El sector ha per­dido un 40% de su be­ne­ficio en los ocho pri­meros meses del año

La amenaza de la 'tasa Tobin' siembra el temor entre los castigados intermediarios

Las firmas de bolsa creen que la me­dida po­dría de­te­riorar aún más las ci­fras de con­tra­ta­ción

Tasa Tobin
Tasa Tobin

El acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos ha pro­du­cido más que un ataque de ner­vios en toda regla a las em­presas de ser­vi­cios de in­ver­sión y fi­nan­cie­ros. La con­fi­gu­ra­ción de un Gobierno mar­ca­da­mente de iz­quierdas eleva las po­si­bi­li­dades de apli­ca­ción del te­mido im­puesto sobre las tran­sac­ciones fi­nan­cieras o 'Tasa Tobin' que siempre ha sido visto con buenos ojos por las dos for­ma­cio­nes. La me­dida pi­llaría al sector en un mo­mento es­pe­cial­mente de­li­cado.

Las sociedades y agencias de valores conforman hoy un sector raquítico en cuanto a resultados. Son muchas, casi 100 en total, pero apenas consiguieron generar beneficios de 44 millones de euros en los ocho primeros meses del año. Una cifra que algunos primeros espadas del negocio califican como de "pura subsistencia" y "muy preocupante": es un 40% inferior a la del mismo período del año pasado. Ya en 2018 la caída superó el listón del 30%.

Como es lógico, son los ingresos por comisiones del sector los que más influyen en este deterioro continuo de los resultados. La propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advierte en su último informe sobre los mercados y sus agentes de la tendencia a la "deslocalización de los volúmenes de negociación de valores desde los mercados nacionales hacia otros mercados regulados, sistemas multilaterales de negociación y centros de contratación extranjeros", que ha dimitado las comisiones percibidas.

En este contexto de supervivencia el sector teme que, más allá de su alcance, la aplicación de la Tasa Tobin dé la puntilla a un buen número de firmas. Aquellas tarta de casi 400 millones de euros de beneficios de 2009 se ha reducido a casi una décima parte un década después. El resultado es que al cierre del primer semestre había 18 casas de bolsa en pérdidas. El alivio es que el número se reduce ligeramente respecto al récord negativo de 2018.

Situación complicada

"Algunas entidades están en una situación muy complicada. Como todo el sector, han ajustado costes en los últimos años para sobrevivir, pero estos esfuerzos pueden ser baldíos si la Tasa Tobin sale adelante. El sector está ya al límite porque los volumenes de negocio han caído mucho a lo largo de la segunda mitad de la década y si ahora la operativa bursátil se encarece este proceso se puede ampliar mucho más en el tiempo", señalan en un gran 'broker' nacional.

Las casas de bolsa dan por hecho que tendrían que trasladar a los clientes tanto minoristas como institucionales el impacto de la tasa, lo que reduciría la actividad en el mercado español de forma exponencial y aceleraría el proceso de deslocalización desde la operativa bursátil fuera de España. "Las comisiones se han reducido ya a la mínima expresión. Será imposible defender los márgenes si hay tasa", aseguran en el sector.

Ya en 2012, cuando Cristóbal Montoro quiso imponer la tasa para recaudar 2.000 millones de euros y sostener las esqueléticas cuentas públicas, el sector advirtió que estaba en juego la supervicencia de las sociedades y agencias de pequeño y mediano tamaño. Desde entonces, algunas han claudicado por el aumento de costes que supuesto la presión regulatoria sobre el sector y el fuerte descenso de la actividad en la bolsa española.

Hay acuerdo en que hay demasiados comensales en la mesa para tan pocos platos. Como viene ocurriendo desde hace casi una década, el sector financiero está ejerciendo una fuerte presión para evitar la imposición de una Tasa que ha tentado a todos los partidos que han tocado poder desde que comenzó la gran crisis financiera. Una amenaza latente y nunca materialiadas que se ve más cerca que nunca tras el abrazo de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

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