OPINIÓN

Un libro de autoayuda para españoles confusos

Porque igual que hay un pro­ceso ca­talán tam­bién hay un pro­ceso es­pañol

España en venta
España en venta

Si a usted le in­ti­midan los na­cio­na­listas y ne­ce­sita un libro de au­to­ayuda hay uno en el mer­cado. Se llama Fracasología: España y sus éli­tes: de los afran­ce­sados a nues­tros días, Premio Espasa 2019. Autor. María Elvira Roca Barea. Es nu­tri­tivo y ameno, y ofrece un re­co­rrido his­tó­rico para saber como hemos lle­gado a esto. El tó­pico de pre­gun­tarse cuándo se jodió España em­pieza a ser can­sino por lo vulgar y reite­ra­tivo de la pre­gunta, y por el irre­me­diable pe­si­mismo que trans­pira.

Un libro de autoayuda para españoles confusos

El libro ayuda en la espera de la próxima jornada histórica del 10 de noviembre y ya se sabe que las jornadas históricas florecen varias veces al año. El suspense sobre el resultado final -no lo votos sino las alianzas posibles- empieza a crecer.

El nacionalismo catalán, en su múltiples variantes (secesionista, independentista, catalanista que pide paciencia a los independentistas), es el gran factor incontrolado del proceso.

Porque igual que hay un proceso catalán también hay un proceso español: como se forma una mayoría estable con esta ley electoral y prescindiendo de los nacionalistas irredentos y sus compañeros de viaje.

La repuesta sencilla es PSOE/PP pero parece que la memoria histórica está en contra. Ciudadanos pudo ser, pero poca gente cree que será.

A la extrema izquierda, y a una parte de la izquierda vegetariana, la da una gran alergia el concepto de España. A secas, sin adjetivos.

La idea de la España plurinacional, tan del gusto de los poscomunistas no se sabe si es una muñeca rusa -dicho sin segunda intención- o si estamos en un Imperio en el que España es un Estado con varias (no se sabe cuantas) naciones (y en el que la naciones más ricas son las mas oprimidas).

Como la realidad suele ser tozuda, y si hemos llegado a esto algo habremos hecho para merecerlo, me temo que la solución al sudoku electoral no va a estar en la habilidad política de los trujimanes que interpretarán a su favor los resultados, sino en la dureza del aterrizaje.

Un sector del nacionalismo en Cataluña está jugando al cuanto peor mejor, una táctica que puede revolver las encuestas previas al 10 de noviembre. Ya se sabe que la relación de fuerzas en el eje derecha izquierda va estar condicionado el por frente nacionalista, cada día mas variopinto.

Asumir que ninguna administración pública pueda rebelarse contra el Estado al que representa y del que se nutre, contener la centrifugación del proceso autonómico y explicar a los españoles que en Franco está en el Pardo pero ya no es un peligro, van a ser las tareas más fáciles que le esperan al próximo Gobierno. Lo difícil va a ser ponerse de acuerdo.

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