Hace cinco años que los tipos de in­terés se en­cuen­tran en mí­nimos

La banca prefiere financiar más consumo que vivienda

Las en­ti­dades han re­du­cido este año los prés­tamos hi­po­te­ca­rios en la misma cuantía que han au­men­tado los de con­sumo

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Créditos más rentables.

La po­lí­tica de man­te­ni­miento de los tipos de in­terés en ni­veles mí­ni­mos, que se pro­longa desde hace cinco años, se ha cons­ti­tuido como una de las prin­ci­pales ame­nazas a las que se en­frenta la banca es­pañola. Una si­tua­ción que se va a pro­longar al menos hasta el 2023. Pero las en­ti­dades se adaptan y eli­minan ries­gos: prestan igual pero con cré­ditos más ren­ta­bles, los del con­sumo.

Las entidades han decidido afrontar la pérdida de ingresos que acarrea con una serie de recetas para incrementar los ingresos. La elevación de las comisiones a clientes y la búsqueda de inversión crediticia en segmentos de mayor riesgo, pero con mejores retornos, son algunas de las políticas emprendidas.

Los bancos han reducido sus préstamos para créditos destinados a la adquisición de viviendas en la misma cuantía en que han incrementado sus préstamos para adquisición de bienes de consumo duradero. Según los últimos datos del Banco de España, las entidades de crédito han recortado los préstamos para compra de piso en 706 millones de euros hasta el mes de agosto de este año, el 2,45% menos que los concedidos en el mismo periodo del pasado año. Sin embargo, en el mismo periodo incrementaron en 772 millones el importe destinado a crédito al consumo, lo que representa un crecimiento del 3,40%.

Más riesgo, a cambio de una mayor rentabilidad. Este es el gran objetivo de las entidades en los últimos meses, porque la fuerte elevación de los requerimientos de capital (dinero cautivo) que se han producido tras la última gran crisis y el mantenimiento de tipos a 0%, el rendimiento se ha convertido en el caballo de batalla de las entidades. Una cuestión de subsistencia.

Tipos más elevados

Los tipos de interés del crédito al consumo triplican con creces los de los préstamos para vivienda. Frente a la mayor seguridad de la deuda de los clientes para compra de casa, la remuneración media apenas alcanza el nivel del 2,19% según los últimos datos del supervisor bancario. El rendimiento de los préstamos al consumo se encuentra situado en el 8,53%. Riesgo más elevado, pero una inversión más rentable.

Durante los ocho primeros meses de este año, las entidades financieras concedieron préstamos para compra de vivienda por importe de 28.036 millones de euros, mientras que para compra de bienes de consumo, los créditos han totalizado los 22.649 millones de euros.

La política de tipos reducidos llevada a cabo por el Banco Central Europeo y, sobre todo, la inyección constante de liquidez para luchar contra la desaceleración económica ha llevado a que una parte de este dinero se destine a préstamos a empresas y familias. En tres años y medio, el BCE incrementó el efectivo en circulación en la zona euro en 2,51 millones de euros hasta diciembre del pasado año. Las entidades financieras han empleado estos fondos para volver a comprar deuda, contribuyendo a la financiación del déficit público de los estados.

Y también han procedido a inyectar fondos a la maquinaria productiva de las empresas y las familias buscando la mayor rentabilidad a sus inversiones crediticias.

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