DESDE EL PARQUET

Vale, accidente mortal

La preo­cu­pa­ción se ha ex­ten­dido en estos días entre los ac­cio­nistas es­pañoles in­ver­tidos en la em­presa mi­nera bra­si­leña a través del Latibex, mer­cado de va­lores la­ti­noa­me­ri­canos no­mi­nados en eu­ros.

Los títulos de la principal productora de hierro del mundo están sufriendo importantes desplomes en los mercados donde opera como consecuencia de la tragedia ocurrida la semana pasada en una de sus minas, provocando la muerte de al menos 65 personas y la desaparición de casi otras 300 personas.

A raíz de este grave accidente la compañía ha suspendido el pago de dividendos e intereses sobre el capital propio a sus accionistas. El consejo de administración ha decidido también paralizar el programa de recompra de Vale de sus propias acciones y el pago de remuneración variable a sus ejecutivos.

Tras la ruptura de uno de los diques de la mina, la justicia ha determinado el bloqueo de 11.000 millones de reales (algo más de 2.500 millones de euros) de las cuentas de la compañía en previsión de las responsabilidades a asumir tanto para resarcir a los familiares de las víctimas como para garantizar recursos y paliar los daños ambientales producidos en Brumadinho, Estado de Minas Gerais.

La empresa ha recibido además dos multas. Una del Instituto Brasileño de Medio Ambiente por un importe de 250 millones de reales (unos 58 millones de euros) y otra del Gobierno de Minas Gerais de 99 millones de reales (cerca de 23 millones de euros). Todo ello independientemente de las acciones penales que adoptará el Gobierno de Brasil contra sus directivos.

La tragedia ocurrida el viernes es la segunda en la que Vale se ve implicada en poco más de tres años. En apenas unas sesiones la cotización de la compañía ha perdido más de un cuarto de su valor, llevándose por delante las ganancias acumuladas en el arranque del ejercicio y entrando en una profunda depresión de la que no le será fácil salir.

Ahora, los inversores esperan saber cuáles serán las medidas a adoptar por la compañía para evitar que se repitan este tipo de tragedias antes de seguir apostando por ella, lo que puede comprometer el proceso de recuperación iniciado hace tres años.

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