ECONOMÍA

Descartan una re­vi­sión tanto en este país como a es­cala mun­dial

Mapfre rebaja al 1,7% la previsión de crecimiento de la economía española en 2020

Para la eco­nomía mun­dial, el pro­nós­tico es del 3% de media para 2019 y 2020

Economistas de Mapfre.
Economistas de Mapfre.

Mapfre ha re­ba­jado en cuatro dé­cimas su pre­vi­sión de cre­ci­miento para la eco­nomía es­pañola tanto para este año como para 2020, hasta el 2% y 1,7%, res­pec­ti­va­mente, según se in­cluye en la ac­tua­li­za­ción tri­mes­tral del Informe Panorama eco­nó­mico y sec­to­rial 2019 pre­sen­tado este lunes en Madrid. Del re­corte de 2019, dos dé­cimas se deben a la des­ace­le­ra­ción en curso y otras dos, a la re­vi­sión me­to­do­ló­gica del INE.

Por su parte, la economía mundial se mantiene estable, pero se desacelera, tal y como se aprecia en los últimos indicadores macroeconómicos, que muestran correcciones acumuladas desde finales de 2018 que no se veían desde hace una década. Todo esto en entorno de crecientes tensiones comerciales y con menos margen para invertir esta tendencia a la baja por parte de la política económica actual.

Como consecuencia, el Servicio de Estudios de Mapfre espera un crecimiento promedio de la economía mundial para 2019 y 2020 cercano, pero por debajo, del 3%, con poca aportación por parte de los países desarrollados.

A la vez, espera un crecimiento promedio de la economía mundial para 2019 y 2020 cercano, pero por debajo, del 3%, con poca aportación por parte de los países desarrollados. Dentro de este grupo, no espera crecimientos superiores al 2%, y España no es una excepción.

Los economistas de Mapfre (en la imagen, de izquierda a derecha: el director de análisis macroeconómico y financiero del Servicio de Estudios de MAPFRE, Gonzalo De Cadenas-Santiago; la directora de Seguros y Previsión Social de Fundación MAPFRE, Mercedes Sanz, y Ricardo González, director de investigación de industria y regulación, del Servicio de Estudios) esperan que España siga creciendo cerca de su potencial apoyada en la demanda doméstica y, especialmente, en el consumo. Pero el deterioro, en su opinión, se acentuará el año que viene, en línea con el resto de la Eurozona.

Eso sí, reconocen que estas previsiones están sujetas a un amplio margen de incertidumbre en función de, por ejemplo, el resultado de las elecciones generales del próximo 10 de noviembre Respecto al primer riesgo, consideran que la falta de Gobierno no ha impactado de forma relevante en la actividad económica, pero si se mantiene este escenario pasado el 10 de noviembre, no descartan que esa falta de acuerdo político empiece a pasar factura vía creación de empleo, confianza del consumidor o incluso en la credibilidad ante los mercados de financiación soberana.

En la Eurozona, el Servicio de Estudios pone el acento en la recesión de la producción industrial, con una tendencia decreciente, y muestra preocupación por la debilidad de la inflación. Espera un crecimiento del 1,1% tanto para 2019 como para 2020, lo que supone una rebaja de dos y cuatro décimas, respectivamente.

Esta debilidad de la economía mundial ha llevado, de nuevo, a los bancos centrales a tomar medidas extraordinarias. En este sentido, prevé que la Reserva Federal de Estados Unidos acometerá dos nuevos recortes más que situará los tipos en el rango de entre el 1,25% y el 1,5% a finales de 2019. Reconoce que la actividad económica en EEUU se desacelera con moderación (el PIB creció el 2,3% en el segundo trimestre). No obstante, el Servicio de Estudios de MAPFRE avisa de que la capacidad para revertir una desaceleración mediante las palancas monetarias y fiscales habituales podría resultar difícil. En este contexto, comienza a generalizarse el consenso de que la única salida de política económica viable es una expansión fiscal agresiva.

Recesión, no por ahora

Dada la incertidumbre general, el Servicio de Estudios ha empezado a considerar una recesión como escenario alternativo. Y es que abundan las señales que harían más factible este escenario: la curva de rendimientos a 10 años de una gran mayoría de economías maduras permanece invertida, los beneficios corporativos en EEUU se deterioran desde hace más de 12 meses y la incertidumbre parece estar generando los primeros indicios de drenaje de liquidez en los mercados mayoristas.

