Monitor de Latinoamérica

Acciona, Globalia, ACS e Inditex se for­ta­le­cieron en el país du­rante el año 2018

Ecuador gana terreno en el mapa de la inversión española

El prag­ma­tismo de Moreno y su foco en la cap­ta­ción de IED im­pulsan el in­terés

Lenin Moreno, Ecuador.
Lenin Moreno, con Felipe VI.

El in­terés de las em­presas es­pañolas por Ecuador ha re­sur­gido desde me­diados de 2017, tras la toma de po­se­sión del pre­si­dente Lenín Moreno. El prag­ma­tismo que viene desa­rro­llando en po­lí­tica eco­nó­mica el nuevo man­da­tario y el ale­ja­miento que ha mos­trado res­pecto a su an­te­ce­sor, Rafael Correa, han au­men­tado la con­fianza de las com­pañías en una eco­nomía que ha re­gis­trado bajas tasas de cre­ci­miento en los úl­timos años y cuyo re­du­cido ta­maño del mer­cado in­terno no anima, en prin­ci­pio, a grandes in­ver­sio­nes.

Acciona, ACS, Globalia e Inditex son algunas de las compañías que se embarcaron en nuevos proyectos en el país el año pasado.

Desde su llegada al poder, el presidente y su Administración no se han cansado de repetir que la empresa privada es “una aliada” y “la gran generadora de empleo”, ni de resaltar su interés en captar más inversión exterior, notablemente española. Este giro hacia postulados de mayor apertura económica y los guiños al sector privado no han pasado inadvertidos en España. Además, Quito ha expresado su interés en ser Estado asociado de la Alianza del Pacífico, bloque comercial criticado por el anterior mandatario, más próximo a las tesis del ALBA. Y Moreno creó en noviembre un comité para liderar el proceso de acercamiento a la OCDE con el fin de adherirse al grupo.

Las reformas de Moreno para acrecentar la confianza de los empresarios y atraer inversión con una actitud muy favorable hacia al sector privado, y que tienen como objetivo aumentar producción y empleo y mejorar y diversificar la economía, también se ha visto apuntaladas por la entrada en vigor en 2017 del Acuerdo Multipartes UE-Ecuador, que ha dado un empujón al renovado interés español por el país. Asimismo, la dolarización de Ecuador infunde confianza, al aportar a las inversiones la certeza de que la divisa no se devaluará.

Moreno ha visitado España en dos ocasiones desde fines de 2017, y en ambas ha reiterado su solicitud de más inversión española, detallando proyectos que precisan la captación de más de 30.000 millones de dólares. Ecuador está especialmente interesado en impulsar las áreas de hidrocarburos-petroquímica; inmobiliario (plan para construir 350.000 viviendas); minera; farmacéutica y agroindustrial, con énfasis en el turismo y las renovables y sin descuidar las infraestructuras. De la mano del Plan de Desarrollo 2017-21, Quito se ha fijado como meta ingresar 15.000 millones de dólares de IED en cinco años. Entre los proyectos en marcha de interés para firmas españolas y que van de las infraestructuras al turismo y se elevan a 35.000 millones, se hallan también la Refinería del Pacífico de Manabí (13.000 millones); el proyecto hidroeléctrico Río Santiago; el plan marítimo Monteverde y la mejora de 17 aeropuertos y de la red de carreteras. La apuesta por la inversión exterior de Moreno se ha concretado en un fortalecimiento de la institucionalidad y la seguridad jurídica y en el aumento de incentivos y estímulos fiscales.

En Ecuador están establecidas unas 150 empresas españolas, con inversiones de 1.500 millones en sectores como telecos y energía, entre ellas Repsol, Acciona, Telefónica, Isabel, Nueva Pescanova, Santillana, Iberia, Air Europa, ACS, OHL, Indra, Inditex, Mango y Grupo Puentes. España es uno de los principales inversores en un país que, tras caer en recesión en 2016 (-1,5%) habrá crecido en 2018 el 1% y lo hará el 0,9% en 2019, según la Cepal.

En 2018, firmas como Acciona (que participa en el metro de Quito junto a CAF e Ineco) y Global Omnium/Aguas de Valencia, rubricaron contratos en el país. Acciona Agua, en consorcio con BTD construirá una planta para tratamiento de aguas residuales en Loja por 16,6 millones. La compañía que ganó la estación de bombeo La Pradera en Guayaquil y que previamente se había hecho con la potabilización de Esmeraldas y la estación depuradora de Ibarra, se adjudicó en 2015 la construcción de la segunda fase de la línea 1 del Metro de Quito, por un importe de 1.400 millones de euros. Por su parte, ACS anunció el año pasado que invertirá, a través de Avanzia y Cobra, en el plan de ampliación de los campos de petróleo y gas de la estatal Petroamazonas en Cuyabeno. E Inditex aumentó su presencia en el país con tres nuevas tiendas.

La vicepresidenta de Ecuador, María Alejandra Vicuña, y el presidente de la empresa española Global Omnium/Aguas de Valencia, Eugenio Calabuig, firmaron en 2018 un memorando de entendimiento para constituir una empresa mixta que invertirá hasta 450 millones en la mejora del agua de consumo humano y riego agrícola en Manabí y Esmeraldas. Y Renfe mostró interés el año pasado por la construcción del ‘Tren playero’, línea de 400 km de recorrido por la zona costera, que unirá Guayaquil y Manta y busca potenciar el turismo, tras una reunión sostenida en Madrid por Vicuña con directivos de la firma.

Dentro, asimismo, de las medidas para impulsar el turismo, el Gobierno ecuatoriano y la española Globalia firmaron la pasada primavera un convenio de cooperación para fomentar la llegada de visitantes y la inversión en varios sectores. Ecuador recibe al año 1,5 millones de turistas y Quito ha decidido aprovechar el atractivo natural del país para impulsar este sector como pilar del desarrollo en un momento en el que busca diversificar la economía y dejar atrás la dependencia del crudo, su principal producto de exportación

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