La eléc­trica ha au­men­tado un 30% el di­vi­dendo en 2018 y se com­pro­mete a su­birlo un 5% anual hasta 2022

Reynés aplaude al Gobierno de Sánchez por su postura ante las nucleares

Naturgy va­lora que por fin haya al­guien que “coja el toro por los cuer­nos” y se pla­ni­fique su cierre

Francisco Reynés, Naturgy.
Francisco Reynés, Naturgy.

Las em­presas eléc­tricas y el Gobierno de Pedro Sánchez han roto el ma­le­ficio de las nu­cleares y han acer­cado pos­turas en cuanto al fu­turo de las de las cen­trales ató­micas es­paño­las. El pre­si­dente eje­cu­tivo de Naturgy, Francisco Reynés, así lo ha re­co­no­cido en la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados de la com­pañía. El ca­len­dario de cierre de los siete grupos ac­tual­mente en ex­plo­ta­ción lo fi­jará el Ministerio para la Transición Ecológica, pero el sector se ha mos­trado dis­puesto a co­la­borar en todo para que “se tomen de­ci­siones ade­cua­das”.

Reynés ha valorado positivamente que por fin haya alguien que “coja el toro por los cuernos” y que pueda establecerse un calendario de cierre de las instalaciones. Un calendario que, en palabras del máximo ejecutivo de Naturgy, lo marcará el Ejecutivo y no las empresas. “Al Gobierno es a quien corresponde fijar la política energética del país y dentro de esa política están las nucleares”, apostilló.

En este sentido, señaló que las empresas han puesto a disposición de los organismos correspondientes todos aquellos datos “que son objetivos para que tomen las decisiones adecuadas” en el cierre de las nucleares. Un plan que se incluye dentro del Plan Integrado de Energía y Clima que está elaborando el equipo energético de Sánchez.

Reynés destacó la relevancia de la reunión que la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, mantuvo el lunes 28 de enero con el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, y el máximo directivo de Naturgy, quien se negó a desvelar los entresijos de la misma, ya que considera “muy frívolo explicar conversaciones internas que no deben ser comentadas”.

Un problema enrocado

Y es que, la mayor parte de la rueda de prensa estuvo dedicada a conocer el alcance de la primera reunión que han mantenido las tres grandes eléctricas del país con la cúpula energética del Gobierno para aclarar el futuro de las centrales nucleares en España. Iberdrola, Endesa y Naturgy han acercado posturas ante un problema que se presumía complicado por los intereses contrapuestos que tienen las tres y que, después de la reunión del pasado lunes con la ministra Ribera, las aguas parecen haberse calmado y todo está más encauzado.

Iberdrola y Naturgy eran partidarias de cerrar, sin más, las centrales nucleares, una vez cumplieran su tiempo de vida útil de 40 años, mientras que Endesa defendía ampliar dicho periodo hasta los 50 años. La situación ahora es que se analizará “individualmente” la circunstancia de cada central y se tomarán “decisiones consensuadas” entre los accionistas propietarios de las mismas y el Gobierno.

Reynés repitió en varias ocasiones que el calendario de cierre “no nos toca decidirlo a las eléctrticas” y lo que se está haciendo es una discusión a varias bandas para que dicho calendario “pueda cumplirse”. ¿Para cuándo, se preguntó Reynés? “La respuesta la tiene el Gobierno”, dijo.

Según señaló, lo que sí tiene que haber es un calendario, ya que para una empresa que invierte se requiere tener un escenario a largo plazo para realizar inversiones “y eso lo necesitamos”.

Prioritario, cubrir la demanda energética

Igualmente, dijo que lo que tiene que cumplir dicho plan es que se cubra la demanda energética y esa prioridad es lo que va a primar a la hora de determinar el periodo de ampliación de la vida de las centrales nucleares. Durante los próximos años, van a ir incorporándose nuevos activos renovables y nuevas tecnologías al parque de generación eléctrica, que permitirán modificar el actual mix energético en cuanto a portación de energía nuclear, de carbón y gas se refiere.

Respecto a si se mantendrá el principio de unanimidad entre los accionistas que actualmente controlan las centrales a la hora de decidir qué hacer, señaló que un cambio de ese tipo tiene que hacerse por ley. “A día de hoy ese voto es por unanimidad”.

Sobre si es partidario o no de un posible intercambio de activos nucleares entre las eléctricas, comentó que la posición de Naturgy es distinta a la de Endesa e Iberdrola, ya que tienen el control en determinadas centrales, algo que en su caso no se produce. No obstante, dijo no estar cerrado a ninguna opción. “El intercambio de activos se hizo por una diversificación de riesgos”, declaró.

Eliminación de riesgos para Naturgy

Reynés calificó el ejercicio 2018 como un año en el que se han reducido riesgos y se ha mejorado la deuda de la eléctrica. El endeudamiento de la compañía se ha reducido de 16.400 millones de euros a 15.300 millones, lo que supone una bajada de un 10%. “Esta reducción de deuda mejora el perfil de riesgo que tenía la compañía”, dijo.

Además, subrayó que había sido un año de transformación, en el que se han sentado las bases y se había empezado a trabajar, por lo que señaló que “2019 será un año de cumplimiento”. Durante el ejercicio pasado, se invirtieron 2.321 millones, equivalente a un 30% más que en el ejercicio 2017 y se desinvirtió por valor de 2.600 millones.

La compañía registró a nivel consolidado unas pérdidas contables por valor de 2.822 millones de euros, fruto del ajuste de valor contable de los activos, principalmente de generación convencional en España, por valor de 4.851 millones que se ejecutó en el primer semestre de 2018. El Ebitda ordinario ascendió a 4.413 millones, un 12% más. De no haber sido por el impacto negativo de la devaluación de las divisas -218 millones de euros-, el crecimiento del Ebitda recurrente habría sido del 17%.

Otros dos logros importantes del ejercicio 2018 destacados por Ryenés han sido la renovación del principal contrato de suministro de gas con el grupo argelino Sonatrach y el laudo favorable del CIADI contra Egipto, que ha sido homologado en Reino Unido.

Aumento de un 30% en el dividendo

La eléctrica incrementó el dividendo un 30%, hasta los 130 euros por acción. El compromiso hasta 2022 de sus directivos es subirlo, a partir de ahora, un mínimo del 5% anual. Desde la presentación del Plan Estratégico 2018-2022, Naturgy ha recomprado acciones por 145 millones de euros y el objetivo es llegar a 400 millones de euros a finales del primer semestre.

La compañía ha anunciado la celebración de la junta ordinaria para el próximo 5 de marzo, con lo que el pago del dividendo complementario de 0,57 euros se abonará en la segunda quincena del mes, cuatro meses antes que el ejercicio pasado.

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