Este tipo de ac­tivos po­si­bi­lita ren­ta­bi­li­dades del 5,66% de media anual

La inversión indexada se conjuga como la opción más rentable para los pensionistas

Se prevé que en España crezca del 5% a más del 30% en los pró­ximos años

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España se en­frenta a grandes di­fi­cul­tades ante la in­sos­te­nible si­tua­ción del sis­tema pú­blico de pen­siones y la de­fi­ciente oferta de planes de pen­siones pri­vados de parte de la banca y ase­gu­ra­do­ras. La ges­tión pa­siva se con­fi­gura como la so­lu­ción, ofre­ciendo ren­ta­bi­li­dades su­pe­riores a los su­per­ventas de la banca y al mismo tiempo con un riesgo in­fe­rior. Los planes de pen­siones in­di­vi­duales deben de verse como un pro­ducto cada vez más ne­ce­sario para com­ple­mentar la pen­sión pú­blica del fu­turo.

En Estados Unidos, este tipo de gestión comenzó a gestarse hace unos años y mientras avanzaba el calendario se incrementaba la demanda, pero también la oferta de este tipo de activos. El estudio Index Investing Supports Vibrant Capital realizado por la gestora norteamericana BlackRock así lo apuntaba.

En el informe se destacaba que de la bolsa estadounidense, el 12,4% de la capitalización del mercado de acciones se encuentra en manos de fondos indexados y ETFs. El 16,8% se encuentra colocado en fondos de gestión activa, lo cual revela que un cambio de tendencia.

Aumento disparado

El crecimiento de la gestión pasiva en la última década se ha disparado. Según Morningstar, en 2008 se gestionaban 1,35 billones de dólares, mientras que ahora esa cifra es de 9,6 billones. Esto supone un aumento del 611%. En el mismo periodo, los fondos que gestionan de manera activa han crecido un 154%. La diferencia es notable.

Durante los últimos diez años, los fondos de gestión activa han obtenido un beneficio teórico de 45.000 millones, menos de la mitad si se compara con los 133.000 millones que, en el mismo periodo, se hubieran obtenido invirtiendo en la gestión indexada. Se trata de un desafío u oportunidad dentro de la industria que ya está llamando a las puertas de los inversores.

El reto demográfico

La esperanza media de vida de los españoles está en los 83 años y se encuentra entre las más altas del mundo, solo por debajo de Japón con 84 años e igualado por un grupo selecto de países desarrollados: Suiza, Italia, Luxemburgo, Corea del Sur, Israel, Francia y Noruega, tal y como analizan los expertos de Finizens.

Esto supone que, ante una población cada vez más longeva, los españoles necesitarán de más recursos para afrontar una jubilación cada vez más extensa. Asimismo, el envejecimiento de la población supondrá una dificultad financiera creciente que queda patente observando la pirámide de la población actual y las proyecciones más recientes que nos proporciona el Instituto Nacional de Estadística.

La gestora observa ya no tan solo como la base es inferior a la parte superior de la pirámide (edades más avanzadas) si no que la tendencia para el 2033 es un crecimiento significativo de la población a partir de edades 55 años y un “claro descenso relativo respecto a edades de grupos de edades inferiores”. Esto provoca que se intenten captar rentabilidades más altas con inversiones alternativas.

Según exponen, las comisiones hasta un 44% más baratas de la gestión pasiva posibilitarían una rentabilidad de hasta 5,66%. Esto supone más del doble si se compara con los planes de pensiones tradicionales. Por tanto, la gestión pasiva se configura como la principal alternativa para los inversores que buscan una solución de inversión más rentable que la media para sus planes de pensiones sin asumir un mayor nivel de riesgo.

Flujos en los planes de pensiones

En los últimos tiempos se observa una tendencia hacia planes de pensiones con estrategias de inversión más atrevidas como la renta variable mixta, la cual se observa que es la categoría que más crece en partícipes, aumentando en un 5,47%, a expensas de otras clases de planes de pensiones con rentabilidades netas esperadas más bajas, como los Garantizados o la Renta Fija a Corto Plazo, que caen un 16,17% y 10%, respectivamente.

La principal causa de esta tendencia de migración de los partícipes hacia planes de pensiones con riesgo de inversión más elevado podría deberse al escenario actual de tipos de interés bajos, los cuales han generado menores rentabilidades de los planes de pensiones con una mayor exposición a activos monetarios y renta fija a corto plazo.

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