CORRUPCIÓN

Queda pen­diente la de­cla­ra­ción de García Crespo, ex jefe de los ser­vi­cios ju­rí­dicos

BBVA pretende zanjar el caso FG-Villarejo con apenas culpas individuales

No oculta que Corrochano y Béjar ac­tua­ron, en todo caso, con el be­ne­plá­cito de la cú­pula del banco

Francisco González, ex presidente honorifico de BBVA
Francisco González, ex presidente honorifico de BBVA

El primer pa­seíllo del BBVA como per­sona ju­rí­dica in­ves­ti­gada (antes, impu­tada) por el caso de FG-Villarejo se cierra tras casi 14 horas de de­cla­ra­ciones en tres jor­nadas dis­tintas y con tan sólo unas lí­neas ex­pli­ca­tivas por parte del grupo que pre­side Carlos Torres. El banco apunta a an­ti­guos di­rec­tivos y a con­ductas in­di­vi­dua­les, aunque su jefe de los ser­vi­cios ju­rí­di­cos, Adolfo Fraguas, re­co­nocía que toda esta trama no podía des­co­no­cerse por parte de la an­te­rior cú­pula.

El caso sigue bajo secreto de sumario y pendiente de nuevas citaciones.

El primer trago amargo judicial para el BBVA presidido por Carlos Torres se ha dosificado en tres días distintos y con un cúmulo de casi 14 horas que ha tenido que afrontar su jefe de servicios jurídicos, Adolfo Fraguas. Pese a sus intentos de desligar al grupo financiero en todo el caso FG-Villarejo, Fraguas tuvo que reconocer que los encargos de espionaje debían conocerse por parte de los máximos responsables.

El primero en hablar de "conductas individuales" incorrectas fue el propio Francisco González, que también tuvo que declarar como investigado o imputado ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón. De esa manera, los dedos acusadores se dirigían al que fue jefe de seguridad, Julio Corrochano, y al directivo expulsado del BBVA y Castellana Norte, Antonio Béjar.

Sobre estos dos antiguos directivos, el juez instructor ya fijó unas elevadas fianzas, aunque Béjar se vio beneficiado por su colaboración con la Justicia al declarar sobre todo lo relacionado con el comisario jubilado Villarejo y sus "trabajos" para el banco que presidió durante casi dos décadas FG.

El juez García-Castellón, que aún mantiene el secreto de sumario, tiene pendiente la declaración del que fue responsable de los servicios jurídicos del BBVA, José Manuel García Crespo. Tras su testificación, el magistrado podría ampliar la investigación sobre toda esta trama o levantar la medida cautelar de secreto.

En el caso de tomar la segunda decisión, la docena larga de investigados, desde el propio FG hasta Juan Asúa (asesor en la actualidad del presidente Carlos Torres) ya no podrían acogerse al derecho a no declarar, como hizo en su momento el antiguo consejero delegado del banco, Ángel Cano.

Bien es cierto que Francisco González sí respondió en su comparecencia, pero con la finalidad de desligarse de cualquier responsabilidad en los encargos a Villarejo, así como a la mayoría de los directivos del BBVA. Sin concretar, FG habló de esas conductas irregulares individuales.

Breve nota

El BBVA se ha visto sometido, desde que a finales de julio fue considerado como investigado en este escandaloso caso de espionajes, a dos aplazamientos de su citación ante el juez de la Audiencia Nacional y, al final, ha tenido que declarar en tres sesiones distintas durante unas 14 horas.

Sin embargo, el grupo presidido por Carlos Torres ha dado por cerrado todo su primer peregrinaje judicial con un escueto comunicado de apenas unas líneas en las que se desvincula de cualquier responsabilidad como persona jurídica.

"El representante legal de BBVA, Adolfo Fraguas, ha finalizado la declaración de la entidad ante el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. Tal y como ya hizo en las dos declaraciones anteriores (20 y 28 de noviembre), Fraguas ha respondido a todas la preguntas planteadas y de nuevo ha defendido que de los hechos investigados no se deriva responsabilidad para BBVA", se afirma de manera oficial.

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