La caída de la au­to­mo­ción, la crisis de Italia y Alemania y la si­tua­ción de Cataluña, grandes ame­nazas

Farmacéuticas y cosméticos se alivian tras el acuerdo de la UE y RU sobre el Brexit

KPMG cifra en 300 mi­llones el coste que su­pon­dría al sector quí­mico una sa­lida abrupta de la UE

Brexit
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El sector quí­mico ha sal­vado parte de su fu­turo con el acuerdo al­can­zado entre la UE y el Reino Unido. Un pacto fle­xible man­tiene inal­te­ra­bles las ex­por­ta­ciones al país bri­tá­nico. En cam­bio, una sa­lida abrupta y una rup­tura do­lo­rosa ha­bría sido un duro golpe para la se­gunda in­dus­tria que más ex­porta de España, des­pués de la au­to­mo­ción. En el caso de pro­du­cirse un Brexit duro, el coste pre­visto ha­bría as­cen­dido a más de 300 mi­llones de eu­ros, fun­da­men­tal­mente vía aran­ce­les.

Las estimaciones para 2019 son alcanzar unas exportaciones en todo el mundo por valor de 39.044 millones de euros, lo que supone un crecimiento de un 3,5% y se prevé superar los 40.000 millones en 2020. Esta cifra de negocio exterior representa cerca del 60% del conjunto de las ventas del sector químico español. De cada 100 euros que se ingresan, unos 60 euros se reciben vía exportaciones.

Por ese motivo, el problema del Brexit, los riesgos de recesión técnica que muestran Italia y Alemania y los problemas arancelarios entre Estados Unidos y China pueden afectar muy negativamente a todas las empresas.

La evolución de la industria del automóvil en Europa y en España y la situación política y Cataluña determinan un factor de riesgo añadido para un sector como el químico, que tiene más de 3.300 empresas, controla una cifra de negocios superior a 65.647 millones de euros, genera el 13,4% del productos industrial bruto y mueve 670.000 empleos directos, indirectos e inducidos.

Riesgos de una salida abrupta

“La salida abrupta es lo peor que podía pasar. En ese supuesto, se produciría un impacto importante, aunque estamos preparados para afrontar la coyuntura”, señala Carles Navarro, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), sobre la situación del Brexit. Por esa razón, las grandes empresas y pequeñas estaban muy atentas a un acuerdo negociado o una ruptura definitiva entre las partes. “Este viernes, día 17, es clave para nosotros”, señalaba esta semana Navarro en la presentación de las previsiones del sector para este año y las perspectivas de 2020.

Y es que, las exportaciones químicas al Reino Unido -séptimo mercado destino del sector químico español- alcanzaron en 2018 los 1.770 millones de euros y se espera que 2019 finalice con un incremento superior al 15% hasta situarse en el entorno de los 2.040 millones.

Según un informe reciente que ha realizado la consultora KPMG, el coste estimado en el caso de producirse un Brexit “duro”, sería aproximadamente de unos 300 millones de euros. “No obstante, y desde el sector, seguimos promoviendo ante el Gobierno un modelo de Unión Aduanera y Cooperación Legislativa que pudiera limitar esos efectos al máximo”, ha puntualizó el pasado día 14 el máximo directivo de Feique.

Entre los productos que la industria química vende al país británico, destacan las especialidades farmacéuticas y de cosméticos, que crecen por encima del 28%. “Quizá el mayor riesgo reside en los efectos indirectos que experimentan los sectores demandantes, como el agroalimentario o la automoción”, expresa. Carles Navarro subraya que, de forma general, las empresas del sector químico se encuentran preparadas para el peor de los escenarios y han desarrollado alternativas respecto a los clientes y proveedores británicos.

EEUU, China, Italia y Alemania

Respecto a EEUU y China, la crisis comercial entre los dos países puede afectar indirectamente al sector. El primero, es ahora el octavo país que más nos compra, con unos 1.800 millones de euros y, el segundo, pasará del undécimo al noveno puesto sobrepasando los 1.100 millones.

En el caso de Italia y Alemania -actualmente son el segundo y tercer país de destino de nuestras exportaciones-, la demanda de los dos absorbe el 11% de la producción española, motivo por el cual los riesgos de recesión preocupan mucho a toda la industria química. Italia importó en 2018 por valor de 3.686 millones de euros, mientras que las exportaciones al país germano ascendieron a 3.601 millones.

En sentido contrario se muestra Francia -primer mercado demandante del sector exterior-, mucho más dinámico, y Suiza que superará a Portugal como cuarto mercado exportador con más de 2.400 millones de euros.

El gran motor del sector ha sido la capacidad de las empresas de exportar cada vez más, ya que el consumo interno ha bajado. En 2007, las más de 3.300 empresas que integran la industria química exportaban por valor de cerca de 23.000 millones de euros y, en 2020, se esperan superar los 40.000 millones.

El Gobierno en funciones y la situación de Cataluña

Otra de las grandes incertidumbres es el efecto que puede tener la caída de las ventas de coches en España y en el exterior. La automoción es un importante sector tractor de la industria química. Según Anfac, la producción automovilística caerá un 4%, lo que repercutirá muy negativamente.

Las dificultades para la formación de gobierno en nuestro país es otro elemento distorsionador de la política industrial. Según Feique, el mayor problema que afronta España a la hora de diseñar la política industrial es la ausencia de competencias del Ministerio de Industria.

En este sentido, reclaman que se reincorporen competencias en el ámbito de la energía. El presidente de Feique señala que es indispensable elevar la Secretaría General a una Secretaría de Estado de Industria y Competitividad, que participe en las grandes decisiones.

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