ANÁLISIS

Innecesaria complacencia de la Autoridad Bancaria Europea con la banca

Rebaja la mora que ad­mite el su­per­visor es­pañol del 5,25 % al 3,5 % de su ac­ti­vidad cre­di­ticia

Autoridad Bancaria Europea (EBA)
Autoridad Bancaria Europea (EBA)

Con pocas horas de di­fe­ren­cia, la Autoridad Bancaria Europea (EBA por sus si­glas en in­glés) y el su­per­visor del sector fi­nan­ciero es­pañol han dado a co­nocer datos sobre el enorme coste que ha te­nido para la banca eu­ropea la crisis fi­nan­ciera y sus ci­fras de co­ber­tu­ra...

Según los datos correspondientes al momento álgido de la crisis en el 2015 la banca europea llegó a registrar hasta 1,15 billones de euros de activos morosos, según la EBA.

Pese a haber quedado reducidos a la mitad, todavía en junio quedaban en la cartera de los bancos europeos 636.000 millones de créditos morosos o de dudoso cobro. Es un 3 % del total de los mismos, frente al 6 % que representaban hace cuatro años.

Llama la atención que cuando la EBA habla del porcentaje de morosidad en el caso español, rebaja la tasa el 3,5 %. Solo dos días antes, recogiendo los datos del Banco de España, el departamento de estudios del BBVA, en su informe publicado el pasado 4 de noviembre, y también con datos de junio, situaba este porcentaje muy por encima, en concreto en el 5,25 %.

Una desviación de un 32,38 % de la estimación de la EBA sobre los datos oficiales ofrecidos por la banca española parece una desviación significativa. Bien es cierto que la EBA solo ha presentado a los medios de comunicación unos gráficos y advierte de que no pretenden nada más que ayudar al análisis y la transparencia del sector. Sin duda el informe debería ser más preciso.

Después de las liquidaciones, fusiones y absorciones que se han tenido que producir en el sector financiero español como consecuencia de la crisis, y pese a que, según la EBA, salvo excepciones, los bancos y cajas españoles superaban los test de resistencia, incluso en las condiciones más adversas concebidas por la EBA, una diferencia de este alcance exige más explicaciones.

Porque, en lo que hace referencia a los datos de las provisiones de la cobertura de la banca en España la diferencia es mínima, una décima menos en el caso de los datos ofrecidos por la EBA frente al 42,9 % reseñado por los datos oficiales. El sector español, en este caso, se aproxima claramente a la media del sector, dado que la media de las provisiones europeas alcanza el 44,9 %, dos puntos por encima de lo que sucede en España.

Bien es verdad que en este caso se refiere a la provisión específica de la morosidad de las entidades financieras. Así, si se tiene en cuenta la cobertura con todas las garantías, ésta llega en el caso de los bancos españoles hasta el 61,6 %.

La veracidad de las informaciones resulta fundamental siempre, pero más ahora, momento en el que se está produciendo una transformación tan grande del sector que hay quien habla de una verdadera revolución.

Coincide con el lanzamiento del primero de los proyectos de comunicación integral concebidos de forma conjunta por la patronal bancaria y la de las cajas de ahorro, para tratar recuperar la reputación del sector financiero español.

Es uno de los grandes problemas que afronta la banca, según admitía José María Roldán en una reciente comparecencia en el Canal 24 horas de Televisión española.

Ya se han puesto manos a la obra. Tras la celebración del concurso para desarrollar esa estrategia de comunicación destinada a mejorar su imagen, está previsto que la primera fase se realice analizando cómo está desarrollándose el proceso de conversión digital.

En el ámbito de las redes sociales es donde se va hacer el primer trabajo que ya ha madurado. No todo el mundo ha estado de acuerdo en cómo había que hacerlo.

Esta primera fase en la que debe jugar un papel clave el mundo digital busca recuperar el cliente perdido, el joven. Con posterioridad entrarán en juego los proyectos diseñados para mejorar la imagen y la importancia del sector en la sociedad.

Que la dirección ejecutiva de la EBA sea ejercida en la actualidad por el español José Manuel Campa, exsecretario de Estado de Economía, solo debe servir para que sea más exigente y preciso con los datos del sector financiero. Los mercados tienen planteadas muchas incógnitas sobre cómo rediseñará su futuro.

El castigo que vienen recibiendo sus cotizaciones en la bolsa desde el inicio de la crisis no permite ninguna complacencia con los datos. Aunque en este caso el viento haya soplado a favor.

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