En este sentido, los economistas de MAPFRE incluyen en el informe un balance de riesgos y vulnerabilidades que podrían transformar la desaceleración actual en una recesión: un shock de oferta en el mercado de materias primas (principalmente petróleo) o un shock con origen en los mercados financieros con impacto en la liquidez del sistema y/o en la estabilidad de los balances de los agentes.

Análisis sectorial e índice GIP-MAPFRE

La ralentización del crecimiento económico, junto con la aplicación generalizada de políticas monetarias acomodaticias, terminará trasladándose al crecimiento de las primas de seguros mundiales. Los mensajes de los principales bancos centrales que apuntan a bajadas de tipos de interés adicionales pueden ser un estímulo para el negocio de Vida ahorro y rentas vitalicias en el corto plazo, aunque solo en aquellas economías en las que tienen todavía unos niveles relativamente altos, pero terminarán por lastrar también este tipo de negocio.

En España, la ralentización empieza a impactar en mayor medida al consumo y puede influir en el recurso al crédito por parte de familias y empresas, habiéndose incrementado de forma significativa su tasa de ahorro, por lo que empeoran las expectativas para el desarrollo de las líneas de negocio de No Vida y Vida riesgo del mercado asegurador, muy ligadas al comportamiento del ciclo económico. El negocio de Vida ahorro seguirá lastrado por el entorno de bajos tipos que afecta a toda la eurozona.

Además del Panorama del tercer trimestre, el Servicio de Estudios de MAPFRE ha presentado en Madrid la actualización de su Índice Global de Potencial Asegurador GIP-MAPFRE con los últimos datos disponibles correspondientes a 2018. Este indicador, que se calcula para 96 mercados de seguros, tanto desarrollados como emergentes, tiene por objeto medir el espacio asegurable en todo el planeta, mediante la creación de una métrica que sintetiza los mercados que ofrecen un mayor potencial asegurador en el medio y largo plazo. En este sentido, China, Estados Unidos e India siguen ocupando los tres primeros puestos tanto en el ranking del ramo de Vida como de No Vida.

La construcción del indicador, que se presentó el pasado marzo por primera vez, se basa en estimaciones del tamaño de la Brecha de Protección del Seguro (BPS) en estos mercados, así como en su capacidad para consumirla. La BPS representa la diferencia existente entre la cobertura de seguros que es económicamente necesaria y beneficiosa para la sociedad, y la cantidad de dicha cobertura efectivamente adquirida. No es un concepto estático, sino que se modifica en función del crecimiento de la economía y población de un país, y del surgimiento de nuevos riesgos que son inherentes al desarrollo económico y social.

Además de la BPS, se tiene en cuenta otras variables, como la penetración (primas/PIB), el propio tamaño de la economía o el nivel poblacional, entre otros. En definitiva, ofrece una puntuación que ordena a cada mercado de acuerdo a su contribución al cierre de la brecha de aseguramiento global. De esa forma, para situarse en una posición alta en el ranking, los mercados deben tener un tamaño relevante (medido en términos de PIB), así como una cierta capacidad para cerrar su propia brecha de aseguramiento.

No obstante, el informe pone en valor aquellos países con amplias capacidades para cerrar brecha pero que, sin embargo, cuentan con relativamente poco peso económico, lo que los ubica en sitios bajos en el ranking. En el informe se presta mucha atención a estos mercados porque, dada su convergencia, representan una fuente futura de potencial asegurador. Por ejemplo, hay cuatro países (Egipto, Pakistán, Nigeria y Filipinas) que, en el segmento de Vida, podrían disputarse en los próximos años los puestos del top-10 que actualmente ostentan otros mercados emergentes. A su vez, se identifican dentro del ramo de No Vida a Pakistán, Egipto, Bangladesh, Nigeria y Filipinas como países con enormes capacidades para recortar brecha de aseguramiento nacional que, de crecer en tamaño, podrían llegar a adelantar en el largo plazo en el índice de potencial a otros mercados emergentes.

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