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MásMóvil, quinta generación

La am­plia­ción del acuerdo global al­can­zado con Orange España per­mi­tirá a MásMovil cu­brir todas sus ne­ce­si­dades fu­turas res­pecto a 5G. Con esta tec­no­logía de úl­tima ge­ne­ra­ción, el grupo au­men­tará la huella con coste efi­ciente de fibra y al tiempo ge­ne­rará aho­rros de costes ope­ra­tivos anuales de unos 40 mi­llones de eu­ros.

Un pacto de renovación para compartir la red de fibra óptica que tendrá una favorable repercusión en sus cuentas. De hecho, la cuarta operadora de telecomunicaciones española ha mejorado de inmediato sus estimaciones de Ebitda para los tres próximos años. Para este ejercicio prevé un beneficio operativo cercano del orden de 465 millones de euros mientras que para 2020 se situará entre los 570 y 600 millones y para 2021 podría rondar los 700 millones de euros.

En el ámbito móvil, en lugar de basarse en consumo, el acuerdo entre ambas partes se basará en capacidad de red cedida, entrará en vigor en 2020, incluye 5G y establece "condiciones atractivas" para MásMóvil, que en 2028 tendrá derecho a ampliarlo en cinco años.

Tras esta operación, MásMóvil cubrirá de una forma eficiente en costes casi 14.2 millones de unidades inmobiliarias a finales del 2020; es decir, dos terceras partes de la red existente en la actualidad en España. Y, lo más importante, la operadora no necesitará realizar inversiones adicionales significativas en la red móvil. Como consecuencia, la inversión en activo fijo (Capex) caerá significativamente en el futuro con un Cash Flow Operativo de entre 415 y 445 millones de euros en 2021.

Con el acuerdo cerrado con Orange, MásMóvil se garantiza además la estabilidad de costes en el negocio móvil, una cobertura nacional de 5G, mayor visibilidad de Capex, un mejor apalancamiento financiero y un aumento de la previsión de beneficios.

Una mejora de las previsiones que ha servido para sacar a la operadora de telecomunicaciones de la profunda depresión que venía manteniendo desde que tocara máximos en marzo del año pasado a cerca de 26 euros por acción. Desde ahí ha sufrido un severo correctivo hasta la zona de los 16 euros donde ha logrado encontrar soporte para frenar el goteo vendedor.

Este soporte encontrado en agosto, junto a las mejores noticias del grupo, han propiciado el rebote hasta los 20 euros por acción, ligeramente por encima de los niveles de principios de año, lo que sirve para despejar su perfil técnico a corto y medio plazo. Los expertos confían ahora en un recorrido moderadamente alcista con un primer objetivo en torno a los 22 euros por acción para los próximos meses. Siempre y cuando no haya factores externos que condicionen al mercado.

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