Aumenta la re­tri­bu­ción al ac­cio­nista a través de una re­duc­ción de un 5% del ca­pital so­cial

Repsol registra en su resultado la ausencia de plusvalías y los menores precios del crudo

Gana 1.466 mi­llones en los pri­meros nueve meses del ejer­ci­cio, frente a los 2.171 mi­llones del año an­te­rior

Antonio Brufau, Repsol.
Antonio Brufau y Josu Imaz, Repsol.

Repsol ob­tuvo un be­ne­ficio neto de 1.466 mi­llones de euros en los pri­meros nueve meses del año, frente a los 2.171 mi­llones del ejer­cicio an­te­rior, una re­duc­ción ex­pli­cada por unas me­nores plus­va­lías de 344 mi­llones re­gis­trada tras ce­rrar, en mayo de 2018, la venta de su par­ti­ci­pa­ción en Naturgy, y por la menor va­lo­ra­ción de los in­ven­ta­rios de hi­dro­car­bu­ros, que fue mayor entre enero y sep­tiembre de 2018 por unos pre­cios del crudo y del gas su­pe­riores a los de este año, un efecto de 329 mi­llones de eu­ros.

HITOS DEL PERIODO

 Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.466 millones de euros en los primeros nueve meses del ejercicio, frente a los 2.171 millones del mismo periodo del año anterior.

 La ausencia de plusvalías, como la proveniente de la venta en 2018 de su participación en Naturgy, y la menor valoración de los inventarios de hidrocarburos debido a la caída de los precios del crudo, tuvieron un efecto comparativo negativo de más de 600 millones de euros respecto al año anterior.

 El beneficio neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios de la compañía, se situó en 1.637 millones de euros, frente a los 1.720 millones logrados entre enero y septiembre de 2018.

 El flujo de caja operativo aumentó un 22%, hasta alcanzar los 4.074 millones de euros. Para el Consejero Delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, “el robusto desempeño del flujo de caja, en un entorno macroeconómico más débil, muestra la solidez de nuestra estrategia”.

 La fortaleza de los resultados de la compañía y su capacidad de generación de caja motivaron que el Consejo de Administración acordase proponer a la próxima Junta General una mejora adicional de la retribución al accionista a través de la amortización de un 5% del capital social.

 El área de Upstream alcanzó un resultado de 864 millones de euros y continuó con su exitoso desempeño operativo, que tuvo como hitos el mayor descubrimiento en tierra del mundo en lo que llevamos de año, en Indonesia, y la puesta en producción del yacimiento Buckskin (EE.UU.).

 El resultado de Downstream se situó en 1.087 millones de euros. El área avanzó en la expansión internacional de su negocio, con la creación de una nueva joint venture para producir y distribuir lubricantes en Asia, e incorporó a su cartera tres proyectos renovables, en una fase inicial de desarrollo, con una capacidad total de 800 MW.

Tres nuevos proyectos renovables en desarrollo. Aumento del flujo de caja operativo millones 1.637de euros

**Beneficio neto ajustado **

Además, la valoración de los inventarios de hidrocarburos que la compañía almacena fue mayor entre enero y septiembre de 2018 debido a unos precios del crudo y del gas superiores a los de este año, lo que supuso un efecto de 329 millones de euros. El beneficio neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios de la compañía, ya que excluye el citado efecto de valoración de los inventarios, se situó en 1.637 millones de euros, frente a los 1.720 millones logrados en el mismo periodo de 2018.

Repsol demostró su capacidad de generación de valor y adaptación para lograr estos resultados, en un contexto marcado por la caída de los precios de las materias primas respecto a 2018, con un entorno débil para el refino y la actividad de Libia suspendida durante parte del año.

En lo que respecta a las materias primas, el crudo Brent se negoció a una media de 64,6 dólares por barril entre enero y septiembre, con un descenso superior al 10% respecto a la cotización media del mismo periodo de 2018. El crudo WTI tuvo un precio medio un 15% más bajo, 57,1 dólares por barril, mientras que el gas Henry Hub se situó en una media de 2,7 dólares por MBtu, con un descenso del 7% respecto a los nueve primeros meses de 2018.

En este contexto, la compañía ha continuado generando valor y ha incrementado su flujo de caja operativo en un 22% durante el año, hasta los 4.074 millones de euros. En palabras de su Consejero Delegado, Josu Jon Imaz, “en un entorno macroeconómico más débil, el robusto desempeño del flujo de caja de Repsol muestra la solidez de nuestra estrategia”.

Esta fortaleza de la caja libre y de los resultados de la compañía motivó que, el pasado mes de julio, el Consejo de Administración acordase proponer a la próxima Junta General aumentar la retribución al accionista a través de una amortización de un 5% del capital social a 31 de diciembre de 2018, lo que se añadirá a las amortizaciones realizadas con motivo de los diferentes scrip dividend.

La decisión se suma a la mejora acordada para el dividendo que, con un incremento anualizado del 8% respecto a 2017, alcanzará 1 euro bruto por acción en 2020, bajo la fórmula del scrip dividend y la reducción de capital correspondiente para evitar cualquier dilución.

