Los in­ver­sores ex­tran­jeros se van ante la de­bi­lidad del Ejecutivo de Pedro Sánchez

Al futuro Gobierno se le atragantan las pésimas previsiones de la economía

Sube el paro, cae a mí­nimos la con­fianza de los con­su­mi­do­res, se frena la vi­vienda y Bruselas re­corta el cre­ci­miento

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

El nuevo Gobierno que salga del re­sul­tado elec­toral del 10N lo va a tener mucho más duro que hace seis me­ses. En el tiempo que ha trans­cu­rrido de las elec­ciones del 28 de abril, los grandes pa­rá­me­tros eco­nó­micos han cam­biado ra­di­cal­mente. La des­ace­le­ra­ción afecta ya al paro, la con­fianza de los con­su­mi­dores ha caído a mí­nimos de seis años, la vi­vienda se está fre­nando y Bruselas acaba de re­visar a la baja las pre­vi­siones de cre­ci­miento para España.

Tras la sentencia del procés, la situación política de Cataluña se ha agrandado, con una imagen de deterioro hacia el exterior tras los graves disturbios ocurridos, lo que coloca al futuro Ejecutivo ante una grave tesitura. Los inversores extranjeros miran con lupa a España ante la desconfianza que les genera la debilidad del actual equipo de gobierno de Pedro Sánchez.

La mayoría de los indicadores macroeconómicos están en puntos negativos, lo que hace presagiar tiempos duros para la economía española en los próximos meses. Justo en la semana de la campaña electoral han salido a la luz los datos del paro, con un aumento en octubre de 97.948 desempleados más -la cifra más elevada en dicho mes desde octubre de 2012-, elevando el total hasta los 3.180.000 parados.

La confianza de los consumidores en mínimos

Paralelamente, se ha sabido que la confianza de los consumidores ha caído 7,4 puntos en octubre, registrándose el cuarto descenso consecutivo y la cota más baja e seis años -hasta los 73,3 puntos-. Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el 53% de los encuestados considera que la situación económica se ha agravado respecto a hace seis meses, cuando se produjeron las elecciones del 28 de abril. Un 52,5% estima incluso que iremos a peor a medio plazo.

Esta cierta desaceleración está comenzando a notarse en el precio de la vivienda. Según Fotocasa, los precios de los pisos de segunda mano han subido un 2,4% en octubre en términos interanuales pero está lejos de la subida de igual periodo de 2018 que registró un aumento del 7%.

“El precio de la vivienda de segunda mano se está moderando y prueba de ello son estas oscilaciones en la variación interanual. Tendremos que esperar a ver qué pasa en los meses siguientes, pero todo indica que vamos a dejar atrás los grandes incrementos interanuales a los que habíamos asistido”, señala el director de Estudios y Formación de Fotocasa, Ismael Kardoudi.

Según Kardoudi, en comunidades como Madrid, Canarias y Baleares, los precios siguen subiendo con más fuerza que el resto de comunidades autónomas que tiene comportamientos más moderados, o incluso registran ya caídas interanuales en el precio.

El número de hipotecas constituidas sobre viviendas se hundió también en agosto pasado hasta niveles no vistos desde octubre de 2016. Este hundimiento se debió en una gran parte a la nueva ley hipotecaria que entró en vigor en junio, pero evidencia ciertos signos de desaceleración en el mercado inmobiliario.

Según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), las hipotecas inscritas en los registros de la propiedad ascendieron a 20.385, lo que supone un 29,9% menos que un año antes.

La urgencia de negociar

A la vista de los datos macroeconómicos que se están registrando, las turbulencias que llegan del exterior y el desgobierno que ha habido en estos seis meses, los empresarios urgen a los partidos políticos a sentarse a negociar a partir del día siguiente de las elecciones para crear un gobierno “estable” y “fuerte”.

El consejero delegado de Banco Santander España, Rami Aboukhair, ha advertido de que España se encuentra en un escenario “incierto” que exige una gran dosis de responsabilidad por parte de los políticos. Señala que se detecta ya “cierta incertidumbre”, y “enfriamiento“ de la economía global, además de “síntomas de fatiga” en la economía española.

La empresa familiar ha advertido también de los riesgos por los que atraviesa el país ante la imagen que se está proyectando desde Cataluña. La propia Comisión Europea acaba de recortar cuatro décimas las previsiones de crecimiento de la economía española, hasta el 1,9% en 2019 y hasta el 1,5% en 2020.

Las estimaciones de Bruselas son menos optimistas que las del Gobierno en funciones de Pedro Sánchez que prevé un PIB de un 2,1% para este año y del 1,8% para el próximo. La Comisión ha señalado, por otro lado, que España superará su objetivo de déficit debido a la falta de Presupuestos. Estima un déficit de 2,3% para 2019 y del 2,2% para 2020, frente al 2% que calcula el Ejecutivo.

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