Delgado (Banco de España) advierte de la necesidad de buena gobernanza para la gestión de riesgos bancarios

Margarita Delgado
Margarita Delgado

La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, ha advertido de que la buena gobernanza es un elemento necesario para poder gestionar los riesgos y conflictos de interés que se producen a diario en las entidades bancarias.

Según ha puesto de manifiesto durante su discurso en unas jornadas sobre la regulación bancaria celebradas en la Universidad Complutense de Madrid, contar con una adecuada gobernanza es un elemento que "recibe poca atención", pese a que sin ella "no se pueden gestionar los riesgos ni los conflictos de interés".

"Cuando surge un conflicto de interés, la entidad debe crear una función de control. Evidentemente, la función de control solo puede funcionar si es independiente; caso contrario, será anulada o absorbida por la presión del negocio", ha resaltado.

En este sentido, la subgobernadora del Banco de España ha alertado de que, sin una adecuada gobernanza, las funciones de control carecen de peso y poder efectivo, lo que otorga a las unidades de negocio "una influencia excesiva, incluso en ocasiones exclusiva, en la gestión diaria de las entidades".

Delgado se ha referido también a la función de cumplimiento normativo ('compliance'), que "solo puede ser adecuada si cuenta con suficiente independencia, capacidad y recursos".

Aunque la importancia de la gobernanza y el 'compliance' no suele observarse en épocas expansivas y, en ocasiones, suponen un freno a determinado tipo de negocios en apariencia rentables, las entidades que han superado la crisis financiera y evitado la materialización del riesgo reputacional "son aquellas que contaban con unos esquemas de gobernanza y 'compliance' sólidos", ha asegurado la subgobernadora.

LA COMPLEJIDAD DE LA REGULACIÓN BANCARIA Por otro lado, Margarita Delgado se ha referido a complejidad técnica de la normativa de la regulación bancaria, que "ha aumentado de modo considerable" desde la creación del Comité de Basilea en 1974, debido a la creciente complejidad de las actividades bancarias, la necesidad de mantener un marco de capital sensible al riesgo que incentive las buenas prácticas y la gestión profesional de las entidades y como respuesta a la crisis financiera.

"Pese a los beneficios que reporta en términos de sensibilidad al riesgo y mejoras en los incentivos de gestión, debemos reconocer que la complejidad y magnitud de la normativa plantea retos incuestionables para las entidades, en particular las de menor dimensión, y ciertamente para los supervisores", ha reconocido.

En cualquier caso, ha afirmado que la solución no pasa por volver a soluciones del pasado más simples, sino por aumentar la capacidad de los supervisores y centrarse en la preparación y especialización del personal.

En este sentido, ha apuntado que se ha avanzado en la mejora de las capacidades de los miembros del supervisor europeo desde la creación del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) hace cinco años, potenciándose la formación y trabajándose en la elaboración de prácticas y guías comunes aplicables a la zona euro.

Sin embargo, Delgado ha reconocido que el proceso "sigue sin ser fácil", ya que el MUS está integrado por personas procedentes de 28 países de la UE, con culturas, idiomas y metodologías propias, lo que supone renunciar en cierta medida a prácticas que se consideran como propias y aceptar que otros enfoques metodológicos pueden ser más adecuados.

"Ello no resulta sencillo, porque si algo tenemos en común todas las personas, con independencia de la nacionalidad, es que nos cuesta aceptar y adaptarnos a los cambios", ha indicado Delgado, quien cree que, en cualquier caso, el resultado hasta la fecha "es positivo".

Además, ha recordado que se ha dotado a la supervisión de un conjunto de herramientas que permiten actuar de modo coordinado y preventivo ante vulnerabilidades en el sistema financiero.

Ante la posible resolución de las entidades, ha destacado que la planificación de los bancos es un elemento clave, como también lo es el cambio de paradigma de resolución, pasando del rescate externo a través del uso de fondos públicos ('bail-out') al interno, soportado por los accionistas y acreedores de la entidad ('bail-in').

NUEVAS TECNOLOGÍAS, RETO Y OPORTUNIDAD La subgobernadora del Banco de España ha concluido su discurso aludiendo a la relevancia de las nuevas tecnologías, pues el futuro de la banca "pasa por la digitalización". "El contexto tecnológico supone un reto ineludible y, como todo reto, implica una amenaza y una oportunidad para el negocio de las entidades", ha señalado.

De esta manera, Delgado ha explicado que la oportunidad pasa por la explotación de los datos de la clientela, que suponen "la mayor fortaleza actual de la banca", mientras que la amenaza proviene de la irrupción de nuevos actores, en particular de las bigtech, que "tienen probada capacidad de explotar esos mismos datos que están a disposición de las entidades".

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