ANÁLISIS

La consejera Reyes Calderón, clave en el embrollo jurídico del relevo de Ron por Saracho

El cambio en la cú­pula del Popular fue de­ter­mi­nante para la re­so­lu­ción de la en­tidad

Ángel Ron, ex presidente de Banco Popular
Ángel Ron, ex presidente de Banco Popular

El juez José Luis Calama, ti­tular del juz­gado Central de Instrucción nú­mero 4 de la Audiencia Nacional, re­toma este martes 19 la ronda de ci­ta­ciones pre­vistas hasta el pró­ximo fe­brero sobre el caso Banco Popular. En esta jor­nada de­cla­rarán la ex­con­se­jera y pre­si­denta de la Comisión de Nombramientos, Reyes Calderón, y el vocal de la ci­tada co­mi­sión Ramón Estévez.

Se consideran testimonios clave, sobre todo el de Calderón para determinar si hubo en el proceso de sustitución de Ron irregularidades jurídicas, como denunció el abogado del Estado, José Matéu.

Las comparecencias forman parte de las dos piezas separadas, pero un caso único del Banco Popular, en el que se investiga al expresidente Ángel Ron por administración desleal y falsedad en las cuentas, y a Emilio Saracho por las presuntas irregularidades que condujeron a la resolución de la entidad, incluido el delito de manipulación de mercado.

De la comparecencia de la exconsejera Calderón será determinante precisar las eventuales irregularidades jurídicas en las que se hubiera podido incurrir en el proceso de relevo de Ángel Ron. La exconsejera habría actuado a instancias de Antonio del Valle, entonces primer accionista particular del banco, que habría pretendido hacerse con el control de la entidad sin lanzar una OPA, según el testimonio de Ángel Ron en su comparecencia ante el juez que instruye el caso los pasados días 30 y 31 de octubre. Ron incluso declaró haber recibido amenazas del exaccionista mexicano.

El expresidente también denunció que la consejera se habría entrevistado con algún colega en ejercicio para ofrecerle el cargo, así como con otros potenciales candidatos, hasta el punto de que el 11 de noviembre del 2016 propició la que calificó Ron como “inusual y atípica reunión” con los consejeros del banco a los que Calderón había ocultado el proceso de selección de un sucesor de la presidencia.

También habría ocultado estas reuniones al secretario y al presidente del Consejo de Administración. De ahí la relevancia a su vez de la comparecencia este martes del vocal de la Comisión de nombramientos, Ramón Estévez.

Aunque, teniendo en cuenta la experiencia de la extensión de las declaraciones en las comparecencias previas, no es descartable que en esta semana finalmente solo declare Reyes Calderón.

Como antecedentes de la comparecencia de mañana conviene recordar que tras el requerimiento de explicaciones sobre sus actuaciones para proceder al relevo de Ron, Calderón reconoció haber procedido a contratar a letrados para que la asesoraran en sus gestiones a favor de las pretensiones de Antonio del Valle de sustituir a Ron. Lo anómalo habría sido que tal contratación se hubiera hecho en nombre del banco, pero sin la autorización del consejo, ni del presidente, ni del consejero delegado, ni de ningún otro responsable, y con cargo a la entidad.

El reconocimiento se hizo ante varios consejeros que recriminaron su actuación y la advirtieron del carácter ilícito de la misma, así como de la disposición de los exconsejeros a entablar acciones legales contra ella.

Para la concreción de lo sucedido se estima relevante el correo enviado el 25 de noviembre de 2016 por el representante de la Sindicatura de Accionistas en el Consejo de Administración del Banco Popular, el abogado del Estado José Mateu, en el que denunciaba irregularidades jurídicas en el proceso de sustitución que Reyes Calderón habría iniciado del presidente Ángel Ron.

En ese email se hacía referencia a la convocatoria de la Comisión de Nombramientos que tenía como finalidad única la renovación de Ángel Ron y el nombramiento como presidente de Emilio Saracho, cuya gestión acabó con la resolución decidida por el Banco Central Europeo de la sexta entidad financiera española y su venta por un euro al Santander, pese a que había superado todas las pruebas de resistencia en mejores condiciones que otros competidores europeos solo meses antes.

José Mateu censuraba en su email el modo en que se gestionó la convocatoria de la Comisión de Nombramientos porque el proceso se estaba llevando a cabo de “forma incompatible incluso con los estándares menos exigentes de gobierno corporativo”. Mateu presentaba, como representante de la Sindicatura, una “enmienda a la totalidad de todo lo que se dijo y se había hecho hasta ahora en torno a la posible sucesión del presidente”. Los emails forman parte de la documentación del proceso.

En la comparecencia de Calderón se espera que se aclare como instrumentó la presión de Del Valle para que se llevara a cabo el cambio de presidentes y cuál fue su papel personal.

También está previsto que las partes planteen preguntas sobre por qué se contrató a un prestigioso despacho de abogados, momento a partir del cual no se podían realizar ya muchas operaciones sin su autorización, incluso antes de ser nombrado Saracho presidente del Popular.

Estas cuestiones también está previsto plantearlas cuando comparezca el exsecretario del Consejo Francisco Aparicio Valls, para esclarecer el modo de actuar de los abogados externos y en qué medida su actuación fue determinante para que el Popular fuese resuelto y vendido por un euro sin haber aplicado previamente el plan de salvamento que había aprobado el consejo.

Seis meses antes de esta resolución, el Banco Central Europeo había determinado que el Popular tenía un exceso de capital de más de 1.750 millones de euros, superávit que alcanzaba los 2.485 millones de euros en el escenario de base, según las pruebas de resistencia a la que fueron sometido 123 bancos europeos.

De ellos, el Popular había obtenido el número 76, lo que es lo mismo que decir que otros 47 de los mayores bancos europeos tuvieron resultados peores que la sexta entidad española. Por detrás del Popular estuvieron Barclays, Unicredit, WGZ Bank, Lloyds, Mediobanca, DZ Bank, Caixa Geral, DEXIA o BCP. Incluso seis llegaron a tener ratio de capital negativo. Ninguno de ellos ha sido resuelto.

Entre analistas independientes se reclama un análisis de esta crisis, similar a la que han realizado desde Estados Unidos tres de los principales arquitectos del rescate de su sistema financiero como Ben Bernanke, Henry Merritt Paulson Jr., Timothy Geithner en su libro ‘Firefighting: ‘The Financial Crisis and Its Lessons’.

Mientras llega ese análisis, de momento hay que estar pendientes de las declaraciones de Reyes Calderón y Ramon Estévez. Sin olvidar el procedimiento en el ámbito de la Unión Europea, cuyo máximo tribunal tiene previsto fijar oficialmente sala y jueces que determinen si la resolución se hizo de acuerdo a derecho o debe ser anulada.

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