Adif dará a co­nocer en di­ciembre los nuevos ope­ra­dores tras ce­rrar ofertas el 31 de oc­tubre

Renfe, insólita: ¿podrá competir por vez primera con franceses y alemanes en el AVE?

La com­pañía es­pañola pondrá en cir­cu­la­ción 104 trenes para pe­lear por el pa­quete de más ca­pa­cidad

Renfe
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La li­be­ra­li­za­ción del AVE arran­cará a partir del 31 de oc­tubre cuando se pre­senten las ofertas que com­pe­tirán con Renfe. El gestor de in­fra­es­truc­turas Adif dará a co­nocer a me­diados de di­ciembre los dos nuevos ope­ra­dores y, a partir de ese mo­mento, dis­pon­drán justo de 12 meses para poner en marcha todo su dis­po­si­tivo. Un plazo con­si­de­rado por al­gunas de las em­presas que acu­dirán como de­ma­siado corto.

Adif sacará a concurso los tres principales corredores en explotación, el que enlaza Madrid con Sevilla y Málaga, el de Barcelona y el corredor de Levante. Renfe ha anunciado que pujará por el paquete de mayor capacidad, lo que obligará a la compañía a poner en circulación 104 trenes diarios. De ellos, 40 trenes corresponderán al eje Madrid-Sevilla-Málaga, 32 al de Barcelona y otros 32 al de Levante.

La compañía española quiere mantener el dominio ferroviario, por lo que no le queda otra que hacerse con el paquete denominado ‘A’. El ‘B’ ofertará 16 trenes diarios en cada uno de los tres corredores. Y el ‘C’ tendrá en circulación cinco trenes en cada una de las tres líneas AVE.

La puja por entrar

En la puja por competir con Renfe, se encuentran la francesa SNCF, la alemana Deutsche Bahn, Ilsa, filial del grupo Air Nostrum, y Talgo. No se descarta que en las próximas horas puedan aparecer otros competidores.

Acciona, que hacía pareja con Ilsa, ha decidido finalmente retirarse. La empresa que preside José Manuel Entrecanales ha preferido los negocios tradicionales de la compañía y meterse a tope con las renovables, ante el proyecto de transición energética y la apuesta del actual gobierno en funciones de Pedro Sánchez por las energías verdes.

La liberalización llevará implícito un cambio en el modelo de canon que Adif ha venido aplicando hasta ahora. El gestor de infraestructuras ha cedido a las presiones tanto de Renfe como de las compañías que quieren entrar a competir y ha recortado la tasa que cobra por el uso de la red en un 22%.

Los operadores ferroviarios han logrado sacar adelante la mayor reivindicación que pedían al Estado para introducirse en el negocio del AVE en España. Desde que el Ministerio de Fomento puso fecha definitiva a la liberalización de la alta velocidad, el cambio del sistema de tasas era la principal petición del sector.

Unos 61.000 millones invertidos

El Estado lleva invertidos más de 61.000 millones de euros en el ferrocarril de alta velocidad, desde que en abril de 1992 se inaugurase el AVE Madrid-Sevilla, una cifra que, en principio, se sufraga por el lado de los Presupuestos Generales del Estado, pero que, posteriormente, Adif debe hacer frente a modo de deuda. El canon es uno de los ingresos de los que el gestor público de infraestructuras dispone para sufragar el coste, tanto de construcción como el mantenimiento de las vías.

Precisamente, el alto coste del canon que Adif aplica por utilizar la red era una de las principales barreras a las que se enfrentaba la liberalización de alta velocidad que arrancará en diciembre de 2020. En unos casos, las fuertes inversiones que deberán acometer los operadores ferroviarios que quieran competir con Renfe con la compra de trenes. En otros, el alquiler de material, convertían prácticamente en inviable la posibilidad de entrar en España.

Con la nueva propuesta de Adif, el Ministerio de Fomento abre la mano no solo a nuevos operadores, sino también a que las empresas puedan rebajar los precios del AVE. Para las tarifas AVE, el gestor de infraestructuras ha propuesto una rebaja de un 22% para la tarifa básica, aunque incrementará dicho recargo en función del número de plazas máximas de cada tipo de tren.

La propuesta de Adif incluye también bonificaciones por el aumento de tráficos anuales respecto a los previstos. Estos descuentos oscilarán entre un 25%, 35% o 50%, en función del tipo de línea. “Los cánones deben ser incentivadores, al menos, durante las primeras fases del proceso para facilitar la entrada de los operadores”, señalan fuentes del sector.

SNCF y Deutsche Bahn, los grandes competidores

El operador estatal francés ferroviario SNCF es una de las compañías que más interés ha puesto para competir con Renfe en España, concretamente en el negocio del low cost. La filial gala Ouigo es la marca de la Sociedad Nacional de Ferrocarriles, con una gran experiencia en el segmento del bajo coste. Tas la salida de Acciona, no se descarta que pueda aliarse con Ilsa.

Por su parte, la alemana Deutsche Bahn opera a través de su filial Arriva. Algunas fuentes señalan que podría acudir en alianza con otra sociedad. La empresa Talgo es una de las candidatas, gracias a las buenas relaciones que mantienen. Deutsche Bahn y Talgo están unidas por el nuevo tren de larga distancia ECx.

El fabricante español y el grupo alemán firmaron en marzo pasado un contrato de 23 nuevos trenes de larga distancia por valor de 550 millones de euros, ampliable hasta un total de 100 unidades. “Estamos convencidos de que cumpliremos las expectativas y necesidades de Alemania, donde hemos estado presentes desde 1994, como lo hemos hecho anteriormente para nuestros clientes en otros países como España, EEUU o Arabia Saudí”, dijo entonces el CEO de Talgo, José María Oriol.

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