Las cuentas del tercer tri­mestre son el menor de los pro­blemas en estos mo­mentos

Las empresas cotizadas capean el temporal económico y tranquilizan a los inversores

Las com­pañías se han pre­pa­rado bas­tante bien de cara a la des­ace­le­ra­ción en marcha

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

En cues­tión de apenas dos se­manas las em­presas es­pañolas em­pe­zarán a rendir cuen­tas. Llegan los re­sul­tados del tercer tri­mestre del año entre la con­vic­ción de los ex­pertos de que la nueva tem­po­rada es el menor de los pro­blemas en la bolsa na­cio­nal. Los más de 25.000 mi­llones de euros ga­nados por las em­presas co­ti­zadas en la pri­mera mitad del año (con cre­ci­mientos de doble dí­gito) de­mues­tran que se han en­fren­tado bien a los pri­meros co­le­tazos de la cri­sis.

El crecimiento de los ingresos ha bajado de velocidad alrededor de un punto porcentual. Un recorte de lo más razonable en el nuevo escenario que demuestra que las cúpulas de las compañías han engrasado bien las maquinarias para hacer frente al paulatino deterioro de las economías mundiales. Esta claro que el horizonte a medio plazo se complica, pero en absoluto parece probable que se produzca un vuelco radical en el estado de salud de las economías nacionales.

"Hemos visto mejoras significativas en compañías muy grandes como Aena o Inditex mientras que empresas medianas como las farmacéuticas o las promotoras inmobiliarias lo han hecho muy bien en la primera mitad de año. Claro que habrá sustos en el tercer trimestre, pero también alegrías. Lo que está claro es que el entramado empresarial español está relativamente fuerte y saneado después de muchos años de crisis que han cambiado su tamaño y en buena parte su estrategia", señalan fuentes del mercado.

Lo que sí descartan los analistas es que los resultados puedan cambiar el rumbo de las bolsas. Creen que no habrá suficientes cambios capaces de provocar un cambio de escenario y que los inversores seguirán fuera del mercado atendiendo a otros factores como el 'Brexit', la guerra comercial y la incertidumbre política. "El mercado está descontado mucha estabilidad en las cuentas de las empresas y dividendos garantizados para el año viene", señalan en una gestora nacional.

mercado muy generoso

En un mercado como el español que es uno de los más generosos de Europa y cuyas empresas van a repartir 7.000 millones de euros en dividendos en el último tercio del año, la retribución al accionista es un elemento clave. Los expertos creen que la crisis en ciernes podría pasar factura, pero el impacto en las cuentas y los dividendos podría trasladarse como muy pronto hasta dentro de un año. Por ahí tiene la bolsa nacional un asidero de primer nivel al que agarrarse.

Los analistas creen que las empresas españolas se están preparando bien para un futuro cada vez más incierto. La provisión de 1.500 millones de euros anunciada por Santander para su filial británica o el 'profit warning' de IAG demuestran "que las empresas están haciendo un ejercicio de realismo, anticipándose a la nueva realidad. Los peores escenarios ya están recogidos en sus cotizaciones, por lo que si aquellos se confirman el impacto en bolsa sería bastante limitado", señalan fuentes bursátiles.

Por lo tanto, los resultados de las empresas son el último factor de riesgo en la larga cadena de factores negativos que arrastran los mercados, que se han quedado con las luces apagadas de cara al tramo final del año. Pocas veces unas cuentas trimestrales van a quedar tan en segundo plano como los que están a punto de llegar. Al menos en España, van a tener un impacto mínimo en los mercados. Hay otras prioridades, y son de primer orden.

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