Vende a Naturgy y Sonatrach el 42% que tenía en el ga­so­ducto Medgaz por 550 mi­llones

Mubadala, el fondo árabe dueño de Cepsa, hace caja antes de irse de la petrolera

El emi­rato de Abu Dabi se ha des­pren­dido de un 40% del grupo es­pañol por otros 4.275 mi­llones

Cepsa dejará y volverá a cotizar
Gasolinera de Cepsa.

Mubadala, el fondo so­be­rano de Abu Dabi, quiere irse de España y no sabe cómo. El grupo está in­merso en un pro­ceso de des­in­ver­sión en Cepsa. Acaba de vender por cerca de 550 mi­llones de euros el 42% de la par­ti­ci­pa­ción que tenía del ga­so­ducto ar­ge­lino de Medgaz y, com­ple­tado este martes pero ce­rrado en abril pa­sado, ha cul­mi­nado la venta de un 37% del ca­pital de la pe­tro­lera al fondo Carlyle por 4.275 mi­llones de eu­ros. El hol­ding em­pre­sa­rial del emi­rato ne­ce­sita di­nero para fi­nan­ciar su ex­pan­sión en otros ne­go­cios.

Primero, lo intentó con una operación de salida a bolsa en octubre del año pasado que tuvo que abortar por la mala situación de los mercados. Meses después, en abril de este año, cerró la venta del 40% el capital de Cepsa (ahora reducido al 37%) con el fondo estadounidense de capital riesgo Carlyle, y ahora acaba de desprenderse de la participación que tenía en el gasoducto Medgaz. Por las dos desinversiones, el fondo soberano de Abu Dabi ingresará unos 4.825 millones de euros.

La operación con Carlyle se cerró definitivamente este martes. La Comisión Europea había dado ya el visto bueno por lo que no hubo ningún contratiempo. Bruselas dio luz verde a la venta una vez comprobado que no existían solapamientos en ningún sentido y no generaría impactos negativos para la competencia en el mercado europeo.

El 42% de Medgaz que Mubadala ha vendido ahora a Naturgy y la argelina Sonatrach no entró en la compra del 37% del capital de la petrolera por parte de Carlyle para evitar un posible bloqueo tanto por parte de Bruselas como de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En este caso, el organismo español habría tenido que dar su autorización, ya que el gasoducto argelino se considera un activo estratégico y regulado.

En fase de expansión

La petrolera controlada ahora al 63% por el holding empresarial Mubadala Investment Company, de Abu Dabi, está en una fase de expansión internacional y apuesta por las energías renovables, razón por la cual necesita inyecciones de capital en la matriz. De ahí la necesidad de venderla parcialmente para financiarse o, como temen algunos, venderla totalmente.

Cerrada la operación, el fondo Carlyle ha forzado la sustitución de la cúpula directiva y ha obtenido al menos dos puestos en el consejo de administración de la petrolera. La intención de las autoridades del Emirato es seguir con el control de Cepsa, pero la venta del 37% del capital obligará al fondo Mubadala a ser mucho más transparente y cambiar su estrategia, sobre todo informativa y de relaciones con los medios. No se descarta que, una vez materializada la entrada de Carlyle en diciembre próximo, haya más cambios en el actual equipo gestor del grupo petrolero, aparte de la dirección ejecutiva ya anunciada.

Una inversión poco rentable

En 2011, el fondo de Abu Dabi, IPIC, compró a la francesa Total el 48,8% de las acciones de Cepsa convirtiéndose así en el único propietario. La petrolera dejó de cotizar en Bolsa el 8 de agosto de ese mismo año. Los fondos IPIC y Mubadala se fusionaron en 2017 y se creó el holding Mubadala Investment Company, actual propietario al 63% de la compañía española. Su presidente actual es Musabbeh Al Kaabi, aunque era Pedro Miró, sustituido este martes, quien llevaba las riendas de la filial española como vicepresidente y consejero delegado.

Diversificar negocios

Cepsa es la segunda petrolera española tras Repsol. Su principal actividad ha sido el refino, el marketing y el negocio de química, pero con la creación del nuevo holding la empresa está desarrollando su actividad de exploración, de gas y electricidad. De ser una compañía solo petrolera, se ha convertido en una empresa energética global integrada presente en toda la cadena de valor del petróleo, del gas y la electricidad.

Concretamente, en el negocio de la exploración y la producción de crudo, incluye proyectos de producción onshore en el desierto de Argelia, en la jungla de Perú y en las llanuras de Colombia, y también offshore en Abu Dabi, Tailandia y Malasia.

Actualmente, cuenta con presencia en España, Latinoamérica, Norte de África, Oriente Medio y Asia, con una producción bruta superior a los 175.000 barriles de petróleo al día.

Apuesta por las renovables

A principios de año, la petrolera firmó con la compañía energética del país árabe, Masdar, un acuerdo de colaboración en energías renovables para proyectos en España y Portugal. Su objetivo es construir entre 500 y 600 megavatios de potencia en los próximos cinco años.

La compañía desarrolla actualmente un parque eólico en Jerez (Cádiz), con una capacidad instalada de 28,8MW, con una inversión de 35 millones de euros. Cepsa tiene además ocho plantas de cogeneración en Palos, San Roque y Tarragona, que suman 320 MW y una central de ciclo combinado de 388 MW en Campo de Gibraltar.

Cepsa obtuvo en el primer semestre un resultado bruto de explotación ajustado de 991 millones de euros, lo que supone un incremento de un 30% respecto a igual periodo de 2018, que se situó en 760 millones. El beneficio neto ajustado fue de 253 millones frente a los 335 millones del primer semestre de 2018.

Este descenso se debió, en parte, a los bajos márgenes que se registraron en el refino y a la caída del precio del petróleo. La media de petróleo Brent, del Mar del Norte, se situó en los 66 dólares/barril, un 6% menos que los 70,5 dólares del año pasado. La deuda neta del grupo asciende a 2.978 millones de euros.

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