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Ezentis necesita más estímulos

Aunque no lo pa­rezca, la clara me­jora en la ac­ti­vidad de Ezentis, con un no­table avance de la cifra de ne­go­cios a lo largo de este año, apenas se está de­jando notar en su co­ti­za­ción, in­mersa en una te­diosa ten­dencia la­teral en los úl­timos meses con al­gunos pe­li­grosos picos a la baja.

Los operadores, aunque aplauden la buena marcha del grupo, siguen mostrándose desconfiados a la espera de confirmar su giro estratégico y sus mejores expectativas tras más de una década de sinsabores.

El operador de infraestructuras de telecomunicaciones y energía ha logrado impulsar sus ingresos cerca de un 11% entre enero y septiembre respecto al mismo período del año anterior, al alcanzar unas ventas de 351 millones de euros. Este crecimiento, junto a la progresiva reducción del gasto financiero, 8 millones de euros al cierre del tercer trimestre, están sirviendo para asentar el regreso a la senda del beneficio.

Las ganancias de la compañía han alcanzado los 3 millones de euros frente a las pérdidas de 1,8 millones de euros contabilizadas a septiembre de 2018 con un Ebitda de 41,3 millones de euros.

Todo ello se ha debido a la mayor actividad comercial registrada a lo largo de este año y que en el tercer trimestre se ha traducido en la renovación y la firma de nuevos contratos por valor de 421 millones de euros. La cartera de pedidos del grupo ha alcanzado así los 985 millones de euros.

Las perspectivas para final de año son además muy alentadoras, pues en este último trimestre del ejercicio incorporará ingresos adicionales de 45 millones de euros, un Ebitda de 6,3 millones y pedidos por 130 millones, procedentes de la rama de actividad de bucle y planta externa para Telefónica, adquirida el pasado mes de agosto.

Sin contar con los 30 millones de euros de financiación obtenida para la compra de esta rama de actividad de Liteyca, el operador de redes ha logrado reducir su deuda en 23,4 millones de euros. Aun así, la deuda neta de Ezentis, su gran caballo de batalla, se sitúa en los 114,6 millones de euros frente a una capitalización de 168 millones de euros.

Por lo demás, ante las dificultades para elevar su margen, el grupo sigue centrado su foco en la generación de caja, que al cierre del tercer trimestre se ha elevado por encima de los 10 millones de euros.

La mayor solidez en sus cuentan le han servido al valor para recuperar la delicada cota de los 0,5 euros por acción, nivel por debajo del cual se ha movido en los meses de verano, y poco más. La cotización parece así abocada a una nueva fase lateral a la espera de nuevos estímulos, la aportación de los nuevos negocios puede ser clave, que le permitan superar la resistencia en los 0,55 euros e iniciar una nueva fase alcista.

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