BOLSA

Deoleo, a perro flaco...

En estos días han co­rrido ríos de tinta sobre el po­sible im­pacto de los aran­celes apro­bados re­cien­te­mente por la ad­mi­nis­tra­ción Trump a un buen nú­mero de pro­ductos agrí­colas es­paño­les.

Sin embargo, después del bombazo inicial sobre las repercusiones, los expertos han ido rebajando su posible impacto en la economía española.

Los Técnicos de Aduanas, representados en Gestha, han estimado que los aproximadamente 700 millones de euros de determinadas exportaciones españolas soportarán un nuevo coste arancelario de casi 120 millones de euros, frente al cálculo preliminar realizado por el Ministerio de Agricultura, que cifró la imposición de estas tasas en 200 millones sobre 750 millones de productos exportados.

A pesar de esta abultada cifra, Gestha asegura que el impacto en España de esta política arancelaria afectará apenas el 0,7% de todas las exportaciones españolas, y para los sectores afectados por las medidas de EEUU será significativamente menor de lo esperado, pues las ventas al país norteamericano apenas representan el 4,5% de nuestras exportaciones mundiales, y de ellas solo el 5,5% estarán afectadas por el arancel.

De hecho, España será el sexto país de la UE que más sufrirá los nuevos aranceles de Estados Unidos; por detrás de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia e Irlanda.

Sin embargo, reconoce que los nuevos aranceles no afectarán exclusivamente a las empresas exportadoras, sino que también tendrán un impacto indirecto en las compañías productoras y comercializadoras de materias primas, así como en toda la cadena de producción.

Eso permite entender la preocupación de los sectores más afectados, pues los nuevos aranceles se concentrarán sobre 10 productos exportados a EEUU que alcanzan casi el 95% de las exportaciones afectadas por los nuevos aranceles de aquel país. Entre los productos más afectados se encuentran el aceite de oliva virgen, las aceitunas y el aceite de oliva, cuya presencia en el mercado estadounidense es casi una quinta parte de las exportaciones de aceite y el 23,7% de las exportaciones de aceitunas.

Entre las cotizadas españolas, Deoleo parece que se va a llevar la peor parte tras su fuerte apuesta por el mercado americano. Un quebradero de cabeza más en el saco de preocupaciones de los accionistas de la aceitera, propietaria de las marcas como koipe y Carbonell, después de la reestructuración de la deuda que conllevará una inyección de fondos propios en la compañía mediante la ampliación de capital por un importe máximo de 50 millones de euros.

Eso supondrá una reorganización societaria en una “nueva Deoleo” con el 51% en manos de la compañía, y el 49% restantes en manos de los tenedores de la deuda. Situación que explica el constante goteo vendedor del comercializador de aceite de oliva en el último mes.

El valor acumula un descenso en octubre de más del 13%, prácticamente lo mismo que pierde en el año. Vuelve así de nuevo a las andadas después del significativo alivio que supuso la fuerte reducción de las pérdidas en el primer semestre del año.

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