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El país az­teca im­pulsa un plan de in­fra­es­truc­turas para avivar una ac­ti­vidad en coma

Primer ‘año AMLO’: estancamiento económico y más violencia

España man­tiene su apuesta in­ver­sora por México, pese a la re­ce­sión téc­nica

López Obrador, pte de México.
López Obrador, pte de México.

El primer año de man­dato de López Obrador (AMLO) en México no pa­sará a la his­toria como un buen ejer­ci­cio. Los ex­pertos au­guran ya que la se­gunda eco­nomía la­ti­noa­me­ri­cana bordee la re­ce­sión en 2019, tras años de re­du­cido cre­ci­miento, y una menor in­ver­sión ex­te­rior, en un con­texto in­ter­na­cional muy com­pli­cado y con un plano in­terno ca­rac­te­ri­zado por de­ci­siones que han per­ju­di­cado la con­fianza del sector em­pre­sa­rial. Asimismo, vio­lencia e in­se­gu­ridad se han in­cre­men­tado.

En los primeros nueves meses del año, el crecimiento ha sido nulo. El PIB cayó el 0,1% en el primer semestre y solo creció el 0,1% en el tercer trimestre, según datos oficiales, lo que muestra un panorama de tres caídas trimestrales seguidas iniciadas en el último periodo de 2018, una más de lo que la mayoría de economistas juzga recesión técnica. Los resultados quedan lejos de la promesa de AMLO de crecer a un ritmo del 4% anual durante su mandato.

Recientemente la Cepal ha negado que el país esté en recesión, pese al bajo pronóstico de crecimiento (0,2%) para 2019 (el FMI prevé un 0,4%), y apuntado que este raquítico avance es resultado del cambio de modelo de gobierno, la caída inversora y la incertidumbre por las tensiones comerciales. Aunque según el ente, en 2020 habrá recuperación, con un avance del 1,3%.

Menos claro y con debate

Otros expertos no lo tienen tan claro y han avivado el debate de la recesión en uno de los grandes destinos de inversión española. Signum Research ha señalado que “México está en recesión y aunque nadie se atreve a decirlo hasta tener datos oficiales, es cierto”, y otros analistas apuntan a que es preocupante el frenazo a algunas reformas, lo que merma la inversión privada.

Decisiones controvertidas Muchos economistas atribuyen el estancamiento al enfriamiento del consumo y la inversión, a un gasto público inferior al presupuestado y a la incertidumbre por el retraso en T-MEC. No obstante, y pese a roces iniciales, la relación entre el presidente izquierdista y los empresarios ha sido más positiva de lo previsto, lo que no evitará que la economía cierre 2019 paralizada. Por su parte, BBVA México se muestra optimista sobre el crecimiento en 2020 (+1,3%) y confía en que la inversión “crecerá, pero la IED dependerá de cómo acaba la negociación del Tratado México, EEUU y Canadá (T-MEC) que sustituirá al TLCAN.

El primer año del sexenio de AMLO ha estado marcado por decisiones que han sembrado incertidumbre en el sector empresarial, como la cancelación del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, pese a llevar un 30% de avance en las obras y el conflicto entre el Gobierno y cuatro multinacionales por contratos de varios gasoductos. A ello se añade la fragilidad de la petrolera estatal Pemex, la mayor empresa del país, que sigue en senda de pérdidas, y el cambio de reglas en el sector energético con cancelación de subastas eléctricas. . Ante la debilidad del crecimiento, México anunció en octubre, junto con los empresarios, un Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado, incluido en el Plan Nacional de Infraestructura de AMLO. El pacto contempla recursos iniciales por 43.935 millones de dólares, de inversión privada, en 147 proyectos de infraestructura para relanzar el crecimiento.

De ellos, 72 se realizarán en 2020 y el resto entre 2021 a 2024. De los proyectos, 101 serán de transporte; 4 de telecos; 12 de agua y saneamiento y 15 de turismo. En transporte se prevén 42 planes viales. El Consejo Coordinador Empresarial dijo estos 147 proyectos forman parte de un primer paquete y que el segundo se presentará en enero con planes energéticos y de salud.

Aunque según la Secretaría de Economía, de enero a septiembre, México recibió un flujo de IED por 26.055 millones de dólares (+7,8%), con EEUU (34,9%); España (15,5%); Canadá, (10,4%) y Alemania (10,1%) como grandes inversores, la cifra queda lejos de 2018, cuando el país captó 36.871 millones (+15,2%) según Unctad y 31.600 millones (-1,5%), según Cepal. España es el segundo inversor tras EEUU, con 67.000 millones de dólares de 1999 a 2019.

El año más violento

Las firmas españolas siguen apostando decididamente por México pese a la recesión técnica, según el presidente de la Cámara Española de Comercio, Antonio Basagoiti, para quien la inversión española en infraestructuras es el 24% del total de la exterior en el sector en 20 años y se pretende mantener ese ritmo siempre que el Gobierno “garantice la seguridad jurídica, especialmente en renovables”. “Hay preocupación a corto, pero la decisión de las empresas es que hay que estar en México. La confianza se centra a largo”. Esta apuesta se ha visto reforzada por la presidenta del Santander, Ana Botín, quien dijo que el banco dispone de 5.000 millones para financiar planes de infraestructura.

Al estancamiento del primer año AMLO se suma el fracaso en seguridad y contención de la violencia. Según datos oficiales, México registró 28.741 homicidios dolosos en los primeros 10 meses de 2019, por lo que va en camino de cerrar el año como el más violento desde que hay registro.

López Obrador prometió acabar con la guerra militar contra el narcotráfico iniciada por sus antecesores y reducir la narco-violencia. Para combatir la inseguridad ha creado en tiempo récord la Guardia Nacional, nuevo cuerpo formado por policías y militares para retirar al Ejército de la calle. Pero lo cierto es que el fin de la guerra al narco decretada por AMLO no ha logrado reducir los asesinatos.

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