Meliá Hotels, en horas muy bajas y ase­diada por los ba­jis­tas, es la úl­tima pro­ta­go­nista

Las cotizadas se lanzan a la recompra de acciones para reactivar sus precios en bolsa

Los ex­pertos re­celan de una me­dida que en al­gunos casos ta­chan de opor­tu­nista

Melia Hotels
Melia Hotels

¿Qué tienen en común en bolsa en este 2019 las em­presas co­ti­zadas es­pañolas que de forma re­cu­rrente com­pran ac­ciones pro­pias para luego amor­ti­zar­las? Básicamente, que nin­guna de ellas ha per­dido valor en lo que va de año. Por el con­tra­rio, suben de forma clara y en al­gunos casos a ritmo de doble dí­gito como Ferrovial o ACS. Con ob­je­tivos muy di­fe­rentes según los ca­sos, nuevas com­pañías se suman a un prác­tica ha­bi­tual en Estados Unidos que gana cada vez más se­gui­dores en España.

El último de ellos es Meliá Hotels, que acaba de anunciar que recomprará hasta el 3,70% del capital para luego amortizar los títulos con un doble efecto: como hay menos acciones en circulación, crecen tanto el beneficio como el dividendo por acción. Un sencilla ecuación que tiene un coste. La hotelera invertirá hasta 60 millones de euros para movilizar al alza una cotización deprimida y severamente atacada por los inversores bajistas. Algo que otras compañías en problemas ya han hecho antes.

La promotora Adeas, con la cotización hundida en mínimos históricos ligeramente por encima de los 18 euros en septiembre, lanzó ese mes un plan de recompra de acciones propias de 50 millones de euros para tomar un máximo del 3,70% del capital. Una operación con efecto positivo hasta ahora. La acción ha saltado hasta los 22 euros y ha salido de pérdidas en el parqué en lo que va de año. Una reacción consistente gracias a un programa que ha seducido a los inversores.

Prosegur, en mínimos

En mínimos del año estaba Prosegur en junio, cuando lanzó un ambicioso plan de 300 millones de euros para recomprar el 10% del capital. La cotización reaccionó a corto plazo, pero emprendió una corrección en julio de cuyos efectos aún no se ha recuperado. La compañía de seguridad cotiza ahora por debajo del precio anterior al anuncio de la compra de acciones, en una demostración de que en algunos casos el impacto en bolsa es ciertamente limitado.

"Hay un primer efecto muy mayotariamente beneficioso porque el efecto de las compras se deja notar muy pronto en los valores como menor liquidez y 'free float'. Pero lo realmente importante es que al margen de estas decisiones que pueden ser muy oportunistas en función del nivel de la cotización los inversores tengan claro que las empresas tienen una estrategia clara y definida. ¿Y si comprar acciones propias supone dejar de hacer inversiones rentables para la compañía?", señalan en fuentes bursátiles.

La compra de acciones para su posterior amortización como vía de mejorar los ratios bursátiles despierta algunos recelos entre los expertos. Algunos de ellos consideran que es la vía de remuneración más fácil para salir de un mal momento en bolsa, pero no necesariamente la mejor. De este planteamiento están excluidas las estrategias de empresas como por ejemplo Ferrovial y ACS que recompran acciones para compensar el efectivo dilutivo de sus dividendos en acciones o 'scrip dividend'.

Las recompras o 'buyback' han sido el pan nuestro de cada día en el proceso de subida de los índices estadounidenses hasta máximos históricos. Pero las empresas de Wall Street empiezan a emitir ciertos signos de frenazo en esta práctica a medida que se confirma la desaceleración económica a nivel mundial. Según Goldman Sachs, las compañías han empezado a reducir el gasto en acciones propias. Todo un aviso para navegantes a este lado del Atlántico.

Según la firma estadounidense, en el segundo trimestre el gasto en 'buyback' descendió un 18% respecto al primero hasta los 161.000 millones de dólares. El banco cree que la caída continuará, con un descenso global del 6% en el conjunto de 2019 que sería el mayor desplome en un ejercicio desde 2019 en Wall Street. Sin este acicate, los inversores deberían volver a primar a las empresas con dividendos generosos y estables. Mientras, las empresas españolas- Talgo o Logista son otras de las que se han empleado a fondo este año- siguen recurriendo a la recompra de títulos para relanzar sus cotizaciones.

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