BOLSA

Análisis, antídoto contra el pánico

El sen­ti­miento juega un papel im­por­tante a la hora de operar en Bolsa. Desde el punto de vista del in­versor cuando una ac­ción cae, pa­rece ha­cerlo a ve­lo­cidad de vér­tigo y siempre se tiene la im­pre­sión de que des­ciende con más fa­ci­lidad de la que se re­cu­pera. Así es fácil de­jarse llevar por los ner­vios del mer­cado y acabar ven­diendo de forma abrupta. Un buen ejemplo fue el re­sul­tado del re­fe­réndum del Brexit.

Es lo que se conoce en inglés como “panic selling”. Un fenómeno que se produce, según los analistas de Self Bank, cuando la mayoría de propietarios de ciertas acciones deciden vender de forma simultánea ante determinadas noticias negativas. El volumen se dispara y se produce un círculo vicioso que deprime aún más la cotización del activo en juego. A veces de forma injustificada, lo cual abre buenas oportunidades de inversión. En ello influye también la creciente adopción de algoritmos, que no atienden a razones.

Cuando un valor o un mercado sufre un revés importante en su cotización, antes de actuar precipitadamente conviene revisar a fondo las previsiones y el valor intrínseco de la sociedad con el fin de detectar si ha se ha producido algún cambio significativo en su realidad económica para justificar el ajuste o simplemente se trata de un movimiento especulativo. Si se puede descartar este último, la caída de los precios puede ser un buen momento para invertir.

Los expertos de Self Bank, distinguen varias fases dentro del proceso de “panic selling” que conviene conocer para aprovechar el momento. Primero saltan todos los “stop loss” y los soportes que llevan al valor a entrar en caída libre. Después se produce altos niveles de contratación donde alcistas y bajistas luchan por imponer su tendencia, con una continuidad en las sesiones posteriores de la dinámica vencedora.

En una tercera fase se vuelve a producir altos volúmenes de negociación, pudiendo cambiar finalmente la tendencia establecida, para finalmente establecerse, en la última fase, una nueva tendencia de largo plazo avalada ya por los factores fundamentales y por el perfil técnico.

De este modo, señalan en la firma, si la información disponible del mercado avala que la valoración intrínseca del valor sigue intacta ante un brusco movimiento del precio a la baja es conveniente no dejarse llevar por el pánico en el caso de estar invertido o, en caso de no estar invertido, aprovechar los ajustes para tomar posiciones a buenos precios. Un consejo muy de actualidad ante los vaivenes de la guerra comercial o de los posibles “Cisnes Negros” que se puedan presentar el próximo año.

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