Los grandes fondos de­ci­dieron hace meses ama­rrar las ga­nan­cias acu­mu­ladas

Los gestores se llenan de excusas para dar por terminado el año bursátil

Las ventas se re­cru­decen en la Bolsa es­pañola cuando se ac­tua­lizan las es­tra­te­gias para el fin del año

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

Más vale pá­jaro en mano... Las grandes ges­toras mun­diales han puesto una marcha más al modo ven­dedor en las bol­sas, que este martes per­dieron entre un 2,5% y un 3%. Un fuerte des­censo que en el caso del Ibex 35 fue el mayor en dos años y que de­muestra que la to­le­rancia al riesgo en renta va­riable se ha re­du­cido a la mí­nima ex­pre­sión. La con­signa ahora es parar las má­qui­nas. Hace ya mu­chos meses que los in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales em­pe­zaron a re­coger los be­ne­fi­cios acu­mu­la­dos.

Pero el proceso se ha acelerado justo en el arranque del último trimestre del año, en las sesiones en las que los gestores rehacen sus estrategias de cara al último tramo de 2019. Y la realidad es que, en líneas generales, no hay más plan que tomar el dinero y salir corriendo. Quienes compraron Ibex allá por enero en los 8.300 puntos o en agosto en los 8.500 tienen mucho que defender. No es momento para las aventuras y sí para no poner el año bursátil en riesgo.

Grandes inversores, fuera

Lo cierto es que los grandes inversores no pueden acumular más excusas para justificar esta estrategia defensiva. El mal dato de actividad manufacturera en Estados Unidos, con caída hasta los niveles más bajos desde 2009, extiende los temores a que venga algo más que una realentización también al otro lado del Atlántico. El fantasma del 'Brexit' sin acuerdo haciendo sonar fuerte sus cadenas y el nuevo frente comercial entre Estados Unidos y Eurpa a cuenta de Airbus hacen lo demás.

"Volvemos a tener un escenario de incertidumbre, pero no tanto como en agosto, cuando la guerra comercial, lo malos datos macro en Alemania y el caso político en Italia sembraron el pánico. Nada de lo que está pasando puede calificarse de inesperado, y sin embargo se está produciendo una sobrereacción que se ha llevado el nivel de los 9.000 puntos en el Ibex. Estamos viendo un cierre masivo de carteras de quienes han hecho un bueno año en bolsa", señalan en una gran gestora nacional.

La última encuesta a gestores de Bank of America Merrill Lynch indice en que hay factores que efectivamente llevan camino de convertirse en estructurales. Casi un 40% de los profesionales cree que, por ejemplo, la guerra comercial ha llegado para quedarse mucho tiempo y que los mercados tendrá que aprender a convivir con ella. Y sólo uno de cada cinco cree que los tipos de interés subirán a corto plazo. Es decir, que estamos ante un escenario que no es nuevo en absoluto. Hace ya muchos meses que están siendo cotizado en las bolsas.

Por lo tanto, y más allá de la coyuntura actual, las órdenes en los cuarteles generales de las grandes gestoras son precisas: plegar velas a la máxima velocidad posible y esperar tiempos mejores. Habrá compras selectivas, claro, pero los expertos descartan que los mayores inversores vayan a desplegar estrategias compradoras de largo alcance en lo que queda de año. La volatilidad extrema de los precios y el enorme componente especulativo de la bolsa ahuyentan los inversores estables.

En el caso concreto de España, la inestabilidad política tampoco es un argumento sólido para justificar la última oleada de ventas, como demuestra que el Ibex 35 ha bajado en línea con el resto de las bolsas europeas. Los expertos están de acuerdo en que las tensiones sobre el resultado de las elecciones del 10 de noviembre sólo se materializarán muy poco antes de la cita con las urnas. Por lo tanto, detrás de la caída de este comienzo de octubre hay sobe todo una nueva exhibición de consevadurismo. Lo que toca salvar las ganancias acumuladas.

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