BlackRock, Norges Bank y Nomura apuestan sin re­servas por ofertas in­me­diatas

Los grandes fondos ya mueven el 30% de BME a la espera de la guerra de OPAS

Corporación Alba se frota las manos a la vista de la gran ba­talla que se ave­cina

Antonio Zoido, BME
Antonio Zoido, BME

Pocas veces (quizá nin­guna) en la his­toria del mer­cado bur­sátil es­pañol se ha co­ti­zado tanto una guerra de OPAS como en el caso de Bolsas y Mercados Españoles (BME). Su con­se­jero de­le­gado Antonio Hernani y su prin­cipal ac­cio­nista, Corporación Financiera Alba, se en­cuen­tran ante la si­tua­ción más en­vi­diada y en­vi­diable po­si­ble: el grueso del mer­cado, casi sin ex­cep­cio­nes, apuesta porque una oferta al­ter­na­tiva a la de Six es sólo cues­tión de días. Y, por su­puesto, más cara.

Y eso se traduce en un nivel excepcional de actividad en el gestor de los mercados españoles. La semana pasada se movieron más de 25 millones de acciones de BME. Es decir, alrededor del 30% del capital de la compañía. Detrás de la cifra está la desaforada entrada de fondos que creen que los 34 euros que ofrece el suizo Six Group son solamente un punto de partida. Las expectativas de mejora son cada vez más altas. El dinero huele negocio seguro.

"Hay gestoras que están trasladando a los clientes su convencimiento de que se pueden conseguir hasta 40 euros por acción. El hecho de que BME tenga tantas novias potenciales ha activado la avaricia de los gestores, que creen que el margen de error en esta operación es mínimo", señalan en una de las firmas de bolsa más activas en la compañía en bolsa en estos últimos días. BME es hoy la compañía más caliente del mercado de valores europeo.

Ls semana pasada, ya con la OPA de Six sobre la mesa, BlackRock afloró una participación del 3,12%, el fondo soberano noruego un 2,28% y el japonés Nomura un 1,59%. Según fuentes bursátiles, es sólo la punta del iceberg de un movimiento muchísimo más amplio que alcanza a un gran número de fondos que se han movido en estos últimos días con participaciones más pequeñas pero que están jugando la carta de una contraopa.

Todos los ojos están puestos en Euronext, que lleva más de una década cortejando a BME y coleccionando noes como respuesta. Six se le ha colado por la puerta de atrás con un movimiento muy inteligente, ya que su apuesta sobre BME llega cuando Euronext acaba de debilitar su posición financiera con la compra de las bolsas de Dublín y Oslo. Por lo tanto, su capacidad de respuesta (el mercado da por hecho que contraatacará) puede ser limitada.

Además, Six tiene los bolsillos llenos y parece capaz de dar respuesta a una mejora de precio que podría llegar de la mano de otros actores, como Deutsche Böerse y, quizá también, la Bolsa de Hong Kong. "Una vez opado, BME es un caramelo muy suculento paro los grandes jugadores de las bolsas mundiales. Desde el punto de vista estratatégico, puede ser clave en el nuevo equilibrio de poderes internacional en el negocio", señala un analista del sector.

Parece claro que los grandes mercados mundiales se van a someter a un marcaje muy estrecho en las próximas semanas en lo que se refiere a BME. Todos tienen tiempo de afinar sus estrategias, a la espera de que se autorice o no la oferta de Six. Al fin y al cabo, BME es el gran mercado del sur de Europa y Latibex un gran reclamo a pesar de que en términos de contratación y liquidez se ha quedado a años luz de las expectativas que levantó en su día como puente bursátil con Latinoamérica.

Con estas cartas sobre la mesa, el gran ganador el Corporación Financiera Alba. Los March, que cuentan con una participación del 12% que es la mayor con gran diferencia en BME, sólo tienen que sentarse a esperar. De momento, se garantizan los 34 euros que pagará Six por una compañía que no había dejado de perder valor en bolsa en los últimos años y que, de una tacada, ha disparado su valoración casi 1.000 millones respecto a los 2.033 a los que terminó 2018.

"Es todo un pelotazo para quienes veían como BME perdía tracción año a año en las cifras de contratación, con una competencia cada vez mayor de las grandes plataformas",señalan en fuentes bursátiles. De hecho, algunos accionistas cono Schroeders han vendido en los últimos días (la acción, por encima del precio de OPA, terminó la semana en los 35,80 euros) para asegurar una ganancia muy jugosa que ni los más optimistas habían anticipado a corto plazo.

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