Los bol­sistas ad­vierten de que la subida en marcha tiene un com­po­nente muy téc­nico

El Ibex prueba su resistencia clave con los inversores finales aún de vacaciones

Los grandes fondos si­guen muy cautos en un mer­cado con­tro­lado por los cor­to­pla­cistas

Rentabilidad
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Las bolsas se están dando una ale­gría hasta cierto punto ines­pe­rada en el trans­curso de un mes, el de oc­tu­bre, tan te­mido en el ca­len­dario bur­sátil por los pre­ce­dentes his­tó­ri­cos. Lanzado por el sector ban­ca­rio, el Ibex 35 ha vuelto a su­perar los 9.400 pun­tos, la re­sis­tencia sobre la que no ha po­dido con­so­li­darse en hasta tres oca­siones an­te­riores a lo largo de 2019. Los ex­pertos creen que tam­poco lo tendrá fácil esta vez. ¿Cuáles son las ra­zones de fondo?

La primera y la más importante es que los inversores finales siguen muy fuera del mercado. Muchos no han vuelto de las vacaciones, con el año bursátil ya hecho. Otros sí lo han hecho, pero a cuentagotas, como se refleja en las cifras globales de contratación, que siguen siendo muy discretas este mes. En las tres primeras sesiones de esta semana, la negociación no ha alcanzado nunca los 2.000 millones de euros diarios. Unas cifras insuficientes para dar consistencia al movimiento alcista en marcha.

"La subida tiene un componente muy técnico. Los bancos que peor lo habían hecho en 2019 han rebotado desde cotas muy cercanas a los mínimos del año, como Sabadell, CaixaBank o en menor medida Bankia, después de la última reunión del Banco Central Europeo (BCE) que ha supuesto un pequeño respiro para el sector. Pero lo normal es que la banca se tome un descanso ahora. Ya está ofreciendo signos de agotamiento", señalan fuentes bursátiles.

Efectivamente, la banca -el gran enemigo del Ibex 35 hasta este comienzo del último triemstre del año- es el gran motor de la subida general. Pero los expertos recuerdan que son los 'hedge fund' y los 'traders' a muy corto plazo los que están moviendo las cotizaciones, en un movimiento muy especulativo tratando de aprovechar el rebote desde unos precios muy deprimidos. Un situación que en menor medida se extiende al conjunto del mercado.

"Hemos visto como los inversores más especulativos y en mucha menor medida los finales tomaron posiciones cuando el Ibex perdió los 9.000 por última vez -tan cerca como el pasado 2 de octubre-, pero es muy previsible que empiecen a deshacerlas rápido. En estas últimas horas ha sido el 'Brexit' -primero la expectiva de acuerdo y después su confirmación este jueves- es el que ha estirado las ganancias, pero sin este factor ya estaríamos inmersos en una corrección que se empezó a dibujar este jueves", señalan en un gran 'broker' nacional.

Los analistas señalan que las incertidumbres de fondo persisten en un entorno de desaceleración económica "cada vez más palpable" y de tipos negativos que amenaza con eternizarse. Se preguntan por qué debe el Ibex 35 consolidarse ahora sobre los 9.400 cuando no lo ha hecho en meses de menor tensión en los mercados como marzo o mayo. Entonces, la corrección desde los niveles ahora superados fue severa y, sobre todo, rápida.

Estamos en el típico momento en el que el mercado ve el vaso medio lleno. Pero pronto se volverá a hablar de las elecciones del 10 de noviembre y de ingobernabilidad, del 'Brexit' que tiene aún muchas sorpresas que ofrecer, del enfriamiento económico que continúa y de que por delante viene una temporada de resultados incierta tanto en Europa como en Estados Unidos. Dicho de otra forma, los grandes enemigos de la Bolsa siguen al acecho.

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