La pro­vi­sio­na­lidad del Gobierno im­pide ac­tuar a Red Eléctrica ante la ava­lancha de so­li­ci­tudes

A los especuladores del gran negocio de renovables les encantaría un Sánchez ganador

Hay in­ver­sores que piden ac­cesos para des­pués vender los de­re­chos sin pre­sentar pro­yectos ni te­rrenos

Jordi Sevilla, presidente de REE
Jordi Sevilla, presidente de REE

Red Eléctrica lo ha ad­ver­tido: no hay su­fi­cientes puntos de co­ne­xión para la ava­lancha de so­li­ci­tudes que están en­trando para pro­yectos de re­no­va­bles. La si­tua­ción de pro­vi­sio­na­lidad del Gobierno está im­pi­diendo que el gestor del sis­tema eléc­trico no pueda tomar de­ci­siones drás­ticas hasta que se ma­te­ria­lice el pe­riodo de transición ener­gé­tica. Pero da igual: la es­pe­cu­la­ción campea en el sector y Pedro Sánchez lo sabe.

Las empresas energéticas están, entre tanto, con las manos atadas hasta ver si el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) sigue adelante y las condiciones para invertir.

De momento, el boom de las renovables ha generado una burbuja en los terrenos que está disparando el coste de las instalaciones. Castilla-León, Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía son las comunidades autónomas donde los precios se han disparado. Algunas patronales han pedido a los gobiernos regionales y a los ayuntamientos que eviten dar publicidad para construir proyectos fotovoltaicos y eólicos para contener la especulación. Algunas fuentes señalan que en muchas zonas, los precios se han cuadruplicado.

Los propietarios de tierras que habían dejado de ser productivas y hasta los propios ayuntamientos están aprovechando la apuesta por las renovables para convertir en oro hectáreas de terreno que estaban abandonadas. Según las últimas cifras publicadas por Red Eléctrica, hasta junio pasado se habían concedido licencias para 62.900 megavatios eólicos y fotovoltaicos. De ellos, 18.800 megavatios son eólicos y 44.100 megavatios fotovoltaicos.

Caos en el sector eléctrico

Y es que, al igual que ocurriera antes de que se produjese el decretazo del PP que paralizó el desarrollo de las energías renovables al eliminar las primas a este tipo de energía, la avalancha de peticiones para construir huertos solares y de molinillos está generando un cierto caos en el sector.

Según los últimos datos publicados por Red Eléctrica, hasta el pasado mes de junio, se habían concedido licencias para 62.900 megavatios eólicos y fotovoltaicos. El gestor de la red había rechazado del orden de 26.400 megavatios por defectos en las solicitudes y otros errores.

Fuentes eléctricas reconocen que, por ahora, hay mucho desorden y que todo está en el aire. Para empezar, cualquier persona al que le guste la aventura de la especulación puede presentar una solicitud para tener un acceso a la red porque quiere construir una instalación renovable, sin presentar un proyecto industrial en firme. Posteriormente, esa misma persona puede ir al mercado y revender ese derecho a un precio disparado.

Sin proyectos, terrenos, ni avales

Estas mismas fuentes denuncian, por ese motivo, que hay inversores que están solicitando accesos sin tener ni terrenos ni nada para especular después. Ante estas situaciones que se están dando, el sector pide al Gobierno que establezca una serie de requisitos para impedir este caos que se está generando. “Pedimos que, para lograr un acceso de conexión a la red, primero tengas el terreno para realizar el proyecto, el compromiso de que lo vas a hacer y los avales necesarios para su ejecución.

Otras fuentes denuncian, por ejemplo, lo que está haciendo Forestalia de vender las concesiones que logró en las últimas subastas al mejor postor. “Demuestra que detrás no había un proyecto en firme y que ahora se están aprovechando para sacar elevadas plusvalías. Esto encarece mucho los proyectos”, señalan fuentes consultadas.

El problema de los puntos de conexión

Aspectos clave como lo de los puntos de conexión siguen sin aclararse. De entrada, no se sabe bien si hay capacidad suficiente para hacer frente a los 65.000 megavatios renovables que el Gobierno de Pedro Sánchez se ha comprometido instalar hasta 2030. Se habla de zonas de red saturadas y tampoco está claro dónde existen esos puntos.

Por otro lado, para acceder a conexiones de red se quieren establecer sistemas de subastas, algo a lo que las empresas eléctricas son contrarias. ¿Razones? Endesa, por ejemplo, considera que, al estar limitados los accesos, este sistema se presta a la especulación. “Hay que poner límites. Quien tiene proyectos formales y con avales detrás que sea quien se lleve los permisos”, subrayan.

Consideran que, al haber sobrecapacidad de solicitudes, estas mismas exigencias actuarían de filtro e impediría que se presentasen solicitudes sin ningún tipo de proyecto. El simple hecho de tener que llevar avales provocaría que muchos especuladores desistieran, ya que les supone un desembolso fuerte y un respaldo financiero que no disponen. “Red Eléctrica debe actuar en este punto”, señalan.

Además de la especulación que se ha generado por todas estas situaciones anómalas, el coste de construir una central eólica o fotovoltaica se está disparando. El precio por megavatio eólico se sitúa en torno a un millón de euros y el solar está entre los 600.000 y 800.000 euros por megavatio instalado.

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