ANÁLISIS

Alemania, Huawei y el nuevo presupuesto europeo

Tres in­cóg­nitas cuya re­so­lu­ción tendrá una in­fluencia de­ci­siva en la realidad eco­nó­mica es­pañola y en la con­so­li­da­ción de la UE

Ángela Merkel, canciller alemana
Ángela Merkel, canciller alemana

Las nuevas pers­pec­tivas eco­nó­micas de la UE 2020-2027 re­claman un in­cre­mento de las con­tri­bu­ciones al pre­su­puesto co­mu­ni­ta­rio. Alemania au­men­tará su apor­ta­ción desde 15.000 mi­llones de euros en 2020 a 33.000 mi­llones en 2027. España lo hará con 12.000 mi­llo­nes, ya como con­tri­bu­yente neto.

Un presupuesto anual comunitario de 166.800 millones de euros en 2020 y unas perspectivas económicas 2020-2027, que exige una recaudación tributaria durante esos siete años de 1.279.400 millones de euros.

La magnitud absoluta de los presupuestos representa, sin embargo, sólo el 1.1% de la Renta Nacional de la UE (las contribuciones toman como base la Renta Nacional y no el PIB).

Los efectos del Brexit

Las perspectivas económicas de la UE 2020-2027 precisan de incrementos adicionales para cubrir el agujero generado por la salida del Reino Unido como contribuyente. Aumenta la carga tributaria para los países miembros. Una carga particularmente más onerosa para Alemania con ese incremento del 100% y también del 50% en el caso de Holanda.

Este incremento relativo ya fue denunciado por la canciller Ángela Merkel en la última cumbre de jefes de gobierno de la UE. Denuncia a la que se han sumado otros contribuyentes como Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia.

La denuncia, no obstante, fue desactivada desde la propia Comisión. Su portavoz, Mina Andreeva, contratacaba afirmando que los mayores contribuyentes por habitante “pagaban una menor proporción de su renta al presupuesto comunitario que el del resto de los Estados miembros”. Una vez más la sempiterna queja de los perceptores de rentas más elevadas cuando se trata de incrementar la solidaridad con el resto de la ciudadanía.

El caso Huawei

La polémica está servida y cada Estado miembro defenderá su propia causa. Y en esa disputa llega el caso Huawei y la intención comunicada por la canciller Merkel de permitir al gigante chino de la comunicación licitar por la red de telefonía móvil 5G en Alemania.

Desde las páginas de Financial Times W.Münchau denuncia “esta decisión unilateral de un Estado miembro en detrimento de sus socios de la UE,… compromete la estabilidad de una política industrial comunitaria… dos de los tres productores mundiales de la tecnología 5G son europeos, Nokia y Ericsson; ¿Por qué no reservar el mercado europeo a las compañías nacionales?”.

Alemania, gran potencia exportadora con fuertes intereses en el mercado chino, quiere cultivarlo y teme cualquier forma de represalia. Alemania registra año tras año un excedente en sus transacciones comerciales con el resto del mundo. Recordemos por ejemplo que Alemania es el único país entre los grandes de la UE con superávit en el comercio bilateral en España.

Le negociación del Brexit está destruyendo o al menos oscureciendo el horizonte de los responsables políticos europeos. Se disuelven los problemas de la UE. Algo parecido pero más grave de lo que ocurre dentro de nuestras fronteras con el caprichoso contencioso catalán.

Fortalecimiento comunitario

La UE necesita fortalecerse. Un esfuerzo adicional de los Estados miembros con la República Federal a la cabeza: mantener su aportación al presupuesto de la UE, una política industrial comunitaria y por encima de toda prioridad al crecimiento doméstico aunque sea a costa del equilibrio presupuestario.

¿Qué exigir desde España? Empecemos por nosotros mismos. Un gobierno europeo lo suficientemente fuerte como para reclamar una Europa firme y solidaria. No olvidemos que la UE es nuestro principal y generoso cliente; nos compra más mercancías y servicios de los que nos vende. De ahí la decisión de que España aporte 12.000 millones al Presupuesto comunitario como proveedor neto.

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