OPINIÓN

El PSOE catalán, empeñado en cambiar cromos con los Presupuestos

ERC con­firma que no apro­bará los pre­su­puestos ge­ne­rales y el PSC dice que tam­poco lo hará para el au­to­nó­mico ca­talán

Miquel Iceta: “Unió deja en evidencia todo el ...
Miquel Iceta, PSC.

Comienza el año po­lí­tico con un ver­da­dero mer­cadeo pre­su­pues­tario entre Madrid y Barcelona. ERC man­tiene que no apro­bará los pre­su­puestos ge­ne­rales del Estado, mien­tras el PSC re­cuerda que tam­poco lo hará con los pre­su­puestos de la Generalitat si no hay el equi­va­lente, de al­guna forma, a un in­ter­cambio de cro­mos.

Pero, el pragmático líder socialista Miquel Iceta, recuerda a los independentistas que deben apoyar los Presupuestos Generales del Estado por su “propio interés”, si no quieren ver el riesgo de que llegue a La Moncloa una “triple alianza de la derecha”, con un tripartido integrado por Partido Popular, Ciudadanos y Vox. Ojo, pues, que “viene el lobo”, viene a advertir Iceta.

La estabilidad presupuestaria, tanto en Madrid como en Barcelona, es lo que debería tranquilizar un panorama político que, en cualquier caso, será movido. Si el presidente Pedro Sánchez no logra aprobar los presupuestos –algunas de cuyas partidas ya han salido adelante vía decreto Ley, como el aumento salarial y otros– es muy difícil que pueda aguantar su débil legislatura.

Tampoco lo tienen muy claro en el gobierno autonómico del Quim Torra, porque parte de sus partidas presupuestarias para 2019 dependen, a su vez, de la mejora de financiación para las autonomías.

Es la cuadratura del círculo porque no se trata solo de partidas dinerarias. Depende del uso político que cada parte hace de ellas. El gobierno de coalición catalán de Junts per Catalunya y ERC – con el apoyo puntual de la CUP, aunque no en los presupuestos – tiene las cuentas listas. Lo que le falta es mayoría parlamentaria para implementarlas. Ante la negativa de la CUP, el vicepresidente Pere Aragonés (ERC) negocia con los Comunes, una formación que sin decirlo tan abiertamente como el socialista Miquel Iceta también le gustaría que J&C y ERC dieran apoyo a los Presupuestos Generales del Estado.

Será durante este mes de enero cuando deberá despejarse si hay, o no, intercambio de favores presupuestarios. De lo contrario iremos a elecciones generales, como muy tarde en otoño, aunque se pueda gobernar con unos presupuestos prorrogados. Sobre todo si ya hay desbloqueo en importantes partidas sociales como el aumento del salario mínimo y las pensiones.

Todo ello en un clima de máxima tensión política ante el inicio del juicio a los presos independentistas, que comenzará antes de fin de enero, y cuya sentencia podría llegar antes del verano. Hay quienes, incluso, apuntan a finales de abril o primeros de mayo.

¿Por qué? Sencillamente para cortar la candidatura al Parlamento Europeo de Oriol Junqueras– cuyas elecciones si están ya fijas, al igual que las municipales y autonómicas en 13 comunidades – para el domingo 26 de mayo. Un candidato republicano que los jueces deberán determinar si puede serlo desde la cárcel, como preso preventivo, o si ya ha sido sentenciado.

Al final se está delante de unos presupuestos más políticos que económicos para el año que comienza que, en cualquier caso, será un año super electoral.

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