La tasa al cierre de 2018 era del 6,5%, algo por en­cima de la media del sector

Bankia se propone reducir su morosidad por debajo del 5% a cierre de 2019

Su pre­si­dente apuesta por la in­de­pen­dencia del grupo y des­carta po­si­bles fu­siones

Presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

Los má­ximos di­rec­tivos de Bankia se mues­tran or­gu­llosos con los re­sul­tados con­se­guidos du­rante el úl­timo ejer­cicio que ha es­tado mar­cado por la in­te­gra­ción de BMN y, a la par, con una me­jora de cuota de mer­cado. Eso sí, en sus cuentas anuales aún pesa una alta tasa de mo­ro­sidad del 6,5% que se in­ten­tará re­ducir por de­bajo del 5% a fi­nales de 2019 para cum­plir con los re­qui­sitos del Banco Central Europeo (BCE). Mientras, su pre­si­dente José Ignacio Goirigolzarri de­fiende su fu­turo en so­li­ta­rio.

La satisfacción de los dos principales ejecutivos de Bankia no es del todo completa, a pesar de haber presentado unos resultados por encima de lo esperado por el mercado y haber cerrado la integración de BMN con ganancia de cuota de mercado. Algo inédito para su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, con amplia experiencia en el sector.

En el debe de la entidad nacionalizada todavía pesa una tasa de morosidad del 6,5% al cierre del pasado ejercicio, algo por encima de la que registraba el conjunto del sector bancario español (6,01%) en noviembre, según los últimos datos oficiales del propio Banco de España.

Tanto el presidente de Bankia como su consejero delegado reconocen esta asimetría respecto a otros competidores y en contra de los criterios del Banco Central Europeo (BCE) al respecto. "Esperamos cerrar 2019 por debajo del 5%", ha apuntado José Sevilla durante la presentación de los resultados anuales del grupo.

Bankia sumaba al cierre de 2017, ya con la integración de BMN, un saldo dudoso bruto de 12.100 millones de euros. A finales de 2018, dicho saldo se había reducido hasta los 9.800 millones, con una tasa de mora del 7,5% que se reducirá hasta el 6,5% al cierre del primer trimestre tras el impacto de la transacción.

Una de las prioridades de los directivos de Bankia ha sido la venta de activos improductivos durante el pesado ejercicio, lo que ha permitido una reducción de la tasa de morosidad pero sin ser del todo satisfactoria.

El regreso a la financiación del sector promotor tampoco supone una rémora para lograr esos objetivos de reducción de la morosidad. José Ignacio Goirigolzarri ha precisado que el crédito a promotores en la actualidad es muy diferente del que se otorgaba hace 10 años, cuando el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la casi desaparición de las cajas de ahorros de aquella época.

Seguir solos

El presidente de Bankia ha vuelto a defender la independencia de su grupo, aunque la mayoría del capital (más del 60%) aún está en manos del Estado mediante la participación del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Goirigolzarri ha reconocido que Bankia es un activo con mucho interés para algunos competidores, pero ha descartado que sus planes de futuro pasen por la integración en algún otro grupo financiero aunque tuviera toda la "lógica industrial" que siempre ha esgrimido para ese tipo de operaciones.

"Gestionamos esta casa con profesionalidad e independencia", ha indicado el presidente de Bankia al negar que se hayan producido injerencias políticas ni con el Gobierno del socialista Pedro Sánchez ni durante los anteriores Ejecutivos presididos por Mariano Rajoy.

"Estamos en la buena línea de nuestro plan estratégico", ha apostillado el presidente de Bankia a pesar de que la esperada subida de los tipos de interés oficiales por parte del Banco Central Europeo se pueda demorar aún más de lo que se estimaba hasta hace algunos meses.

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