Monitor del Seguro

Las primas de Vida Riesgo pasan de au­mentar un 11,9% a un 1,6% en un año

El seguro español crece, pero con dificultad

El avance de los grandes ramos de No Vida se des­ace­lera, salvo Multirriesgos

iAhorro
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A falta de solo tres meses para ce­rrar el año, los datos que arroja el se­guro es­pañol no son de­ma­siado es­pe­ran­za­do­res. Si algo no cambia de forma vi­sible y con­tun­dente, el ejer­cicio se ce­rrará con un cre­ci­miento plano de los in­gresos por la venta de pó­lizas o, peor aún, con des­censos de pri­mas. La fac­tu­ra­ción del sector ase­gu­rador sumó entre enero y sep­tiembre de este año 48.327 mi­llones de eu­ros, un 0,23% más que en el mismo pe­riodo del ejer­cicio an­te­rior.

Hace un año por las mismas fechas el avance era del 1,6%. La comparación no mejora si se baja al detalle y se analiza la evolución de los grandes ramos.

La primera gran diferenciación: No Vida y Vida. Del total de los ingresos por primas, 27.360 millones de euros correspondieron al primer grupo y los 20.967 millones restantes al segundo, según muestran los datos provisionales recabados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA) difundidos por Unespa.

La facturación de No Vida aumentó un 2,9% en términos interanuales, prácticamente un punto porcentual menos en 2018 (3,9%). Todos los grandes ramos se han desacelerado, menos Multirriesgos, que crece prácticamente lo mismo que en septiembre de 2018, un 3,6%.

Mención especial merece el ramo de Autos, la actividad que más ingresos reporta de todo el bloque de No Vida, y que ha ido perdiendo fuelle trimestre a trimestre hasta cerrar septiembre con un avance del 1,4% (2,3% en el mismo periodo de 2018). Y lo peor de todo es que esa desaceleración se ha producido pese al incremento de los precios. Según los últimos datos de Kelisto, 2019 es ya es el año con el coste medio del seguro de coche más caro de los últimos cinco años (647,45 euros), una cifra que supera en casi un 2% la registrada el año pasado hasta septiembre y en un 16% la del mismo periodo de 2015.

El seguro de Salud, el motor de No Vida en los últimos tiempos, sigue exhibiendo un crecimiento vigoroso, del 4,1%, pero lejos del 5,7% de hace un año. Y los denominados ‘seguros diversos’, que engloban las protecciones más ligadas a la actividad económica, aumentaron su facturación en los primeros nueve meses del año un 2,9%, también a mucha distancia del 4,8% de septiembre de 2018.

En Vida el panorama es claramente más desalentador. Las primas se redujeron un 3,06%, mientras que hace un año el descenso era del 0,9%. Los seguros de Ahorro son los responsable íntegramente de esa caída, con un retroceso de las primas del 4% (3,2% en septiembre de 2018), una evolución que ya no sorprende demasiado, puesto que este tipo de seguros está de capa caída desde hace tiempo. Además, para tener la radiografía completa hay que tener en cuenta que las provisiones del sector sí que crecen, a un ritmo del 3,2% (2,1% en septiembre de 2018).

Otra cosa es lo que está ocurriendo este año en la modalidad de Vida Riesgo, en este caso sí que los datos sorprenden. En septiembre de 2018, los ingresos por la venta de estas pólizas crecían a un ritmo del 11,9%, llegando a superar el 12,2% a finales del ejercicio. Pero el crecimiento del negocio se ha ido desacelerándo: en marzo de 2019 se limitaba ya al 3,3%, en junio al 0,6%, y en septiembre ha remontado un poco, hasta el 1,6%, un avance en cualquier caso muy inferior al del mismo periodo de 2018, y aún más al de finales del ejercicio anterior.

El panorama no es desolador, pero tampoco invita al optimismo, más aún cuando nos encontramos en un proceso de desaceleración económica. De hecho, el Servicio de Estudios de Mapfre, según se incluye en la actualización trimestral del Informe Panorama económico y sectorial 2019 que acaba de presentar la aseguradora, ha rebajado cuatro décimas su previsión para la economía española tanto para este año como para 2020, hasta el 2% y 1,7%, respectivamente.

Del recorte de 2019, según explican, dos décimas se deben a la desaceleración en curso y otras dos, a la revisión metodológica del Instituto Nacional de Estadística (INE). El contexto económico, por tanto, no ayuda. Si cae el consumo, la actividad industrial, la empresarial, la contratación de hipotecas…, el seguro, en general, se resentirá.

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