Uruguay y Paraguay se abren a la em­presa es­pañola con con­tratos em­ble­má­ticos

La intensa actividad empresarial de Sacyr desata el interés de bolsistas e inversores

En el mes de oc­tu­bre, la cons­truc­tora que pre­side Manrique ha lo­grado tres hitos es­tra­té­gicos

Manuel Manrique, pte, de Sacyr.
Manuel Manrique, pte, de Sacyr.

La in­tensa ac­ti­vidad de los úl­timos meses ha co­lo­cado a Sacyr otra vez en el es­ca­pa­rate in­ver­sor. Solo en este úl­timo mes de oc­tu­bre, el grupo cons­tructor ha puesto en marcha una desala­dora en Omán, ha con­se­guido fi­nan­cia­ción de 220 mi­llones para am­pliar la mayor ca­rre­tera de Paraguay y ha le­van­tado otros 765 mi­llones de euros para llevar a cabo la mayor obra fe­rro­viaria de Uruguay en dé­ca­das. Una con­so­li­da­ción de su des­pegue em­pre­sa­rial que anima y mucho a los in­ver­so­res.

Este último proyecto, para el cual ha logrado financiación en estos días, consiste en la reconstrucción y posterior mantenimiento durante 18 años del denominado Ferrocarril Central de Uruguay. Un contrato adjudicado el pasado mes de mayo al consorcio liderado por Sacyr con un 40% para mejorar la línea ferroviaria de 273 kilómetros de longitud que permite a los trenes de mercancías enlazar la ciudad de Paso de los Toros, en el centro del país, con el puerto de Montevideo.

Una infraestructura clave para el país que tendrá un plazo de ejecución y en la que Sacyr podrá demostrar su alta capacidad de gestión de este tipo de proyectos.

Todo ello se suma a las recientes adjudicaciones para la construcción de carreteras en España por cerca de 41 millones de euros, así como su consolidación en Australia con obras de agua por valor de más de 33 millones de euros. Contratos que están engordando su cartera de pedidos y que vendrán a reforzar el crecimiento experimentado en la primera mitad del año.

De enero a julio, Sacyr ha logrado un beneficio neto de 80 millones de euros, con un incremento del 11% respecto a igual período del año pasado, gracias a la importante mejora de su Ebitda, un 32%, hasta los 315 millones de euros. Un crecimiento a nivel operativo apoyado en la buena marcha de sus filiales internacionales.

Los expertos confían en que esta positiva evolución de negocio se consolide ahora en los resultados del tercer trimestre que el grupo prevé presentar en noviembre. Al calor de estas expectativas, las acciones de la constructora acumulan una revalorización anual de más del 60%.

Pero lo más importante, señalan los expertos, es que en estos días ha logrado superar la férrea barrera que encontraba en los 2,5 euros. Si logra consolidar estos niveles en los próximos días tendría el camino relativamente despejado hasta las inmediaciones de los 3,4 euros. Eso supone un potencial de revalorización adicional del 35% a corto y medio plazo.

Un potencial que confirman sus buenos fundamentales. El grupo ofrece una relación precio beneficio buenísima, con un PER de apenas 7 veces, un valor contable en libros de poco más de uno y una rentabilidad por dividendo del por encima del 4%. Argumentos más que suficientes para que las tres casas de análisis que siguen al valor, según Facset, recomienden comprar con un precio medio objetivo en torno a los 3 euros por acción.

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