DESDE EL PARQUET

Talgo coge velocidad

Los pocos ope­ra­dores po­si­cio­nados a corto, un 0,2% del ca­pi­tal, echan humo con la clara me­joría de Talgo en los úl­timos me­ses. Los ex­ce­lentes re­sul­tados al cierre del tercer tri­mestre están ti­rando por los suelos su es­tra­tegia ba­jista o de­fen­siva. Al cierre del tercer tri­mes­tre, el fa­bri­cante de trenes ha lo­grado ganar cerca de 25 mi­llones de eu­ros, un 75% más que un año an­tes.

Los ingresos se han elevado por encima de los 275 millones de euros hasta septiembre, con un crecimiento del 16,3%, y un margen del 17%. Eso le ha permitido aumentar su beneficio bruto operativo (Ebitda) hasta cerca de los 47 millones de euros, un 9,1% más.

Cifras que explican la fuerte subida del valor en noviembre, un 12%, frente a la tímida subida del 5% que había acumulado en los diez meses anteriores. Un premio del mercado al nuevo ciclo de crecimiento de la actividad de Talgo, impulsado por los últimos pedidos entre los que se incluye la nueva generación de trenes AVE para Renfe.

En lo que va de año, los pedidos logrados rondan un valor de 830 millones de euros, lo que eleva su cartera total hasta cerca de los 3.200 millones.

Las perspectivas para los próximos meses no hacen temer una desaceleración de la actividad industrial. Muy al contrario, en vistas hay varios importantes contratos de AVE pendientes de adjudicar en España y Reino Unidos en los que está compitiendo. Además, el grupo tiene detectadas otras 25 oportunidades de negocio por valor de más de 8.500 millones de euros.

A eso se debe sumar la reciente constitución de Moventia, filial con la que junto a Globalia busca entrar en el mercado español del transporte ferroviario de viajeros cuando se liberalice en diciembre del próximo año.

Entre tanto, en el mercado se espera un posible cambio de estrategia respecto a la retribución al accionista. Desde su salida a Bolsa solo ha realizado un pequeño pago de dividendo en 2017 con cargo al año anterior. Pero los bolsistas especulan con que eso pueda cambiar en un futuro no muy lejano en función de la recuperación de sus cuentas y de su cotización.

De momento, Talgo tiene en marcha un programa de recompra de acciones que ha elevado su autocartera por encima del 7% del capital.

Factores que se están dejando notar en su cotización, en su nivel más alto en cuatro años tras superar los 6 euros por acción. A corto plazo, los expertos temen un posible frenazo en su nuevo perfil alcista al enfrentarse ahora a una fuerte resistencia sobre los 6,5 euros. De superarlo, podría tomar impulso hasta niveles cercanos a los de su debut en el mercado.

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