La pre­vi­sión más op­ti­mista de la banca es que me­jore el hi­po­te­cario hasta fi­nales de año

Empresas y familias dejan de demandar crédito a la banca por primera vez desde 2013

Los bancos han en­du­re­cido las con­di­ciones de los prés­tamos al con­sumo hasta oc­tubre

Credito
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Las in­cer­ti­dum­bres ma­cro­eco­nó­micas ya han hecho mella en la de­manda de los cré­ditos en España tanto por parte de los ho­gares como de las em­pre­sas. Tanto la fi­nan­cia­ción a so­cie­dades fi­nan­cieras como para la compra de vi­vienda o la des­ti­nada al con­sumo de las fa­mi­lias ha des­cen­dido de forma con­si­de­rable a oc­tu­bre, según los datos del Banco de España, algo que no ocu­rría desde el se­gundo tri­mestre de 2013. La pre­vi­sión más op­ti­mista para el úl­timo tri­mestre del año se centra en hi­po­te­cas, al tiempo que el sector tira la toalla en el seg­mento de em­pre­sas.

Si el negocio del pasivo ya no es rentable para los bancos ante los tipos de interés a cero o en negativo, el del activo se ha más que frenado según los datos del Banco de España con cifras de un mes de octubre a punto concluir. Tanto la demanda de financiación a empresas, como la de los créditos a hogares tanto para vivienda como consumo se han casi despeñado por primera vez en cinco años.

La mayor caída en la demanda se ha producido en las hipotecas, con un desplome aproximado del 20%, a pesar de que las condiciones generales de préstamos se habían relajado por parte de las entidades. El sector confía en que este segmento de negocio se reactive durante el último trimestre del año.

La perspectiva es peor en el caso de la financiación a empresas que, tras descender su demanda aproximadamente un 15% hasta octubre, los bancos españoles estiman que en el tercer trimestre continuará descendiendo a pesar de que no ha habido cambios ni en los criterios de aprobación ni en las condiciones generales de los préstamos.

Dicha reducción se habría producido tanto entre pymes como en las de mayor tamaño, según explican desde el Banco de España. Ese descenso de la demanda habría sido consecuencia "de las menores inversiones en capital fijo, del mayor uso de préstamos de otras entidades y de fuentes de financiación no bancaria", como los valores en renta fija, la emisión de nuevas acciones y la financiación interna.

En teoría, la mayoría de los bancos confían en que el último trimestre del año sea el más activo en la financiación de empresas, cuando éstas ya comienzan a cerrar sus cuadrantes y comienzan a calcular las inversiones que realizarán de cara al próximo ejercicio. Sin embargo, las distintas incertidumbres parecen pesar en los empresarios.

Recorte pedido

El Banco de España ya había lanzado algunos mensajes de prudencia al sector bancario español por el incremento del crédito al consumo, con mayores márgenes y en algunos casos con unos intereses excesivamente elevados aunque sobre cantidades más limitadas que las que son las de las hipotecas.

La mayoría de los bancos había minimizado esas advertencias y se aseguraba que no se estaba produciendo burbuja alguna en este segmento de negocio. No obstante, todo el sector parece haber obedecido al supervisor y ha endurecido entre julio y septiembre de 2019 los criterios de concesión de este tipo de préstamos.

De hecho, y según los datos del Banco de España, las contracción habría sido de un 5% aproximadamente en el último trimestre. Según las entidades, "esta evolución se habría producido como consecuencia de un empeoramiento de la solvencia de los prestatarios y, en menor medida, de una menor tolerancia al riesgo por parte de los bancos y de un deterioro de las perspectivas económicas generales".

Con todos estos datos y las perspectivas contenidas en la encuesta de préstamos por parte del Banco de España, se constata un cuarto trimestre del actual ejercicio de la banca más que complicado en el negocio del activo. En cuanto al pasivo, la única esperanza se deposita en los fondos de inversión, productos fuera de balance.

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