Monitor de Consumo Bancario

La idea de Casado es que los bancos con­cedan hi­po­tecas al 100% con el Estado de­trás

El PP propone avales públicos para las hipotecas de los jóvenes

La me­dida es pre­sen­tada como una so­lu­ción a los pro­blemas de ac­ceso a la vi­vienda

Hipotecas
Hipotecas

¿Recuerdan los tiempos en los que España na­daba en hi­po­tecas con­ce­didas al 100% del valor de ta­sa­ción del in­mueble ad­qui­rido? Esos tiempos que según al­gunos in­di­ca­dores pa­recen volver a asomar la na­riz. Pies bien. El PP na­cional se ha des­mar­cado con un pro­yecto nos­tál­gico de aquella época: la for­ma­ción li­de­rada por Pablo Casado pro­pone es­ta­blecer un sis­tema de avales pú­blicos para que los jó­venes ac­cedan a una vi­vienda en pro­piedad con un prés­tamo que as­cienda a la to­ta­lidad del va­lor.

Las raíces de la idea se encuentran en la campaña electoral de los pasados comicios, cuando el PP planteó un modelo en el que las comunidades autónomas garantizaran el total de la hipoteca para los usuarios menores de 35 años.

El partido conservador afirma que la iniciativa pretende facilitar el acceso a la vivienda del sector más joven de la población, seriamente limitado por los requerimientos de las entidades financieras (éstas exigen que se cuente con un trabajo estable que proporcione ingresos regulares y unos ahorros equivalentes a, al menos, el 20% del capital invertido en el préstamo).

No obstante, las voces autorizadas del sector y la propia trayectoria financiera del país ponen en duda la oportunidad y la conveniencia de dicho proyecto.

El Banco de España, contra las hipotecas al 100%

Durante el presente año, ya se ha visto que algunos bancos, inmersos en una verdadera guerra comercial para captar a la nueva generación de hipotecados post-crisis, han comenzado, aunque de manera muy limitada, a conceder préstamos por el total del valor de la vivienda. Algo a lo que se opone de forma muy explícita el máximo órgano supervisor financiero de nuestro país.

Las advertencias del Banco de España (BDE) son bidireccionales: van tanto hacia las entidades como hacia los clientes. Sobre los primeros, han recalcado que no miden bien la relación entre la solvencia del hipotecado y el valor del préstamo concedido.

En un documento reciente, el supervisor insta a que los bancos tengan en cuenta los ingresos del prestatario para minimizar el riesgo de impago, so pena de que se produzca una nueva burbuja inmobiliaria similar a la que tantos desastres dejó hace unos años.

Por otra parte, el BDE aconseja a los usuarios no dedicar más de un 35% de los ingresos al pago de los créditos a los que se esté vinculado, incluyendo la hipoteca. Así, se cuenta con un 'colchón de seguridad' del 65% que evitaría una catástrofe si se produce una subida sensible de los tipos de interés.

El Estado haciendo de 'padre'

La iniciativa de los populares es fácilmente vendible: se proporciona a los jóvenes un más fácil acceso a la vivienda en propiedad con un coste cero para las arcas públicas. Si todo sale bien, claro.

Si todo sale mal, los expertos advierten que el resultado puede ser similar al que se produjo para los avalistas de los hipotecados que impagaron sus préstamos tras el estallido de la crisis: catastrófico. Cuando el castillo de naipes económico se vino abajo, muchos de los que habían garantizado con su patrimonio las hipotecas de otros (sus hijos, normalmente) perdieron los inmuebles que habían puesto como aval, quedándose en numerosos casos en la calle.

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