno corporativo, participando activamente en el cambio cultural en el modelo de supervisión europeo. Obviamente también estamos evaluando los requisitos de información y todos los datos necesarios para abordar este desafío", ha remarcado.

Del mismo modo, la subgobernadora del Banco de España ha indicado que la institución está trabajando para incluir el riesgo ambiental en su análisis crediticio referido al mercado de deuda y ha destacado su papel "proactivo" en la creación de conciencia sobre la importancia de este tema, incluidos talleres y reuniones con el sector.

"LIMITADA" PARTICIPACIÓN DE LA BANCA Por otro lado, Delgado ha subrayado que la banca no es un sector considerado tan contaminante como pueden ser otros relacionados tradicionalmente con productos derivados del petróleo. De hecho, ha precisado que, "al menos en este sentido y en tiempos tan difíciles para la reputación de la banca, esto es un punto positivo".

No obstante, ha remarcado que la responsabilidad de las entidades financieras proviene de su capacidad para financiar la transición hacia una economía verde. "Si la banca incorpora en los costes de la financiación el riesgo ambiental puede convertirse indirectamente en un 'facilitador' del cambio, reduciendo el precio a los préstamos dirigidos a las actividades que más contribuyan a la sostenibilidad", ha aseverado.

Además, ha resaltado la oportunidad que supone la persecución de los objetivos de la Unión Europea para 2030 acordados en París, ya que se estima que en su conjunto requieren de una inversión de unos 260.000 millones de euros al año. "Hay un vacío de inversión que es necesario llenar", ha apostillado.

En el mismo panel han intervenido el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, el consejero delegado de Banco Santander, José Antonio Álvarez, y la presidenta de UNEP, Inger Andersen. Todos han coincidido en subrayar las palabras de la subgobernadora, al tiempo que han llamado a tomar acciones de forma conjunta.

Torres ha explicado que las tres líneas de actuación en las que trabaja el banco que preside son movilizar capital hacia la denominada financiación verde, reducir las emisiones dentro de su actividad y lograr acuerdos en el sector para luchar contra el cambio climático.

En esa primera línea de actuación, BBVA se ha comprometido a movilizar 100.000 millones de euros entre 2018 y 2025 --avanza al 20% actualmente--, a la vez que gestionará los riesgos climáticos y sociales de su actividad para minimizar el impacto en el medioambiente, e impulsará acuerdos colectivos que contribuyan a que el sector financiero sea uno de los impulsores del cambio de modelo económico.

Álvarez también ha recalcado que para Banco Santander la transición hacia una economía verde "es muy importante y se lo está tomando muy en serio". Según ha dicho, la entidad se ha comprometido a ayudar mediante la financiación a pasar de la economía "marrón" a la "verde". "El cambio hay que financiarlo y nosotros tenemos experiencia en esta actividad", ha dicho.

La directora ejecutiva de UNEPP, Inger Andersen, ha reiterado la importancia del sector financiero para ofrecer soluciones de inversión que permitan facilitar la transición y ha recalcado la necesidad de tomar iniciativas y alianzas conjuntas y la movilización de grandes instituciones.

ECONOMÍA: UN ACUERDO PARA LA TAXONOMÍA La ministra de Economía, Nadia Calviño ha pronunciado un breve discurso de clausura, en el que ha asegurado que el Gobierno trabaja para llegar a un acuerdo respecto a la taxonomía que permita diferenciar qué es verde y qué no lo es. "El sector público tiene una gran responsabilidad, pero las finanzas también son clave, por lo que queremos presentar una taxonomía clara", ha dicho.

Calviño ha ensalzado el valor de la fomentar la transición sostenible económica, debido a que supone "grandes oportunidades" para el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) y la creación de empleo de alta cualificación. Por esto, considera que hay que hacer "grandes inversiones" en eficiencia energética, energías renovables, turismo sostenible, etc.

A su vez, como ha hecho en otras ocasiones, ha remarcado el papel del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en la emisión de bonos verdes y ha recordado que el Tesoro lanzará su primera operación de deuda de este tipo en 2020.

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