Negocio Unpstrean

El negocio de Upstream (Exploración y Producción) logró en los nueve primeros meses del año un resultado de 864 millones de euros, frente a los 1.015 millones de 2018, influido por los menores precios del crudo y del gas, y por las paradas de producción en Libia. Las medidas de eficiencia y digitalización implantadas por la compañía permitieron que el negocio pudiese adaptarse con éxito a este contexto y continuase generando valor.

La producción media de los primeros nueve meses del año se situó en 702.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bep/d), frente a los 713.000 bep/d del mismo periodo del año anterior. Esta menor producción se explica, principalmente, por las interrupciones temporales de la actividad en Libia, los trabajos de mantenimiento en Trinidad y Tobago, la desinversión en Midcontinent (Estados Unidos) y el vencimiento de la licencia Jambi Merang (Indonesia). Durante el periodo, la compañía obtuvo nuevos barriles de producción provenientes de la conexión de pozos en Marcellus e Eagle Ford (Estados Unidos), Duvernay (Canadá) y Akacias (Colombia), así como de la adquisición de Mikkel y Visund (Noruega).

A esto se añadió el inicio de la producción en Buckskin, un relevante proyecto localizado en el Golfo de México estadounidense y que en su fase inicial ha alcanzado un volumen de 30.000 barriles de petróleo al día. Su puesta en marcha se ha conseguido meses antes de lo previsto y con una reducción de costes de más del 40% respecto al proyecto original.

En cuanto a la actividad exploratoria, Repsol realizó 17 pozos en los primeros nueve meses del año, nueve de ellos positivos y otros tres, todavía en evaluación.

Destaca el descubrimiento realizado en el bloque Sakakemang, en Indonesia, considerado el mayor en tierra del mundo de lo que llevamos de año. Se trata también del hallazgo de gas más grande del país de los últimos 18 años, y cuenta con una estimación preliminar de, al menos, 2 billones de pies cúbicos de gas (TCF) de recursos recuperables, equivalentes a dos años del consumo de España.

Downstream: internacionalización, innovación y crecimiento en renovables El negocio de Downstream (Refino, Química, Movilidad, Lubricantes, GLP, Trading, Mayorista de Gas, y Repsol Electricidad y Gas) obtuvo un resultado de 1.087 millones de euros, en línea con los 1.098 millones que registró entre enero y septiembre del año anterior. Las áreas de Química, Perú, Trading y Movilidad tuvieron un comportamiento más positivo, mientras que la actividad de refino se vio influida por un entorno internacional adverso.

En este último negocio, las paradas programadas realizadas en las refinerías de Bilbao y A Coruña, con una inversión conjunta de 112 millones euros, permitieron incorporar mejoras tecnológicas, en eficiencia energética y seguridad. La compañía realizará en noviembre en Puertollano la última parada programada del año para asegurar la disponibilidad máxima de sus instalaciones una vez que entre en vigor, el 1 de enero de 2020, la nueva normativa internacional de combustibles marítimos (IMO), que beneficiará competitivamente a Repsol.

El área de Química impulsó su resultado gracias, principalmente, a un aumento de sus ventas y a los beneficios procedentes de las iniciativas de eficiencia implantadas en el negocio. Además, continuó avanzando en su estrategia de diferenciación con el lanzamiento de nuevos productos, como los polímeros para impresión 3D y poliolefinas fabricadas a partir de residuos plásticos.

El área de lubricantes avanzó en su plan de crecimiento internacional tras firmar a finales de septiembre un acuerdo para la adquisición del 40% de la compañía de lubricantes United Oil Company, que producirá y distribuirá productos Repsol en Singapur, Indonesia, Malasia y Vietnam. Este acuerdo permitirá a Repsol incrementar su presencia en el sudeste asiático, uno de los mayores y más pujantes mercados de lubricantes del mundo.

Nuevos hitos en el negocio de electricidad y gas

En cuanto a la generación eléctrica, Repsol anunció el 1 de julio la incorporación a su cartera de activos de tres nuevos proyectos renovables, dos eólicos y uno solar, que una vez desarrollados sumarán una capacidad de, aproximadamente, 800 MW, equivalente al suministro de electricidad anual de unos 650.000 hogares. Una vez puestos en marcha estos proyectos, sumados a los de Valdesolar (Badajoz) y WindFloat (Portugal), cuya instalación ha comenzado este mes, y a sus actuales activos (2.952 MW), Repsol alcanzará el 90% de su objetivo estratégico de capacidad de generación baja en emisiones, estimado en alrededor de 4.500 MW en el año 2025.

La compañía avanzó también en sus objetivos de comercialización de electricidad y gas, donde cuenta ya con más de 965.000 clientes que se benefician de una oferta atractiva y única en el mercado, con soluciones digitales de vanguardia y ventajas exclusivas. Además, la electricidad comercializada por la compañía está certificada como 100% de bajas emisiones.

Movilidad de proyectos

Repsol continuó innovando en movilidad, con proyectos de vanguardia que refuerzan a la compañía como referente del sector en la Península Ibérica. En esta línea, inauguró en dos de sus estaciones de servicio los primeros puntos de recarga ultra-rápida de vehículos eléctricos de España, que permiten recargar la batería de vehículos que soporten su potencia máxima en un tiempo de entre cinco y diez minutos, similar al que se emplea en un repostaje convencional. Una de ellas, la instalada en Ugaldebieta (Vizcaya), tiene los puntos de recarga de mayor potencia de Europa.

Artículos relacionados