Repsol, Cepsa y BP abren una vía de diá­logo con los Ministerios de Industria y Transición Ecológica

Las petroleras olvidan el pasado y se vuelcan con Pedro Sánchez en la transición energética

Demandan un marco re­gu­la­torio que fa­ci­lite las in­ver­siones para el cambio cli­má­tico

Sede de Repsol
Sede de Repsol

El sector pe­tro­lero ha cam­biado el chip y ha abra­zado la transición ener­gé­tica como algo im­pres­cin­dible para hacer frente al cambio cli­má­tico que exigen Bruselas y el Gobierno en fun­ciones de Pedro Sánchez. La lle­gada del coche eléc­trico y los po­si­bles im­puestos al diésel se han con­ver­tido en las dos ra­zones esen­ciales para afrontar el fu­turo. Los eco­com­bus­ti­bles forman parte de esa trans­for­ma­ción que Repsol, Cepsa y BP están dis­puestas a desa­rro­llar.

Bajo la premisa de “si no quieres guerra únete al enemigo”, la Asociación de Operadores de Petróleo (AOP) ha desarrollado un documento de propuestas tecnológicas para participar en la transición energética y en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La propia patronal ha dado un giro de 360 grados y ha marcado a futuro tres líneas de actuación.

Primero, ha comenzado por actualizar sus propios estatutos para introducir la lucha contra el cambio como uno de sus grandes objetivos y cometidos. Segundo, ha abierto grandes espacios al diálogo. Y tercero, ha elaborado toda una batería de propuestas del sector para apoyar la transición energética.

Un giro de 360 grados

En poco más de un año que ha pasado desde que Pedro Sánchez anunciase un impuesto al diésel, el sector ha sufrido un profundo giro en sus planteamientos. El coche eléctrico no es tan negativo y Repsol, Cepsa y BP, asumen que el cambio climático les obliga a modificar parte de su estrategia. La apuesta por los ecocombustibles y el hidrógeno verde, son dos de las rutas que el sector ha encontrado para contribuir a la descarbonización del Planeta.

Y es que, de estar totalmente enfrentados con el Ministerio para la Transición Ecológica, el sector ha bajado la guardia y ha pasado a ser aliado del Ejecutivo. “Nuestro planteamiento es plenamente compatible con los compromisos europeos y españoles en la lucha contra el cambio climático, de los que queremos sentirnos partícipes y a los que queremos contribuir, formando parte de las soluciones que se acuerden desde el Ministerio para la Transición Ecológica para reducir la emisiones de gases de efecto invernadero y preservar el medio ambiente”, afirman en el informe.

“Demandamos diálogo y ofrecemos diálogo con la Administración. En la lucha contra el cambio climático, nadie puede quedarse fuera”, recalcó el presidente de AOP, Luis Aires, en la presentación de las iniciativas que el sector ha puesto en marcha. Tanto la patronal como las propias compañías por separado, han mantenido sendas reuniones con técnicos de los Ministerios para la Transición Ecológica y de Industria para exponerles sus inquietudes y sus planes para contribuir a la reducción de emisiones.

“Nuestro sector está completamente comprometido con ese objetivo y está en disposición de desempeñar un papel fundamental en la transición energética y hacerla tan efectiva como inclusiva, suministrando combustibles líquidos de bajo contenido en carbono, como son los ecocombustibles”, comentan en el documento que han hecho público.

Motores de la economía del país

La industria del refino es uno de los motores de la economía del país y, como tal, sus directivos sienten la obligación de implicarse en la lucha contra el cambio climático. “Como sector, estamos comprometidos. Cada compañía tiene su estrategia y cada compañía hablará con la Administración. Queremos avanzar rápido, pasar de las palabras a la acción y que se nos considere al sector como un aliado en esta transición energética”, comentó Andreu Puñet, director general de AOP.

Luis Aires añadió, por su parte, que las petroleras van a ser parte de la solución en la transición energética y en la lucha contra el cambio climático “por conocimiento, responsabilidad y convicción”. “El reto es enorme y, o nos ponemos todos a trabajar, o no seremos capaces de lograrlo”, dijo.

Destacó además que España tiene las refinerías más sostenibles de toda Europa pero comentó que todo este desarrollo tecnológico “necesita la promoción y no la prohibición”. Para ello, Repsol, Cepsa, BP y la propia patronal de demandan un marco regulatorio que impulse los objetivos que se han marcado de alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050 y que las empresas puedan invertir.

Recuerdan al Gobierno que, entre todos, generan de forma directa e inducida más de 200.000 empleos -la mayor parte de alta cualificación-, mueven un volumen de negocio de 40.000 millones de euros, con unas inversiones de 27.000 millones de euros en 25 años y recaudan al año más de 18.000 millones entre el Impuesto Especial de Hidrocarburos y el IVA.

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